5 Lecciones que aprendimos de las novelas de Stephen King

La imaginación del Maestro del Terror puede enseñarnos una que otra cosa sobre la vida.

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A sus 68 años de edad, Stephen King se ha convertido en un referente de la literatura de terror, gracias a su inigualable estilo a la hora de contar historias y su prolífica carrera como escritor, la cual dio inicio con Carrie y ha dado vueltas tan vertiginosas como la trama de sus libros más conocidos.

Entre las páginas de sus más de 54 novelas, el autor originario de Maine encerró lecciones de vida que podrían resultar sumamente útiles si sus “lectores constantes” –como King cariñosamente llama a sus fans– las toman en cuenta.

1.- Nunca entierres a tu mascota (o un ser querido) en un cementerio indio

…A menos que desees que tu amado gatito regrese desde la tumba en forma de un salvaje zombie con sed de sangre. En Cementerio de Mascotas, Stephen King reflexiona sobre los funerales y las costumbres modernas que rodean a la muerte y los ritos funerarios, además de las terribles consecuencias de mancillar el suelo sagrado de los indios Micmac.

Su visión, en la que cadáveres putrefactos vuelven a la vida gracias a la magia de un misterioso enclave indio, inspiró numerosas parodias –la más divertida sin lugar a dudas es la de South Park– una adaptación cinematográfica y una canción homónima de Ramones, compuesta especialmente para la banda sonora de la cinta.

2.- La versión cinematográfica puede superar a su contraparte literaria

Muy pocas películas basadas en libros son reconocidas de esta manera. Cuando se estrenó The Mist en 2007, Stephen King reconoció públicamente que la adaptación dirigida por Frank Darabont genuinamente lo asustó, agregando que el final de la cinta es mucho mejor que el que publicó en 1984.

Stephen King es conocido por criticar abiertamente las versiones fílmicas de sus novelas, especialmente The Shining de Stanley Kubrick. Sin embargo, en el caso de The Mist, el trabajo de Darabont , las actuaciones de Thomas Jane, Laurie Holden y Marcia Gay Harden y su equipo de producción, cautivaron tanto al autor que mencionó que habría deseado haber tenido esa misma idea para su libro.

3.- El que persevera alcanza

Escapar de una prisión de máxima seguridad podría resultar una tarea difícil, o tal vez un sueño imposible, pero no si se tiene mucha paciencia, un martillo de geólogo y un póster de Rita Hayworth. Posiblemente Joaquín “El Chapo” Guzmán leyó la novela cuando era un jovencito.

En Rita Hayworth and Shawshank Redemption, Andy Dufrasne y Red, dos prisioneros residentes del penal de Shawshank, cumplieron la fantasía de cualquier prisionero al terminar sus días en las paradisiacas playas de Zihuatanejo, gracias a su perseverancia y la ayuda de los amigos que encontraron en el camino.

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4.- Tener un fan #1 no es tan malo…¿o sí?

Tras ser rescatado de un accidente automovilístico por Annie Wilkes, su confesa “Fan #1”, Paul Sheldon descubrió las ventajas –y desventajas– de ser el objeto del afecto y la obsesión de una joven mujer. Si no, pregúntenle los artistas que sufren del acoso de stalkers, paparazzis y admiradores día con día.

Entre las páginas de Misery, Stephen King retrata con lujo de detalles las macabras consecuencias del fanatismo, las cuales pueden llegar a manifestarse de diferentes formas y rayar en la violencia. ¿En qué momento la admiración se transforma en algo oscuro?

5.- “Sólo trabajo y nada de juego hacen de Jack un chico aburrido”

Aprendimos esta valiosa lección gracias a Jack Torrance, un escritor con problemas de alcoholismo que trabaja como cuidador del Hotel Overlook durante un crudo invierno. Hay que darse un tiempo para distraerse, relajarse del trajín diario y sobre todo desestresarse, de lo contrario, puedes estar seguro de que terminarás igual de loco que el buen Jack.

En The Shining, una de las novelas más aterradoras de Stephen King, Jack Torrance trabaja incansablemente en su primer libro, sin lograr resultado alguno. De haberse tomado un respiro y salido a tomar el fresco con su pequeño hijo Danny, posiblemente el resultado –y la trama de The Shining– hubieran tenido un desenlace muy diferente.

¿Qué nuevas lecciones nos dejará Stephen King?