10 lecciones que nos dio el deporte en 2016

Desde rachas que culminaron después de más un siglo y leyendas que le dijeron adiós a la actividad profesional, hasta una tragedia que unió a todo el mundo.

Una tragedia unió al mundo

Aunque haya sido por una tragedia, el mundo del fútbol se unió como nunca antes había sucedido. El avión en el que viajaba el Chapecoense se desplomó pocos kilómetros antes de llegar a su destino final en Colombia, y la familia futbolística se volcó en apoyo y solidaridad hacia este modesto equipo que con su gran corazón había saltado desde la cuarta división de Brasil hasta una final continental en solo 5 años. La mayor muestra de Fair Play se dio cuando su rival, Atlético Nacional, le pidió a las autoridades de la CONMEBOL que consagraran campeón al club brasileño, que así conquistó su primera corona a nivel internacional.

Siempre hay una primera vez

Con Francia como país sede y con una talentosísima generación de futbolistas, todo parecía indicar que la Eurocopa se quedaría en casa. Más aún cuando al minuto 25 de la final, Cristiano Ronaldo tuvo que salir del partido por una lesión. ¡Vaya sorpresa que nos tenía deparado el destino! Sin su delantero estelar y contra todo pronóstico, los portugueses vencieron 1-0 a los anfitriones y esa noche París lloró, pero el futbol nos dio una lección de trabajo en equipo.

Somos un solo continente

La Copa América festejaba cien años de existencia y el acontecimiento tenía que ser celebrado en grande. Las mejores selecciones de Sudamérica, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe se unieron para hacer, por primera vez, una verdadera Copa de todo el continente americano, el mismo que nos une. Los que se llevaron toda la gloria fueron los chilenos, primero humillando a la selección mexicana, y después derrotando a la Argentina de Lionel Messi en la gran final.

El deporte trae alegría

Las finales de la NBA tuvieron muchas historias que contar. Primero, porque a ella llegaron los Guerreros de Golden State con el mejor récord de la historia (incluso superando a los Bulls de Michael Jordan); segundo, porque se enfrentaban las dos máximas estrellas de la liga y tercero, porque la ciudad de Cleveland tenía 52 años y 147 temporadas combinadas entre sus tres equipos profesionales, sin celebrar un campeonato. Con el título de los Cavaliers, la alegría por fin llegó a una población ávida de un éxito deportivo.

No hay mal que dure 108 años…

En 1908, los Cachorros de Chicago ganaron la Serie Mundial por última vez. Desde entonces, la mala suerte se apoderó de ellos y esto se acrecentó cuando en 1945, un fanático de nombre Billy Sianis lanzó una maldición de que el equipo jamás volvería a ganar una Serie Mundial si no podía entrar con su cabra al estadio. 71 temporadas duró la famosa “maldición de la cabra” y en total fueron 108 años sin un campeonato de los Cubs, hasta que en este otoño se proclamaron campeones de las Grandes Ligas.

Sí, existen los milagros

Los 108 años de los Cachorros se quedan cortos comparándolos con los 132 que tuvieron que esperar los aficionados del Leicester City para celebrar por primera vez un título de la Liga Premier de Inglaterra. Lo impresionante de esta hazaña es que se consiguió en una época impensable, cuando los clubes millonarios acaparan las contrataciones de las grandes estrellas y tienen un presupuesto infinitamente superior que el de equipos como el Leicester, el todavía campeón de Inglaterra, que dejó para la posteridad un 2016 épico y maravilloso.

El espíritu olímpico vive

En Río 2016 fuimos testigos de grandes hazañas del deporte, como la del estadounidense Michael Phelps, que agigantó su leyenda como el mejor nadador de la historia, cerrando su carrera con 23 medallas de oro, o la de Usain Bolt, quien se despidió de las pistas como el hombre más veloz sobre la faz de la tierra. Los mexicanos nos quedamos con la historia de superación personal de cinco atletas que lograron alcanzar su sueño olímpico de estar en el podio y ver ondear la bandera tricolor.

Despedirse como un grande

Decir adiós nunca es fácil. Hacerlo en la cima es algo que muy pocos pueden presumir. En este 2016 que está a punto de expirar, Peyton Manning le dijo adiós al futbol americano profesional y lo hizo como campeón, guiando a los Broncos de Denver a la conquista del Superbowl en el último partido de una larga y brillante carrera en la que dejó muchísimas marcas que parecen imposibles de alcanzar. Esta es una lección de retirarse en lo más alto.

Las leyendas nunca mueren

No corrió con la misma suerte Kobe Bryant, que vio el ocaso de su carrera llegar a la par de un declive general de los Lakers de Los Angeles. Pero el hecho de que su última temporada no haya sido tan exitosa como lo fue el resto de su carrera, no opaca en lo absoluto el legado que ha dejado este tremendo atleta, ganador de 5 títulos de la NBA y 18 veces nominado al Juego de Estrellas, no en vano considerado como uno de los diez mejores basquetbolistas de la historia.

México es un país de deporte

No es una casualidad que la Ciudad de México se esté posicionando como el epicentro del deporte latinoamericano. En el año que está por terminar, la Fórmula 1 visitó nuestro país por segunda ocasión consecutiva, nuevamente teniendo un éxito rotundo en taquilla y en televisión. La NFL también apostó por su regreso a suelo azteca, tras 11 años de ausencia, y todo parece indicar que la buena relación continuará en las próximas temporadas.