'A Donald Trump lo mandaría a su casa y le diría que se quede callado'

A los 72 años, recién divorciada y con nueva novela, Isabel Allende se enfrenta a nuestra Entrevista Extrema.

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Hay vidas que dan para una película. Como la de la escritora Isabel Allende (Lima, Perú, 1942). A los 29 años tuvo que abandonar Chile cuando un golpe militar derrocó el gobierno de su tío Salvador Allende. A los 40 publicó La casa de los espíritus y entró por la puerta grande en la historia de la literatura contemporánea. Diez años más tarde enterró a su hija Paula fallecida a los 28 años tras sufrir una larga enfermedad. A los 72 se acaba de divorciar de su segundo marido, el norteamericano Willie Gordon, y publica nueva novela, El amante japonés. ¿Algún productor en la sala?

¿Qué es lo más surrealista que ha leído sobre usted?
En una ocasión llegó a entrevistarme un periodista muy joven y me preguntó: “¿Qué hace usted?”. Yo le dije que era soprano y me hizo toda la entrevista como si lo fuera. No sé bien qué pasó con eso…

¿Y sobre su tío, Salvador Allende, y el golpe militar en Chile?
He escuchado a la gente de extrema derecha asegurar que nunca sucedieron las atrocidades que cometieron los militares.

“México nos envía droga, crimen y violadores”. ¿Qué le enviaría usted a Donald Trump?
Le mandaría a su casa y le diría que se quede callado. ¿Hasta cuándo va a hacer de payaso?

¿Qué personalidad que haya conocido le ha impresionado más y por qué?
Posiblemente Michelle Bachelet, porque es una mujer íntegra, inteligente y ha llegado a ser la primera mujer presidenta de Chile.

En su cuenta de Twitter se define como “Cuenta cuentos, escritora, activista y bajita?” ¿El tamaño importa?
¡Eso parece!

Ahora que se ha quedado soltera, ¿cómo se anunciaría en la red social de contactos Tinder?

Ay dios mío… No sé… Tendría que pensarlo… Diría que soy una abuela con el corazón abierto preparada para tener una relación intensa y apasionada con alguien que lo merezca.

¿Se considera la nueva soltera de oro?
¡Uy no, por dios! ¡A mi edad no! Pero sigo abierta al amor. A cualquier edad uno se puede enamorar y debe estar receptiva. ¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¿Que te vaya mal? Bueno, y qué importa.

Se ha divorciado a los 70 años. ¿Es usted una valiente o una inconsciente?
Se requiere valor para divorciarse a mi edad pero se requiere más valor para quedarse en una relación que no funciona.

Es sabido que el gremio de los músicos y los actores favorece la promiscuidad. ¿Ocurre lo mismo entre los escritores?
Con algunos, no todos. Yo no soy nada promiscua. Soy monógama en serie. He tenido varios hombres en mi vida pero he sido fiel en cada ocasión.

¿También en su último matrimonio [duró 27 años]?
Sí, por supuesto.

¿Cree usted que el boom explotó?
El boom latinoamericano tuvo su momento, que fue muy largo, y yo creo que ya pasó. Ahora la atención del mundo está en otras partes, en Oriente Medio por ejemplo.

Entre sus críticos más feroces están el estadounidense Harold Bloom y el fallecido Roberto Bolaño. ¿Qué hizo para tanta acritud?
Vender libros. Las personas que me odian no son tantas, no es para preocuparse.

¿Cuál es la diferencia entre una escribidora y una escritora?
No lo sé.

¿Cuál es la adaptación cinematográfica de sus libros que más vergüenza le ha causado?

¡Ninguna! ¡Me encantan las dos! [La casa de los espíritus (1993) y De amor y de sombra (1994)].

¿Cuál es su personaje literario más odiado?
El torturador de La casa de los espíritus.

¿Y de ficción?
Rambo, sin duda.

¿Cómo le gustaría pasar a la historia?

No creo que nadie se acuerde de mí… Quizá mis nietos por un tiempo… Con que digan que soy buena persona y una buena escritora me basta.


*Entrevista publicada en nuestra edición impresa de enero.