OPINIÓN: ¿Por qué aplaudo que Hillary no llevara maquillaje en su último discurso?

Nueve días después de las elecciones, la ex candidata se presentó en un evento al que confesó 'le fue difícil asistir'.

"Qué triste se ve", fue lo primero que pensé cuando en la redacción de Vanity Fair vimos las fotos de la segunda aparición 'post derrota' de Hillary Clinton en la Children's Defense Fund Gala.

Vi a 'la mujer de los eternos pantalones' ante su micrófono con un traje sastre azul dando su discurso con la misma seguridad con la que habló toda su campaña. Mencionó, entre muchas otras cosas, la importancia de trabajar contra el maltrato infantil y agregó uno de los puntos que a mí parecer, fue de lo más revelador y digno de su mensaje:

"Tengo que confesar que venir aquí esta noche no fue fácil para mí; que en algunos momentos de la semana pasada lo único que quería hacer era hacerme bolita con un buen libro, o con nuestros perros y nunca salir de la casa otra vez".

A pesar de sus visibles ojos cansados, la ausencia de un peinado perfecto y la falta del popular 'cat eye' que llevó durante sus tres debates, nunca bajó la mirada. ¿Quizá enviando un mensaje que no podía expresar con palabras? 'Estoy exhausta y siento la derrota, pero aquí sigo de pie'.

Es de aplaudir que una mujer en su posición vuelva a dar la cara, reconociendo su decepción, y más aún que lo haga sin una gota de maquillaje luego de haber sufrido una derrota histórica e inesperada ante un personaje como lo es Donald Trump.

Aunque algunos calificaron esta aparición con desencanto, para la gran mayoría resultó inspirador:

"Cuando a mí todavía me cuesta trabajo salir de la cama, Hillary Clinton está más fuerte que nunca. Increíble, fuerza super poderosa - aún sin maquillaje", escribió Susan Solomon.

Hillary reconoció que se sintió inspirada por la fundadora de la organización Marian Wright Edelman: "El servicio es la renta que pagamos por vivir (...) No puedes simplemente dejar de pagar la renta porque las cosas no salieron como tú querías".

Y coincido con lo que escribió Rachel Lubitz para Mic.com: "¿Quién puede decirle a una ex primera dama, Secretaria de Estado y candidata a la presidencia cómo debería verse? Hillary Clinton, tal y como  el resto de las personas en este planeta tierra, puede elegir verse como ella (o él) desee y eso es algo hermoso en sí mismo, maldita sea".