7 murales imprescindibles de José Clemente Orozco

A 133 años de su natalicio, tenemos el pretexto perfecto para recorrer algo de la obra más emblemática del mexicano.

Celebramos el nacimiento del pintor José Clemente Orozco (Zapotlán, Jalisco, 23 de noviembre de 1883), uno de los más grandes muralistas mexicanos. Es un gran pretexto para admirar su arte, en el que mostró la condición del hombre en el siglo XX, y visitar sus obras más representativas en México.

El hombre en llamas (u Hombre de fuego). Obra cumbre del arte mexicano, elaborado por el artista bajo la técnica de pintura al fresco y terminada en 1939 en el techo de la Capilla Mayor del Instituto Cultural Cabañas, uno de los edificios más emblemáticos de Guadalajara, Jalisco. El artista realiza una crítica social a la corrupción y salvajismo de la sociedad moderna. Ya desde entonces.

La trinchera. Es uno de los 27 murales (entre Maternidad, Cortés, la Malinche, Trinidad revolucionaria y la Huelga) que el artista mexicano pintó en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, ahora Museo del Centro Histórico. La obra, de 1926, resalta el uso de rojos y claroscuros para enfatizar la sangre y el fuego de las armas en guerra. Como dato curioso, la imagen estuvo impresa en el billete de 100 pesos en los años 70.

Katharsis. Un fuerte dramatismo y caos que se manifiestan a través de brillantes colores componen la obra permanente de José Clemente expuesta en el Palacio de Bellas Artes. El fuego simboliza la catarsis, única manera de salvar y purificar a la sociedad de masas en la visión crítica del artista. El mural fue pintado entre los años 1934 y 1935.

Omnisciencia. En este mural se observa algo más que una manifestación sobre la fecundidad femenina o el saber. Es el único fresco en el que el artista escribió sobre la pared el título: Omni-ciencia (todo el saber). De los murales más vistos en la ciudad, lo puedes visitar en el cubo de la escalera de la Casa de los Azulejos, monumento histórico del siglo XVIII, hoy el más popular de los Sanborns.

Justicia. En la Suprema Corte de Justicia de la Nación, este mural –creado a inicios de la década de los 40- retrata una de las mayores obsesiones del artista jalisciense: la justicia social. En realidad, la obra que está en el recinto se compone de cuatro tableros alrededor del mismo tema, en los que plasma una crítica satírica a la impartición de justicia, los ideales de libertad y democracia, la riqueza de la tierra y el movimiento obrero.

Alegoría nacional. El mural de 380 metros cuadrados está al aire libre y ubicado en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, en la Ciudad de México. A través de formas geométricas, el artista pintó en el centro del mural un águila y una serpiente en representación de la vida y la muerte, fiel a la cultura del país. A la izquierda, un hombre sin cabeza asciende por las nubes, y a la derecha una mano pule una piedra. Una gran obra de arte.

Miguel Hidalgo. Justo en el Palacio de Gobierno de Jalisco, en Guadalajara, presenta al padre de la patria, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, con su rostro cargado de fuerza y la antorcha de la libertad en la mano.