La verdadera vida de los Clooney

Las autoras Maëlle Brun y Amelle Zaïd revelan los misterios de una pareja unida por el amor al poder. Lo anterior en el libro ‘Una ambición secreta’, recién publicada por Éditions du Moment.

Cuando George Clooney se divorció de Talia Balsam en 1993, éste quedó con una fobia severa al compromiso. Él permanecería libre contra viento y marea. Sin embargo, en la primavera del 2014, el actor pidió la mano de una joven abogada, Amal Alamuddin, a quien conoció seis meses antes durante una gala de caridad. “Yo no estaba buscando casarme”, explica a la prensa. “Pero encontré a alguien con quien quiero compartir mi vida. Esperaba que ella sintiera lo mismo que yo. Estaba muy nervioso al pedir su mano porque nunca habíamos hablado antes. Ella me habría podido tomar por un loco”. El anillo de compromiso, un diamante de 750,000 dólares, fue ofrecido durante un momento cuidadosamente estudiado. George había invitado a Amal a su mansión en Los Ángeles y él mismo había cocinado la cena. Como música de fondo sonaba la canción de Frank Sinatra Why Shouldn’t I?, compuesta en su tiempo por la tía del actor, Rosemary Clooney. “Todo estaba listo, coreografiado, la música sonaba, cuando en ese momento preciso ella se levantó a lavar los trastes; ¡lo cual nunca hace!”, contó alegremente el actor en el famoso programa de la presentadora Ellen DeGeneres. Entonces, intenta el todo por el todo: “Le hice creer que se había apagado una vela y le pedí que tomara el encendedor que estaba dentro de la caja atrás de ella. Ella abre la caja y se encuentra con el anillo.

“Es un anillo”, me dice, como si alguien más lo hubiera dejado ahí. [...] Su mirada se movió entre el anillo y yo en varias ocasiones. Por la lista de canciones sabemos que ese momento duró unos veinticinco minutos: ¡veinticinco minutos! Al final le dije que necesitaba una respuesta porque a los 52 años me iba a dar dolor de cadera por permanecer de rodillas tanto tiempo. Me dijo que sí”. Abogada de Assange y del hijo de Gadafi, Amal Alamuddin nació en Beirut el 3 de febrero de 1978, en donde pasó dos años (o cuatro, según declaraciones de su madre). Sin embargo, a principios de la década de 1980, sus padres huyeron de un Líbano en guerra hacia Inglaterra. La familia vivió en Gerrards Cross, un pueblo elegante de Buckinghamshire en donde las casas actualmente cuestan casi un millón y medio de dólares. Los Alamuddin provienen de un poderoso clan de los drusos (una rama del Islam) afincado en las montañas de Shouf. El padre de la joven, Ramzi, estableció una agencia de viajes y enseñó negocios comerciales en la Universidad Americana de Beirut. Clooney conoció a la madre de Amal, Baria Miknas, en un club.

London Evening Standard en abril de 2014. La guapa morena tiene además otras causas, como la defensa de Ioulia Tymochenko, ex primera ministra de Ucrania. De igual forma defiende a Mohamed Fahmy, un periodista encarcelado en Egipto por estar vinculado con la Hermandad Musulmana. En 2015, su oficina se ocupa más discretamente de dos antiguos dignatarios libios: Saïf al-Islam, uno de los hijos de Gadafi, y Abdallah Senoussi, el jefe de la seguridad nacional; los dos condenados a muerte en Libia. La abogada prefiere movilizar a los medios para una causa menos comprometedora: la liberación de Mohamed Nasheed, ex presidente de Maldivas, derrocado y posteriormente acusado de terrorismo, proceso que la ONU consideró arbitrario. La abogada visitó el país y multiplica ciertas declaraciones escandalosas: “Maldivas es un pequeño país que ostenta el récord mundial de reclutas para el Estado Islámico por habitante. El archipiélago estaba avanzado por la vía de la democracia, pero los vientos han cambiado”.
 

Llamada a menudo “la Liz Taylor libanesa”, esta periodista ha llevado su carrera con gran éxito a la televisión y posteriormente al periódico árabe Al-Hayat. Obtuvo popularidad por sus entrevistas con Bill Clinton, Fidel Castro, Hussein de Jordania, e Indira Gandhi. Actualmente, la BBC, CNN y Al Jazeera la invitan con frecuencia a sus emisiones como especialista del mundo árabe. En 2004 se convirtió en presidenta de la International Arab Charity, una asociación caritativa londinense que apoya al Medio Oriente. Siendo amiga del líder palestino Yasser Arafat, se presentaba como “la voz de musulmanes moderados que son rechazados debido a la guerra contra el terrorismo”. Baria fue una gran influencia para Amal durante su carrera, le enseñó a manejar su imagen y a entender el juego mediático. Sobra decir que conoce con maestría la materia de comunicación. Junto con la periodista británica Alison Bell fundó la International Communication Experts. El mundo de los famosos no es ningún secreto para ella: muchos de ellos son sus clientes.

Amal Alamuddin fue educada en un prestigioso colegio de señoritas, la preparatoria Dr. Challoner en Little Chalfont perteneciente a Buckinghamshire, en donde la educación cuesta unos 18,000 dólares al año. Posteriormente se integró al St Hugh’s College en Oxford, el cual en otros tiempo recibiera a la opositora birmana Aung San Suu Kyi. “En Oxford la llamábamos ‘Causa Justa’ porque hablaba sobre todo de política y se apasionaba por los derechos humanos”, recuerda un compañero de clase. Los debates le interesaban más que las fiestas. Fue igualmente una alumna devota en la Universidad de Nueva York, a la que ingresó en 2001. En 2004, Amal realizó una pasantía en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Como resultado, entabló una relación invaluable con la juez americana Sonia Sotomayor, quien sería nombrada por Barack Obama en la Suprema Corte, y a quien posteriormente presentaría con su marido en 2015 durante una cena.

Mientras tanto, la señora Alamuddin se hizo de un nombre en Londres en el bufet de abogados Dought Street Chambers, en donde se especializó en derecho internacional y en temas relacionados con los derechos humanos. Amal habla inglés, francés y árabe, es brillante y no le molestan los reflectores. Ella no tuvo que esperar a George Clooney para domesticar las cámaras. Desde 2011 está vinculada a temas mediáticos, puesto que es defensora de Julian Assange, fundador del sitio WikiLeaks, detenido en Londres y amenazado de extradición a Suecia en donde es acusado de violación por dos mujeres. “Amal es una amiga y una abogada con una visión global”, comenta Assange para el

Mis mejores amigos
Después de treinta años, Clooney es fiel a su banda de amigos con quienes juega basketball y organiza asados dominicales. Su mejor amigo en el mundo del espectáculo es Brad Pitt. ¿Cuál es la especialidad de este dúo? Las bromas entre amigos. La madre de George siempre pensó que su hijo sería comediante. Las bromas de ambos son legendarias en Hollywood. Como aquel día en el que durante la grabación de Ocean’s Twelve en Italia, Brad Pitt empieza a circular el rumor de que Clooney le tenía prohibido al equipo mirarlo a los ojos y que exigía que se refirieran a él como Danny Ocean, el nombre de su personaje. La respuesta de Clooney fue pegar en la placa del auto de Brad una calcomanía en forma de hoja de cannabis con la frase: “Al carajo la policía”. Anteriormente, ya le había decorado el auto con stickers que decían: “Pene pequeño abordo” y “Soy homosexual y voto”.

Por mucho tiempo, George le dedicó más atención a sus amigos que a las mujeres de su vida. Su primer esposa, Talia Balsam, lo confirma: “Él pasaba más tiempo con sus amigos que conmigo”. George convirtió su casa de Hollywood en un campo de juegos para sus amigos; en sus propias palabras, “una especie de Mansión de Playboy sin el sexo” con sala de fumadores, bar de Guinness, asador, cancha de basketball, mesa de póquer. Sobre la chimenea del salón principal se encuentra una escultura en forma de dragón, un regalo del actor Tommy Hinkley, sobre la cual los amigos recién divorciados depositan sus anillos de matrimonio. De entre estos solteros forzados o empedernidos se encuentra Waldo Sanchez, un estilista que se ha vuelto omnipresente para Clooney.

Estos dos hombres se conocieron en el estacionamiento de un estudio a mediados de 1990 y no se separaron nunca. Desde las grabaciones de ER, a las de Ocean’s Eleven, Syriana y Gravity, Waldo acompaña a George en calidad de estilista personal o del set. No se sabe mucho de él. “Se quedó algunos años en nuestra casa”, comenta William Ferrazz, dueño de un salón de belleza en Hoboken, en Nueva Jersey. “Es un muchacho muy amable y muy guapo también. Hace girar cabezas. Un día se mudó a Los Ángeles, tenía ganas de un cambio en su vida”.

Iendo así las cosas, es dificil de comprender la ausencia de este amigo tan cercano a la boda de George mientras que casi toda la pandilla se había transportado a Venecía para la ocasión. Al menos la estrella tenía junto a él durante la boda a su testigo, Tande Gerber, marido de Cindy Crawford, quien hizo una fortuna abriendo bares de hotel en Estados Unidos. Rande conoció a George en uno de sus establecimientos en Nueva York hace unos veinte años. “Él vino a grabar una película y termino pasando todo el tiempo conmigo en el bar”, explica Gerber. En 2014, el dúo lanzó una marca de tequila (Casamigos).

*Para leer el resto del extracto, lee la edición impresa de agosto 2016.