Las conexiones y desconexiones de Ana Torroja

En entrevista para Vanity Fair, la cantante habla de su más reciente disco, su carrera en solitario y si habría o no un reencuentro con Mecano.

En 1992, Ana Torroja decidió hacer una carrera en solitario, dejar a Mecano —con los que llevaba 11 años— y aventurarse a estar en el escenario sin Nacho y José María Cano; no fue algo que se tomara a la ligera ni que resultase fácil. A la distancia, esta mujer que aún presume sus torneadas piernas con minivestidos y que mantiene esa misma sonrisa de cuando era una niña, realiza un viaje a su pasado musical en un disco especial llamado Conexión, al que ella considera su propia biografía.

Para hablar de este nuevo material, de su concierto en el Auditorio Nacional y de la vida en como solista (y otras añoranzas), conversamos con esta cantante española.

¿Por qué decidiste hacer una edición especial de Conexión?
Porque había muchas canciones que faltaban en el Conexión I, una muy importantes de mi biografía musical, porque eso son estos discos: una carta de presentación. Y hubo cosas que no pudimos hacer y ahora las grabamos en el Auditorio Nacional. También los fans las pedían, entonces ahora, esos que se quejaron de que hubo temas que se quedaron fuera, estarán contentos de que esté completo este trabajo.

¿Por qué elegiste al Auditorio Nacional para grabar este material?
Musical y culturalmente es un lugar importante, escenográficamente es muy bonito porque el escenario permite hacer cosas muy espectaculares y cómo está distribuida la gente… el sonido también es perfecto. Por todo ello, dedujimos que era el lugar idóneo.

A lo largo de tu carrera has hecho muchos duetos, ¿cuál es el que más complicado resultó hacer?
Ninguno, algo pasa, no sé si soy yo o son los demás, pero algo ocurre que cada dueto que he hecho, sea en los discos de los demás o en Conexión siempre ha habido magia, y creo que eso tiene que ver con la admiración mutua y eso se expresa a la hora de cantar y es una energía que hace que todas las conexiones con los dúos sean mágicas. No recuerdo ninguno en el que haya ocurrido eso.

¿Y cuál resultó más complicado de realizar (por cuestiones de ponerse de acuerdo, de contactarse)?
Más bien me han contactado a mí. Yo he hecho más duetos en los discos de los demás, pero ninguno ha sido específicamente difícil. Mi música forma parte de las influencias que tienen muchos de los artistas que están en este disco y, tanto ellos como yo, aprendimos mucho. Para mí, aprender de artistas jóvenes me parece como un regalo.
 

¿Con qué cantante o grupo mexicano te gustaría hacer un dueto?
Café Tacuba. Me gustaría cantar ‘Cruz de Navajas’ con ellos.

Sucede que muchos cantantes que fueron parte de un grupo famoso deciden hacer carrera en solitario, para unos resulta relativamente fácil y para otros todo lo contrario. En tu caso, parece que todo fue bien, ¿qué te llevó a brillar fuera de Mecano?
No sé si yo brille o no, pero para mí lo más importante es que esa decisión que tomé de llevar una carrera en solitario que tiene ya 20 años contra 11 que estuve en Mecano —porque no sabía lo que iba a ocurrir con el grupo— es que ahora esté aquí sentada contigo hablando de un nuevo proyecto, con la misma ilusión, para mí eso es lo más importante. No importa si brillas más o menos, no importa si estás más arriba o más abajo, lo importante para mí es permanecer y seguir haciendo lo que me gusta y como me gusta.

¿Y qué queda de esa niña que cantaba con Mecano a la mujer que ahora llena uno o varios Auditorio Nacional?
La ilusión y las ganas de seguir aprendiendo y el sentir que cada proyecto —que además no lo corroboro cada vez— es un volver a empezar. Nada está escrito en esta profesión y empezar cada proyecto es como si fuera la primera vez.

¿Qué te queda por hacer y qué te arrepientes de haber hecho?
Empiezo por la segunda parte que es más fácil. No me arrepiento de nada porque creo que uno es las decisiones que toma, porque son las que me han traído hasta aquí. Puedo haber estado más acertada o menos acertada en mis decisiones, en los trabajos que he hecho, en los discos que he sacado, pero mientras yo disfrute y la gente a la que le ha gustado disfrute conmigo o yo con ellos, no me puedo arrepentir de nada. ¿Y qué me queda por hacer? Pues más discos, para mí cada día son cosas nuevas por hacer. Esto aplica para la música y para el día a día.

Te han hecho muchísimos covers, ¿hay alguno en particular que te haya gustado?
Sí, Celia Cruz, por ejemplo con ‘Cruz de navajas’.

Una de tus canciones más famosas es ‘Mujer contra mujer’, que habla de una reconciliación… En este momento en hay puntos en el planeta que están en efervescencia, ¿qué apretón de manos consideras más necesario en el mundo?
Entre las religiones, por ejemplo, que hubiera ese respeto por cualquier tipo y que eso pudiera llevarnos a la paz.

¿A quién fue la última persona a la que le dedicaste ‘Hoy ya no te quiero’?
Hace tiempo… a un examigo, no novio ni pareja, sino examigo.

Una pregunta que surgió a petición de toda la redacción de Vanity Fair. ¿Tú sueles cantar (por gusto o por petición) o escuchar ‘La puerta del sol’ en fin de año?
Sí, bueno no, yo nunca la canto. Pero es gracioso que a final de año la escucho en todos lados: la pone el de la tienda, el vecino de al lado, el de arriba y el de abajo. A mí me da como vergüenza y entonces no la canto, pero en los conciertos me encanta porque es un momento efervescente, es como el momento épico porque se siente como si fuera el fin de año en pleno show y todos nos volvemos locos. Entonces, a menos que yo esté arriba de un escenario, no la canto.

¿Qué canciones te piden y no te gusta mucho cantar?
Casi ninguna, a veces me piden ‘Una rosa es una rosa’ o la de ‘El blues del esclavo’, y puedo cantar un poco a capela, pero no suelo incluirlas porque se salen un poco de esa línea del pop, pero si me las piden (y si me acuerdo de la letra, jajaja), les canto un cachito.

Ahora que estamos en una época donde la nostalgia está de moda y varios grupos se han reencontrado, ¿ves posible un reencuentro con Mecano?
No. Y ahora ya lo digo con total convicción. Durante muchos años estuve diciendo y pensando “la puerta no se cerró”, pero ya se cerró. Ya no, porque cada uno ha tomado su camino y no se cruzan. El valor que tiene Mecano es que fue, por eso la gente lo cuida tanto. Ya no hay más, es como un regalo, un jarrón que te lo dio alguien muy especial, que lo cuidas para que no se rompa, porque si se rompe parece que esa persona se rompe. Yo creo que también porque las canciones forman parte de la banda sonora de la vida de mucha gente y eso no lo quieres abandonar, pero como digo yo. Si hay una voz que cantaba esas canciones —y que las sigue cantando— esa soy yo y hay mucha gente que cuando me ve en un escenario se sorprende y me dice “yo pensé que iba a echar de menos a Nacho y a Jose” y no, no ha sido así. La gente que no me ha visto tiene que ir a verlo para tomar la decisión si les gusta así, solo con Ana Torroja o seguir deseando que se uniera Mecano, pero no, eso no va a pasar.