Gritos, vestidos y tropiezos de Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera

Tras el anuncio del plan de austeridad y el reciclaje del vestido que Angélica Rivera llevaría en el Grito 2016, recordamos de qué han ido las últimas ceremonias de Independencia con esta pareja.

Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera han caminado sonrientes por los pasajes de Palacio Nacional saludando a los exclusivos invitados desde 2013, la gestión de Peña ha estado lejos, muy lejos, de parecer el final de una telenovela, detrás de esas sonrisas se construye una historia de México que no acomoda a todos.

(2013)

El vestido de Rivera

Para su primer Grito, Angélica Rivera eligió un vestido a cargo de Benito Santos, diseñador mexicano que saltó a la popularidad desde que en 2010 Ximena Navarrete ganara el concurso Miss Universo con una creación de su autoría en color rojo.

De acuerdo con lo publicado por el diario El Mundo con base en una entrevista al diseñador, el precio de sus creaciones oscila entre los 2 mil y 3 mil euros. Para aquella ocasión los zapatos elegidos fueron de la firma Fiorano con sede en Guadalajara y accesorios del diseñador mexicano Gustavo Helguera.

El "tropiezo" de Peña


En aquel entonces, un grupo de la CNTE tuvo que llevar a cabo un ‘desalojo’ para que la ceremonia pudiera realizarse en Palacio Nacional. Sin embargo, no sería una noche del todo tranquila. Por poco le llueven jitomates, cebollas y chiles, y no precisamente por leer todos los nombres de los héroes de la Independencia. Aunque los mexicanos presentes en el Zócalo le hicieron segunda al escuchar la tradicional arenga, cuando el Presidente ondeó la bandera fue víctima del abucheo y la rechifla. ¿Sus defensores? Las campanadas.

Fuera de tanto barullo este grito se caracterizó por su esencia acartonada. Tal vez aquellos nervios de la “primera vez” se apoderaron del mandatario, pero la realidad fue que no parecía emocionado en absoluto un tono que se repitió este 2016. La fallida efusividad, su tono plano y la poca expresividad lo delataron ante una explanada que no lucía llena en su totalidad.

(2014)

El vestido de Rivera


Este año el vestido que eligiera Angélica Rivera para dar el Grito fue hasta ahora el más polémico. Desde la elección de su diseñador, que fue del dominicano Oscar de la Renta, hasta el alto costo de la prenda. De acuerdo con el sitio NeimanMarcus.com la pieza tenía un precio de lista de 6 mil 299 dólares.

Meses después, se daría a conocer por Aristegui Noticias que el maquillista Alfonso Waithsman, mismo que maquilló a Rivera para la noche del Grito de ese año, cobraba alrededor de 30 mil pesos por sus honorarios. Fue el mismo Waithsman quien compartió que acompañaría a Angélica Rivera a un viaje a China.

El "tropiezo" de Peña


Los dispositivos y filtros de seguridad para ingresar al zócalo capitalino ese año fueron mucho más estrictos que en otros años. Esta revisión contempló incluso a menores de edad (y bebés) que acompañaban a sus familiares y en esta ocasión fue noticia que a la llegada de Sofía Castro, hija de Angélica Rivera, a Palacio Nacional el convoy en el que viajaba y que pretendía ingresar por la calle Venuestiano Carranza fue detenido por decenas de personas que les impidieron el paso. La gente gritó groserías y golpeaban el vehículo pidiendo que Castro descendiera de su vehículo entre rechiflas.

(2015)

El vestido de Rivera


Esta vez Angélica Rivera decidió llevar un diseño del mexicano Alejandro Carlín, que de acuerdo con Cuna de Grillos, blog especializado en política, tiene un costo de 4 mil dólares.

El "tropiezo" de Peña

Pese al costo del vestido de la esposa de Enrique Peña fue ésta la primera vez que en nombre de un plan de austeridad la cena de gala posterior a la ceremonia del Grito se canceló.

Según el diario El País, en los últimos años esta recepción ha costado alrededor de un millón de dólares. En un comunicado el Presidente expresó: “Le toca al gobierno apretarse el cinturón”.

(2016)

El vestido de Rivera

Este año el anuncio del reciclaje del vestido que Angélica Rivera llevaría para la noche del Grito de Independencia causó revuelo en redes sociales. Frente a una de las mayores crisis políticas del gobierno de Enrique Peña Nieto, la noticia se tomó como una medida paliativa ante la inconformidad social que se generó por la invitación y visita del candidato republicano por la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

El “tropiezo” de Peña

Al igual que en su primera participación en el Grito de Independencia (2013), este año fue intensamente comentado el desánimo que se vivió durante el llamado de Enrique Peña Nieto a celebrar la Independencia de nuestro país. “Ha sido, hasta ahora, la ceremonia más desangelada en la historia de Peña Nieto”, escribieron Luis Baylón y Guillermina Ortiz para Huffington Post México.

- Por Dafne Ruiz y Gabriela Moreno -

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