¿Por qué Donald Trump es el enemigo del peso mexicano?

Analizamos los hechos por los que el presidente electo está detrás de la caída de la divisa mexicana.

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Si todavía no supiéramos quién ganó las elecciones en Estados Unidos, bastaría con echarle un vistazo al peso mexicano. El que se convirtiera en el barómetro de la contienda, ha llegado a alcanzar un máximo histórico de 21.50 tras el sorpresivo triunfo de Donald Trump.

La pérdida del valor no ha sido sorpresa, era de esperarse. Durante la campaña, el primer golpe lo recibió cuando Ted Cruz, el candidato que tuvo más posibilidades de vencer a Donald Trump en las elecciones de su partido, se retiró de la pelea y dejó al magnate a sus anchas en mayo de este año. Inmediatamente después la divisa mexicana perdió valor, mientras que las otras monedas de países emergentes no se inmutaron.

El efecto Trump volvió a hacer de las suyas, cuando el peso se depreció 7.8% en tan solo ocho días y el dólar llegó a ofertarse hasta en 20.13 pesos por billete verde en las casas de cambio y bancos. No es casualidad que esto ocurriera una semana después de que una encuesta de CNN/ORC saliera a la luz, indicando que el exdueño de Miss Universo le estaba pisando los talones a Clinton, acercándosele cada vez más en las encuestas a nivel nacional y superándola en algunos estados. En Ohio, por ejemplo, Trump presumía una intención de voto de 46%, mientras que para Clinton la cifra era 41%, y en Florida la balanza se inclinaba 47% en favor del magnate, versus 41% en pro de Clinton, según la misma encuesta.

Trump todavía no pone un pie en la casa blanca y ya está afectando la economía de México. Uno de los motivos que se sabe están impactando a la divisa azteca es el famoso muro que planea construir con el dinero de los mexicanos, lo cual, aunque es poco probable, ya no podría sorprendernos. Pese a todo el presidente electo y algunos de sus allegados ya han hablado de dónde saldrían algunos de los fondos para llevar a cabo este plan: el congreso tendría que ser la respuesta.
 

¿Adiós TLCAN?

Aunque todas las amenazas del republicano le caen a México como balde de agua fría, la que más ha asustado a los inversionistas fue la que lanzó por primera vez en junio de este año. El candidato juró que si se convertía en presidente iba a acabar con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Canadá y EUA. El acuerdo establece condiciones de bajo costo y otras facilidades para el comercio entre estos países.

Los expertos coinciden en que este capricho de Trump le costaría muy caro a México, que aumentó sus exportaciones significativamente a partir del tratado. Se calcula que 65% de los productos que manufactura el país los exporta, sobre todo en las industrias automotriz y electrónica. Y aunque es muy difícil deshacer un acuerdo comercial como este, Trump le ha enseñado al mundo entero a no subestimarlo.

Automotrices en peligro

El magnate quiso llevar un paso más allá sus propuestas anti comercio con México y amenazó con medidas proteccionistas. Cuando fuera presidente —dijo— le establecería un impuesto de 30% a las exportaciones mexicanas. “No me importan las guerras comerciales cuando estamos perdiendo 58,000 millones de dólares al año”, dijo con firmeza en un debate en febrero.

La propuesta, como era de esperarse, no cayó bien en la industria automotriz mexicana, una de las más fuertes del país y la que más saldría afectada si se impusiera este arancel. En 2015 cruzaron a Estados Unidos alrededor de 118,000 millones de dólares en vehículos y autopartes made in México. No ayuda que Trump haya hecho énfasis en que esta medida está pensada justamente para que las empresas automotrices estadounidenses, como Ford, dejen de producir en México y regresen sus plantas a su país para darles empleo a sus compatriotas. No sorprende que esto a los inversionistas no les dé mucha confianza.
 

Remesas bajo amenaza

En sus discursos de campaña, Trump era muy claro. Faltará ver qué tanto le permiten hacer. Sin embargo, en su discurso de campaña aseguraba que si México no pagaba el muro, él bloquearía el dinero que le mandan los mexicanos residentes en Estados Unidos a sus familiares del otro lado de la frontera. “Es una decisión fácil para México”, dijo en su momento en una circular que publicó el periódico The Washington Post. “Se trata de hacer un pago único de entre 5,000 y 10,000 millones de dólares para asegurarse de que los 24,000 millones de dólares (en remesas) continúan llegándole año tras año”. La propuesta, de nueva cuenta, suena descabellada.

No todo es Trump

Aunque el magnate tenga mucho que ver con que tus pesos valgan menos últimamente, no es el único responsable detrás de la caída de la divisa. Los márgenes históricos de impopularidad del presidente Enrique Peña Nieto, el bajo precio del petróleo —su commodity más importante—, y el hecho de que la economía del país se contrajera por primera vez en tres años también pusieron su granito de arena.