Por 128 dólares, ahora puedes vestirte como 'El Chapo'

La camisa de seda que el narcotraficante utilizó en su encuentro con Sean Penn es la prenda 'it' del momento.

Mientras que la mayoría de las firmas de moda buscarían deslindarse de la imagen de un narcotraficante, especialmente de uno como Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, Barabas, la marca encargada de diseñar el caleidoscópico modelo azul con el que el capo aparece en la fotografía de su encuentro con Sean Penn (publicada el fin de semana por la revista 'Rolling Stone'), ha visto en el recién capturado capo una oportunidad de ventas única.

A través de las redes sociales, la firma basada en Los Ángeles no solo ha compartido imágenes de 'El Chapo' ataviado con dos de sus modelos –la camisa 'Fantasy', que es con la que aparece en la fotografía en la que le da la mano a Sean Penn, y el modelo 'Crazy Paisley', diseño satinado que porta en el video de la entrevista–, sino que las ha convertido en su nueva bandera de marketing.

¿Cómo logró Sean Penn entrevistar al capo más buscado del mundo?

El día de ayer, la página oficial de Facebook de Barabas sorteaba una de sus ya legendarias camisas entre los usuarios que le dieran 'me gusta' a su Fanpage y cuenta de Instagram. Horas más tarde, la firma tuvo que publicar que debido al exceso de tráfico inesperado, su sitio en línea estaba temporalmente inactivo.

Los dos modelos de camisas que utilizó 'El Chapo' aparecen en la sección ‘Premium Style Shirts’ de la marca y tienen un valor de 128 dólares (aproximadamente 2, 270 pesos).

Una marca de nicho
Aunque el éxito de Barabas ha alcanzado niveles estratosféricos esta semana, la firma ya era bastante popular entre cantantes de música regional mexicana y narcocorridos, como Goyo Gastelum, Alfredo Ríos 'El Komander', el dueto LRDS (Los Rodríguez de Sinaola) y la banda Revólver Cannabis.


La narcomoda

Esta no es la primera vez que la ropa de un narcotraficante causa revuelo. Cuando Edgar Valdéz Villarreal, alias ‘La Barbie’, y Jose Jorge Balderas fueron capturados en agosto de 2010, sus playeras tipo polo de la firma Ralph Lauren se convirtieron en un suceso de ventas y uno de los productos estelares de la piratería en los tianguis de México.

Atrás quedó la imagen del narco con botas picudas y sombrero de vaquero, a medida que los miembros de dichas organizaciones criminales se decantan por jeans entubados, camisas a la medida y sacos slim fit.