Tenemos que hablar de los tatuajes de Johnny Depp

En los 90 se tatuó ‘Winona forever’, y lo borró; ahora se cubrió uno que se hizo amen de su relación con Amber Heard.

Cuando nuestros padres u otro ser querido —más sabio que nosotros— nos dice que pensemos dos veces antes de tatuarnos algo, no hay que echar el consejo en saco roto. Ahora, un caso de no éxito —y sobre el que podremos atemorizar a nuestros hijos— es Johnny Depp, quien ha puesto en su cuerpo todo tipo de tatuajes, incluyendo a sus parejas más queridas.

En los 90, el actor mantuvo una relación de cuatro años con Winona Ryder; en el frenesí de su amor, Depp se tatuó “Winona forever” en el brazo, pero lejos del “forever” se fue al “never” y al no haber regreso al amor, no quedó más que modificarlo y dejar “Wino Forever” (borracho para siempre). Bien salvado, Johnny.

Una vez aprendida esta lección, Johnny Depp no volvió a ser tan arrojado. De hecho no lo fue con otras novias como Sherilyn Fenn, Jennifer Grey, Kate Moss o la misma madre de sus hijos, Vanessa Paradis.

 

Sin embargo, en 2012 llegó esa mujer que lo haría volverse loco de nuevo. Amber Heard tuvo ese algo que llevó a Depp con su tatuador favorito y le pidió que le plasmara un diseño con la silueta de ella en la parte interior de su brazo derecho y otro más arriba de los cuatro nudillos la mano derecha con la palabra: SLIM (uno de los apodos de Amber Heard).

A sus 53 años, en medio de un polémico divorcio con Heard, el integrante de la banda Hollywood Vampires dejó ver en su último concierto que se ha deshecho de esos tatuajes en honor a su expareja. Así, donde estaba esa silueta sexy, ahora hay un rectángulo negro, y donde estaba SLIM, ahora dice SCUM (escoria), una palabra que le ayudará a recordar que no debe tatuarse el nombre de ningún amor.

Mejor solo quedarse con aquellos con los nombres de las personas que nunca se irán (aunque sea sentimentalmente) como el que tiene sobre su madre Betty Sue, el de su hija Lily-Rose, el de Jack (por su personaje de ‘Piratas del Caribe’), o ese que dice “no reason”, el cual debería mirar cada vez que piense en tatuarse en nombre de alguna otra novia.