El infortunio de ser Barron Trump

¿Su cruz? Tener como padre a uno de los hombres más detestados del mundo. El niño de 10 años ha sido defendido por Chelsea Clinton y... Monica Lewinsky.

Desde hace unos meses, cargar con el apellido Trump se ha convertido en una verdadera maldición. Así, la probabilidad de ser objeto —o más bien víctima— de la opinión pública es tan alta como la Torre que también lo lleva. Desde el despiadado ingenio y difusión de memes hasta ataques personales, los familiares del nuevo presidente de los Estados Unidos han tenido que “aguantar vara”, ya sea por su propia culpa o por las acciones del magnate. Le sucedió a Melania, a Ivanka, Donald Jr., Eric, a Tiffany (aunque sea la menos popular y menos querida por Donald), y recientemente —de una manera intensa— también al pequeño Barron Trump, lo cual demuestra que, por lo visto, no hay consideraciones.

Mientras que en un principio se tomaban para la burla de la comunidad algunas de sus fotografías en las que aparecía bostezando, cabeceando o sumamente aburrido durante las presentaciones y eventos de su padre, en cuanto este asumió la presidencia llegaron ataques más serios. La realidad es que Barron nunca había sido daño colateral; de jugar un efecto rebote pasó a sufrir de un injustificado golpe hacia su persona. ¿Lo más delicado? Se trata de uno sin tener precedentes o bases de su conducta o carácter. Seguir creyendo que sin excepción alguna “la manzana no cae lejos del árbol” o “de tal palo tal astilla” es algo tan grave como los mismos prejuicios que tiene Trump.

Aunque mofarse de su corte de cabello o de su atuendo puede parecer insignificante, no debemos olvidar que Barron tiene apenas 10 años. ¿Pero si además se especula que padece un trastorno neurológico? ¿Acaso esa condición se presta para una burla? ¿Cómo atreverse entonces a desmoralizarlo o discriminarlo cuando se supone que todos los niños necesitan de nuestro apoyo, cuidado y guía?

Así lo puntualizó Chelsea Clinton, quien aprovechó un tuit para defender al inocente y de paso recordarle a la gente la postura de POTUS en contra de los derechos humanos.

¿Pero quién lo hizo mejor? Monica Lewinsky, pues sin mensaje político se remitió estrictamente al problema en cuestión, el bullying y también salió en defensa del joven Barron.

Para muchos, el respeto y la ética han dejado de existir al mismo tiempo que su libertad de expresión ha mutado hacia un cruel y nocivo libertinaje. El caso más sonado es el de Katie Rich, una guionista del popular programa ‘Saturday Night Live’, quien sobrepasó los límites al tuitear: “Barron será el primer tirador escolar de este país”.

Como consecuencia, recibió varios reclamos y a pesar de haber borrado el tuit (de hecho vació su cuenta dejando solo el de la disculpa), y ofrecer disculpas, la producción no dudó en suspenderla de manera indefinida, según lo reportado por Vulture.

Sin embargo, Rich no fue la única insensible. Otros usuarios (famosos y no) lo etiquetaron como mutilador de gatos, violador, pirómano, el típico abusivo y hasta como fruto de una relación incestuosa entre Donald e Ivanka.

 

De verdad y como bien dicen, ¿qué culpa tiene el niño?