La agenda imaginaria de Francisco I en México

Fantaseamos con los lugares en los que el 'Papa rockstar' lo pasaría muy bien durante su próxima estancia nuestro país.

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Desde su elección como Francisco I, el máximo pontífice de la iglesia, Jorge Mario Bergoglio se ha distinguido de sus predecesores por sencillez y su singular sentido del humor, el cual lo ha convertido en el protagonista –involuntario– de memes y videos virales y se ha manifestado en sus recientes viajes alrededor del mundo.

A diferencia de otros papas, Francisco I podría considerarse como todo un rockstar eclesiástico ya que ha adornado la portada de revistas como Time y Rolling Stone, en algún momento fue dueño de una moto Harley Davidson y ha hecho y dicho cosas que ningún otro funcionario de la Iglesia hubiera imaginado, además de tener un efecto muy particular sobre la gente que lo rodea.

A principios de 2016, el papa Francisco I visitará nuestro país, según informó Federico Lombardi, portavoz del Vaticano. Y aunque la agenda oficial del papa aún es un misterio, se sabe con certeza que durante su estancia en tierras aztecas, Bergoglio irá a la Basílica de Guadalupe.

Creemos que la esperada llegada de Francisco I a México puede que sea muy diferente a las visitas de Benedicto XVI y Juan Pablo II. Mientras que los fieles rompían en lágrimas al ver pasar al papa Juan Pablo II en el Paseo de la Reforma, estamos seguros de que gritarán de alegría –casi como en un concierto– cuando Francisco I recorra las calles de la ciudad.

La gira del papa Francisco I en imágenes

Estamos seguros que al igual que en sus viajes oficiales, Francisco I nos regalará a los mexicanos uno que otro momento divertido, como pasó en su reciente estadía en Estados Unidos y Cuba, por lo que imaginamos cómo sería su agenda oficial, una vez que se encuentre en México.

Es posible que Bergoglio nos sorprenda con un improvisado truco de magia en el altar mayor de la Basílica de Guadalupe, como cuando jaló un mantel ante los obispos norteamericanos sin tirar los objetos que se encontraban en la mesa. Otro escenario ideal para el truco podría ser la Catedral Metropolitana del Distrito Federal.

Tal vez, si tiene contemplado participar en un evento masivo en el legendario Estadio Azteca, Jorge Mario Bergoglio podría jugar una “cascarita” con los integrantes de la Selección Nacional, ya que este Papa en particular es un entusiasta fanático del balompié.

Durante su recorrido por la ciudad, el Papa podría aprovechar para tomarse una selfie con los fieles que lo esperan afuera de la Misión Permanente de la Santa Sede en México, como lo hizo con Kristupas Vorobjovas afuera del Altar Nacional de la Inmaculada Concepción en Estados Unidos.

Y si su apretada agenda lo permite, Francisco I podría dar un paseo en una tradicional trajinera en Xochimilco acompañado de mariachis y aprovechando la ocasión, aventarse un palomazo con algunas de las canciones de su nuevo álbum titulado WakeUp!, el cual se estrenará este mes de noviembre.

Como buen argentino, el papa Francisco I es un conocedor de los buenos vinos, por lo que un tour por los viñedos y cavas de Querétaro sería una gran idea y como es de buen diente, llevarlo a probar antojitos mexicanos al Mercado de San Juan es la mejor opción.

Y aunque Bergoglio no es precisamente un fanático de las compras –principalmente por su voto de pobreza– una rápida parada en el Mercado de Sonora lo pondría en contacto con las deidades prehispánicas –por aquello de los puestos esotéricos– y sería un buen lugar para llevarse estampitas, medallas y efigies de la Virgen de Guadalupe como recuerdo de su visita.