Ni sí, ni no: los que guardan silencio en Colombia

Sofía Vergara, James Rodríguez y 62% de los colombianos prefirieron no tomar partido sobre el acuerdo de paz encabezado por su presidente, ¿por qué?

Etiquetas:

La actriz mejor pagada de la televisión estadounidense, Sofía Vergara, aprovecha toda ocasión para mostrarle al mundo el orgullo que siente hacia su país Colombia. Cada vez que su selección nacional de fútbol juega un partido importante, la protagonista de ‘Modern family’ publica fotos en su cuenta de Instagram portando su camiseta amarilla y azul. También le echó porras a Miss Colombia en la red social antes de que fuera Miss Universo por unos segundos —después Steve Harvey le dio la corona a Miss Filipinas por tratarse de un error— y comparte de tanto en tanto videos de ella bailando vallenato.


Pero desde que en su país se debate el acuerdo por la paz que encabeza el gobierno, Sofía no se ha pronunciado ni una sola vez: ni el día de la famosa votación en la que triunfó el ‘no’ a la paz, ni el pasado viernes, cuando el presidente de su país Juan Manuel Santos ganó el premio Nobel de la paz por sus esfuerzos por conseguirla.


James Rodríguez, el futbolista colombiano del Real Madrid, también ha optado por el silencio, incluso después de que el escritor inglés John Carlin lo llamara “cobarde” en un artículo de opinión de El País por no pronunciarse. Shakira tampoco ha dicho mucho sobre el tema, aunque algunos piensan que se inclina más hacia el sí por un comentario poco directo que publicó en Twitter el 27 de septiembre: "Se hace camino al andar... Colombia mía, queda mucho por delante; cuidar y educar a nuestros niños es cementar el camino de la paz”.

No son los únicos que se mantienen al margen del debate que tiene dividido a gran parte del país y que se intensificó aún más después de que la mayoría de los votantes (50.24%) decidiera que no quería firmar el acuerdo de paz propuesto entre el gobierno y las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero más allá del sorprendente resultado, el porcentaje de abstención durante la votación fue alarmante: 62% de los colombianos —21 millones de personas— prefirieron quedarse en casa antes de salir a votar. ¿Por qué?

Demasiado pronto
Las negociaciones con las FARC no son nuevas para los colombianos. El expresidente Andrés Pastrana- que hoy se opone al acuerdo de Juan Manuel Santos- ya se había sentado a dialogar con la guerrilla en un proceso de paz fallido que duró cuatro años, entre 1998 y 2002.

Las mismas negociaciones de este gobierno parecieron eternas: fueron cuatro años sentados en la Habana extendiendo fechas límites y dándole vueltas a punto tras punto hasta concluir en un documento complejo de 297 páginas. Por eso, a algunos les pareció que el país tuvo muy poco tiempo para digerir el texto y decidirse por un sí o un no- hubo menos de un mes entre la firma del acuerdo y la llamada a las urnas. Para una decisión que tenía el potencial de transformar la historia de Colombia para siempre, la falta de tiempo pudo hacer que millones de colombianos prefirieran no involucrarse.


En Colombia votan pocos
La falta de interés por las urnas es una constante en el país sudamericano. En promedio, entre 50% y 55% de la población no vota en las elecciones nacionales, y en las locales del 40 % al 50 %. De hecho, según un estudio de la Universidad Sergio Arboleda de 2013, Colombia es el país con la mayor abstención en América Latina, donde de por sí pocos se animan a participar de la democracia.

Y aunque no hay un estudio oficial que demuestre por qué los colombianos son tan apáticos cuando de votaciones se trata, el motivo más importante que identifican los expertos es la falta de credibilidad en los dirigentes. Tras décadas de violencia y de pobreza, la posición de “para qué voto si nada cambia” prevalece. Esa y la falta de credibilidad en el sistema, con muchos pensando que las votaciones están amañadas. En este plebiscito en particular también se cree que el hecho de que no se enfrentaban directamente dos partidos o dirigentes hizo que no hubiera necesidad de comprar votos, por lo que menos colombianos tuvieron motivos para pararse del sofá.

Sentimientos encontrados
Muchos colombianos están ansiosos por que la paz toque sus puertas, pero no estaban convencidos con las condiciones del acuerdo establecido con las FARC. La sonada campaña en contra del documento firmado que encabezó el expresidente Álvaro Uribe Vélez sembró dudas en muchos. La oposición resumió las casi 300 páginas del acuerdo en dos puntos claros: la mayoría de guerrilleros no iban a pagar cárcel, y las FARC iban a participar en la política- que interpretaron como un riesgo de que la izquierda creciera tanto como el Chavismo en Venezuela y Colombia también acabara sin papel higiénico.


El miedo que despertaron estas dos amenazas inquietó a muchos ciudadanos, que por otro lado no querían ser responsables de que no hubiera paz en Colombia. Así que muchos optaron por no votar, o por quedarse callados.

El silencio de Sofía, de James y otros famosos también podría tener otros motivos, como el deseo por no involucrarse en la política, o la falta de ganas de compartir su postura para no provocar discordias, nadie sabe a ciencia cierta.
La tarea del gobierno antes de negociar otro acuerdo será justamente entender qué se esconde detrás del silencio de ellos y del resto de sus compatriotas.