Las mejores bromas en las que han caído las celebs

Por el Día de los Santos Inocentes, recopilamos algunas de las jugarretas que los famosos se hicieron entre ellos. Unas divertidas, otras… no tanto

La bienvenida de Vince Vaughn

En algunas ocasiones, Ellen DeGeneres le pide a sus invitados que cooperen con el montaje, en otras, son ellos los que no juegan el papel de cómplices sino de víctimas. Así le tocó a Vince Vaughn antes de entrar al show. Como todo un caballero, el actor guardó la compostura durante varios minutos que tuvo que soportar los desatinados e intensos comentarios de una intern que, más allá de acomodarlo en su camerino, se volvió una incómoda compañía. ¡Prueba superada, Vince! Fue lindo ver que no necesitas de una terapia de manejo de ira y que eres puro corazón.

Rendida a sus pies

 

Lograr que Kanye West se ría es una tarea casi imposible, incluso para Amy Schumer. Mientras que para los espectadores pudo haber resultado chistoso, para el matrimonio West-Kardashian fue raro. Todo sucedió en la alfombra roja de la gala de 2015 de los 100 más influyentes de la revista Time, cuando la comediante se arrojó al piso para reverenciar a la pareja. Kimye no entendió de qué se trataba, así que en lugar de ayudarla a levantarse, siguió su camino dándole antes una mirada de desdén. Bueno, por lo menos no la pisaron.

¡Pero esto es un error!

Uno de los episodios más memorables de la primera temporada de Punk’d con Ashton Kutcher es aquel en el que hizo llorar a Justin Timberlake. Al ser interrumpido mientras jugaba golf para informársele que un embargo se llevaba a cabo en su residencia, el buen Justin llevó a su piel a un nivel de palidez nunca antes imaginado (sobre todo por su blanca tez). Puede que en aquel momento los agentes que estaban confiscando su casa y sus pertenencias (además de sus perros) llevaron al intérprete de ‘Sexy back’ a preguntarse si su contador se había fugado con el pago de sus impuestos. Desesperado, hasta tuvo que llamarle a su mamá. ¡Pobre Justin!

Kelly Osbourne is Punk'd by Justin Timberlake - MTV Punk'd from bielfan on Vimeo.

¿La manera en la que Ashton le pidió perdón a JT? Permitiéndole ‘punkear’ a Kelly Osbourne.

Beyoncé en grinch

En diciembre de 2003, Queen Bey tuvo el honor de ser invitada al encendido del árbol de Navidad de una fundación. Su participación era bastante sencilla; consistía únicamente en colocar la estrella en la punta del gigantesco pino. Por supuesto que no contaba con el giro que convertiría su papel de Santa en grinch, al hacerlo caer estrepitosamente y así arruinar el festejo de los pequeños presentes. Para rematar lo mal que ya se sentía (su cara no miente), un niño del público le gritó: “¡Arruinaste nuestra Navidad!”. Fuiste malo, Ashton.

¡Qué puntería, Tay Tay!

Cuando Justin Bieber tomó la batuta del programa ‘Punk’d’, de verdad dejó que su diablito se luciera. ¿Cómo convencer a Taylor Swift para que se vieran un viernes por la noche? Apelando a su talón de Aquiles: “Quiero que escribamos juntos una canción”. En la fecha señalada, una todavía ingenua cantante aparece con guitarra en mano sin saber que antes de que sus dedos toquen los primeros acordes, serán los responsables de ocasionar el incendio de un bote y, por consecuencia, la evacuación de una íntima boda en el mar. No cabe duda, “Taylor, you’re firework”.

¿Destellos del futuro?

En otro capítulo, Miley Cyrus creía que le tocaba tomarle el pelo a Justin Bieber, cuando en realidad la intérprete de ‘Wrecking ball’ era quien iba a pasar un buen susto al ver cómo le salía ‘el tiro por la culata’. Lo más drástico de todo es que quien viera este video hace unos meses atrás podría asegurar que no se trata de una broma en absoluto. ¿Le molestaría al ídolo juvenil que unos chicos en patineta le pidieran que moviera su camioneta para tener más espacio? El lado agresivo y prepotente (en ese entonces ficticio) del cantante aparecía y dejaba a Miley en shock. Advertencia: F*bombs al por mayor.

El sufrimiento de Miley arranca en el minuto 2:38

Dúo dinámico… y peligroso

Leonardo DiCaprio y Matt Damon pueden presumir de tener un increíble sentido del humor. Cuando se enteraron de que su coestrella en ‘The departed’, Jack Nicholson, se encontraba en el hospital para un estudio de glándulas salivales, estos dos pillines aprovecharon la oportunidad para hacerse pasar por enfermeros (con batas, gorros y cubrebocas) y así decirle que le practicarían… un examen rectal. Según la mancuerna, los ojos del veterano actor saltaron al escuchar aquella indicación y no dejó de protestar diciendo que no veía el punto de la prueba.

Desafortunadamente, no hay evidencia en video, así que solo nos queda usar la imaginación.

“Despierta, mi bien despierta…”

No, para nada había amanecido, pero había llegado el momento de levantar a Jimmy Kimmel. Si alguien no sabe respetar el sueño de los demás, esa es Rihanna. Así que al ritmo de su ‘B*tch better have my money’, RiRi irrumpió en el hogar del conductor a la una de la mañana junto con un grupo de bailarinas, luces y mucho, mucho confeti. ¿Acaso tenía una deuda con la cantante y esa era la forma más nefasta de presionarlo para que le pagara? Hasta un almohadazo y brincos en la cama le tocaron a un soñoliento Jimmy.

Pantalones estrechos

George Clooney es otra celebridad que se ha hecho fama de ser un creativo bromista. No solo se ha reído de Brad Pitt y Bill Murray, también de otro colega simpátcio, Matt Damon. Al protagonista de ‘The martian’ le hizo creer que estaba ganando peso, con pleno dominio de que justo estaba intentado perder unos cuantos kilos. Esto sucedió durante la producción de ‘The monuments men’ en la que Clooney se desempeñó como director. Con ayuda del equipo de vestuario de la película, cada día, los pantalones de Matt se reducían en cintura por milímetros. Ingenioso y cruel, ¿cierto?

La guerra de las envolturas

Es normal que no todos los vecinos se lleven bien, o caso contrario, que su relación sea tan buena que disfruten de hacerse una que otra sorpresa. Desde hace años, John Krasinski y Jimmy Kimmel iniciaron una tradición que cada vez se vuelve más elaborada y divertidamente fastidiosa. La última vez, se escaló a otro nivel cuando la esposa de John, Emily blunt, decidió unirse a la conspiración. Después de que Kimmel decorara y transformara la casa de los actores en una villa de Santa, la pareja no solo forró el automóvil de su contrincante, también le metió unos regalitos (por dos noches consecutivas). Una dulce venganza con villancicos incluidos.