Seis lecciones de vida que Andrés de Lozanne podrá aprender de Fobia

Las frases que el hijo de Sandra Echeverría y Leo de Lozzane cantará en algún momento.

A veces la mejor manera de explicar lo que sentimos es con una canción. Aprovechar que otros han vivido una experiencia similar a la nuestra y han tenido la maestría de explicarlo con una melodía. Por ello, ahora que Sandra Echeverría y Leonardo de Lozanne se convertirán en papás primerizos, seguramente las canciones de Fobia servirán como una gran herramienta didáctica para su hijo Andrés, quien podrá aprender grandes lecciones a través de las letras de su papá.

¡Sandra y Leonardo serán papás!

Aquí nuestras predicciones:

DE BEBÉ
“Nada me alivia tanto como irte dejando atrás. Y nada me alivia tanto como irte dejando atrás”. Esa frase de Caminitos hacia el cosmos será el canto de celebración del pequeño Andrés cuando al fin pueda liberarse del pañal para convertirse en niño grande. ¡No más rozaduras!

EN LA INFANCIA
“No se lo presto a nadie y tu no vas a estar ahí. No te voy a dejar entrar en mi mundo feliz”, dice la letra de Mundo Feliz, y creemos que es la más acertada para esta etapa, porque, seamos honestos, cuando eres niño no hay nada más odioso que tener que compartir tus juguetes con los demás.

EN LA PUBERTAD
“No todos son tan malos, no todo está mal. No todos son villanos queriéndote matar. No todo está perdido ni se va a acabar. La vida es un pic-nic”, canta Leo en Hoy tengo miedo, y para Andrés será de gran ayuda tenerlo en cuenta, pues, aunque el ambiente en la secundaria puede ser hostil por momentos y la pubertad es la etapa en la que solemos ahogarnos en un vaso con agua, es verdad que también es el momento en el que encontramos grandes amigos, aquellos que se vuelven indispensables en las buenas y en las malas a través de los años.

TRAS EL PRIMER AMOR
“Volvió a ganar el amor. Me pateó el trasero y desapareció, me dejo en calzones y se fue”, dice la letra de No soy un buen perdedor, canción que cantará Andrés con el puño levantado hacia el cielo tras sufrir su primera decepción amorosa. Pero no hay de que preocuparse, eventualmente todos lo superamos.

DURANTE LA ADOLESCENCIA
“Y no tenemos que ser ni amigos ni hermanos. Sólo tenemos que cambiar nuestra manera de ser y de pensar”, es un consejo invaluable de Revolución sin manos que le permitirá a Andrés respetar a sus compañeros de la preparatoria, sin importar sus diferencias físicas, sexuales, religiosas o intelectuales.

EN LA UNIVERSIDAD

“Transformaremos mundos, inventaremos mares que cruzar. Si nos perdemos nada pasará ahora lo entiendo amar es liberar”, dice la letra de Me siento vivo, y si existe una etapa en la que nos sintamos más vivos y llenos de energía que nunca, esa es durante nuestro paso por la universidad. Ahí comienza un proceso clave de transformación, de definir nuestra identidad y comenzar a cumplir nuestros sueños. Es por ello que en esta etapa terminan los consejos de Fobia para Andrés, pues estamos seguros de que a estas alturas él ya estará escribiendo sus propias canciones, y nosotros cantándolas.