La boda 'low cost' de Messi

Se esperaba que fuera sencilla… pero sin caer en el abuso.

Créalo, en la boda de uno de los máximos ídolos del balompié hubo más intercambios que el tradicional —y único— que se esperaba; el del “Sí, acepto”. Aunque parezca mentira, a pesar de los millones de euros que el jugador del FC Barcelona se embolsa, tal parece que la humilde pareja no quiso echar la casa por la ventana para celebrar su enlace nupcial, optando así por hacer uso de contactos, favores y, por supuesto, del apalancamiento de la fama del delantero.

Como bien se sabe, el responsable de administrar “los dineros” de “Leo” es su padre, Jorge Messi, y este momento especial no fue un caso extraordinario. Según lo reportado por el diario El Mundo, fue él quien a casi un mes de la ceremonia despidió a la wedding planner Bárbara Diez (encargada de la de Mauricio Macri en 2010) por el exagerado presupuesto que solicitaba. Su relevo consistió en una dupla de rosarinos menos cotizados, Lorena Farina y Adrián Pavía

Esto dio paso a que la sede de la que muchos medios han llamado “la boda del año” (lo sentimos, Pippa) cambiara del sofisticado hotel Puerto Norte de Rosario —reconocido por su arquitectura y diseño interior— al casino City Center. El periódico El País publicó que este recinto se consiguió a través de un canje, sin profundizar en los detalles del acuerdo. Por ahora, quien eche un ojo a su cuenta de Instagram puede apreciar que se supo cómo sacarle jugo a las fotos de los asistentes. 

Pero no solo los protagonistas de la velada apostaron por recortar o minimizar gastos y compartir la filosofía de los ya esposos. Quien fuera sin duda la invitada más esperada decidió “reciclar” vestido. Por razones aún desconocidas, Shakira se presentó con el mismo que utilizó en una sesión de fotos para Vanity Fair Italia, con la única diferencia de que lucía mejor en esta última. Ajá, parece que la colombiana había querido además ahorrarse maquillista y peinador. 

Quienes tampoco invirtieron un peso en sus vestidos fueron la mamá y la hermana del astro del fútbol. El periodista Pablo Sirvén aseguró que ambas llevaron modelos exclusivos cortesía de Claudio Cosano. Mientras que el diario El Clarín puntualizó que el diseñador argentino exige que sus citas se den por lo menos con dos meses de anticipación, La Nación enfatizó la excepción que hizo cuando detrás de la puerta de su atelier se escuchó: “Soy la mamá de Messi”.

Respecto a la música, el número 10 sorprendió a Antonella durante la ceremonia con la participación de Abel Pintos, uno de los intérpretes favoritos de su mujer. Por su parte, El País aseguró que el DJ de la fiesta era amigo de la familia. Y aprovechando que otra de las invitadas era cantante, Karina “La Princesita” —actual pareja de Sergio Agüero, uno de los mejores amigos del novio— fue quien puso a todos a bailar al ritmo de la cumbia. 

Además del vestido de Rosa Clará que llevó la novia, puede que la comida haya sido el otro aspecto en el que tampoco se escatimó. A pesar de que cuando se filtró el menú se esperaba algo espectacular (este distó mucho de ser uno digno del Óscar), por lo menos se mostraba abundante, lo cual nos deja claro que Jorge Messi es de buen diente. Entre tantos platillos típicos para carnívoros de hueso colorado, al menos le dio alternativa a los foráneos, quienes tuvieron que conformarse con una estación de sushi… tal vez de alguna cadena comercial.