Jóvenes que redefinen el 'girl power'

Actrices, artistas y activistas: estas chicas alzan la voz en búsqueda de un cambio en la sociedad.

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Mientras que muchas adolescentes ocupan la mayor parte de su tiempo pensando en cómo controlar su acné, desde qué ángulo tomar la mejor selfie o cómo declararle su amor a Justin Bieber, otras chicas buscan, a través de sus acciones, convertirse en herramientas poderosas de cambio social. Hablamos de una nueva ola de activistas que rondan entre los 15 y 25 años de edad. Mujeres empoderadas, auténticas y con valores inamovibles que luchan por las minorías en busca de una sociedad más equilibrada.

Una de ellas de Tavi Gevinson (19), feminista consagrada y fundadora de la revista Rookie Magazine, una publicación que se aleja de los clichés preestablecidos sobre cómo deben ser las teenagers y se centra en promover la individualidad, el respeto, y explorar temas como el feminismo, la sexualidad y los problemas emocionales por los que atraviesan las mujeres en la pubertad.

Hombro a hombro con Gevinson se encuentra la fotógrafa canadiense Petra Collins (22), quien en varias ocasiones ha causado polémica con sus retratos de genitales femeninos, masturbaciones y el ciclo menstrual, algo que ella considera “natural para un cuerpo post-puberto”, pero que la sociedad reprime y le enseña a “odiar y esconder” a las chicas. Petra encuentra la belleza en la figura femenina, sin tomar en cuenta tallas, preferencias sexuales o raza.

Sobre el camino del empoderamiento femenino también marcha la artista plástica Emma Sulkowicz (23), que, tras denunciar que fue sexualmente abusada por uno de sus compañeros en la universidad de Columbia, comenzó el proyecto Mattress Performance (Carry That Weight), el cual consistía en cargar un colchón de 23 kilos todos los días alrededor de la universidad como señal de protesta. “El colchón representa un espacio privado en donde se desarrolla mucha de tu vida íntima… El acto de llevar algo privado e íntimo al ojo público refleja lo que mi ha pasado en mi vida”, explicó en ese entonces al New York Times.

También están quienes luchan en contra de la apropiación cultural y el racismo. Recientemente, la actriz de Los Juegos del Hambre, Amandla Stenberg, publicó en su cuenta de Tumblr un video llamado Don't Cash Crop on my Cornrows, en el que expone cómo la industria musical y la de la moda se han adueñado de rasgos propios de la cultura afroamericana sin tomar en consideración las implicaciones culturales que estos conllevan.

De igual manera, la cantante y actriz Zendaya (18) alzó la voz tras la polémica que desató el comentario de Giuliana Rancic en Fashion Police sobre su peinado con rastas en la ceremonia del Oscar. “Ya existe suficiente crítica en la sociedad respecto al cabello afroamericano sin la ayuda de gente ignorante que elige juzgar a otros por la textura de su cabello”, escribió en su cuenta de Instagram, “El haber utilizado rastas para la alfombra roja del Oscar fue para exponerlas de manera positiva, para recordarle a la gente de color que nuestro cabello es igual de bello”, puntualizó.

Jazz Jennings (14) es otra chica valiosísima para esta nueva generación de guerreras, pues se ha convertido en una vocera poderosa para la comunidad transgénero. Jennings, que nació como varón, pero desde pequeña supo que quería vivir como mujer, ha expuesto a través de entrevistas, documentales y su propio canal de YouTube lo que significa crecer con trastorno de identidad de género.

Por último, aunque mucho se ha escrito sobre ella, no está de más mencionar a Malala Yousafzai (17) la ganadora más joven del Premio Nobel de la Paz, que ha luchado de manera incansable a favor de la libertad y la educación de las mujeres, especialmente en países de Medio Oriente donde las mujeres aún son privadas de ciertos derechos fundamentales.