Donald Trump podría bailar con Caitlyn Jenner en la fiesta de la investidura

Esta podría ser la próxima estrategia de Trump para acercarse a la comunidad LGBT+, pero ¿serviría de algo?

Mira quién baila con Donald Trump. No, no es el nombre de un nuevo reality del casi ya presidente de los Estados Unidos. Es la reacción que el millonario espera despertar con uno de sus gestos en la fiesta de inauguración de su mandato.

De acuerdo con las informaciones que publica Richard Johnson en Page Six, varios asesores han sugerido a Trump que el viernes por la noche le dedique un baile a Caitlyn Jenner, para así intentar un acercamiento con la comunidad LGTB+.

Según fuentes reveladas por Johnson: “La imagen de Trump bailando con Caitlyn mandaría un mensaje fuerte sobre su apoyo a los derechos de los gays y los transgénero”.

Desde su salida del clóset en la portada de Vanity Fair Estados Unidos en mayo de 2015, Caitlyn Jenner se ha convertido en activista de la comunidad trans dentro de los republicanos. No han sido pocas sus intervenciones defendiendo a Trump, a la vez que tratando de hacer compatible la defensa de los derechos LGBT+ con los valores republicanos, lo cual le ha valido críticas de parte de la comunidad trans.

No todo han sido rechazos, desde que Caitlyn Jenner insistió en algo que no había ocultado nunca, que es republicana. En plena polémica sobre las leyes que obligan a las personas trasngénero a utilizar los baños de su género de nacimiento, que en algunos estados estadounidenses han recibido el apoyo mayoritario de los republicanos, Trump declaró: “Caitlyn Jenner puede usar el baño que quiera en mi cadena de edificios”.

El idilio mediático entre el millonario y la celebridad ha ido creciendo a lo largo de los meses y culminó hace poco más de una semana, cuando, según contó Sierra Marquina en US Weekly, Jenner aceptó la invitación para ir a la investidura de Trump.

El apoyo del inmediato presidente de Estados Unidos a Jenner contrasta con las opiniones vertidas por algunos de los que se van a convertir en miembros de su gabinete. Mike Pence, futuro vicepresidente, es conocido por haber apoyado a grupos religiosos que sufragaban terapias de conversión; Jeff Sessions, futuro fiscal general, también lleva a sus espaldas un pasado de lucha contra la legislación que protege los derechos de los LGBT+, como resume Nico Lang en este artículo en Salon; Tom Price, secretario de sanidad, también es un viejo conocido anti LGBT+, que votó para que se prohibiera el matrimonio igualitario en la constitución norteamericana y que calificó la intención del gabinete de Obama de publicar guías sobre cómo tratar a los estudiantes transgénero como absurda (cabe recordar que según GLAAD en 2016 fueron asesinadas en Estados Unidos 24 personas trasngénero). Y esta es solo una somera selección, que ya desarrollamos aquí.

Si al final se confirma y vemos esa fotografía de Jenner y Trump bailando, cabe preguntarse si la estrategia publicitaria servirá para despertar simpatías en la caldeada comunidad LGBT+, que anoche mismo se estaba manifestando en los alrededores de la casa de Mike Pence en Washington D.C., en lo que se ha conocido como una fiesta de baile queer.

Claro que es difícil aglutinar todos los sentires de los LGTB+ bajo el mismo arcoiris. Ya conocemos a destacados conservadores como Milo Yiannopoulos que no tienen reparos a la hora de salir del armario al mismo tiempo que luchan contra los derechos de las mujeres o contra leyes progresistas que favorecen a la comunidad LGBT+ y a otras minorías. No en vano, el propio Yiannopoulos saltó a la fama después de haber favorecido y promovido el acoso en Twitter a la actriz Leslie Jones. Sin embargo, podemos decir que a esa ala (afortunadamente minoritaria) de la comunidad LGBT+ Trump no necesita "conquistarla" con estas estrategias ya que ya la tiene de su lado.

Hace tan solo unas horas Caitlyn publicó en tuit en el que trataba de explicar su labor dentro de los republicanos como representante de la comunidad LGBT+: “Los republicanos necesitan ayuda para entender las cuestiones LGBTQ y yo estoy aquí para ayudar”, declaró.

Veremos quién consigue antes su objetivo (en caso de que alguno de los dos lo logre): si Trump ganarse las simpatías de la comunidad LGTB o Jenner el respeto de los republicanos.

Este contenido fue publicado originalmente por Vanity Fair España.