Todo lo que sé de la vida lo aprendí jugando Super Mario

20 lecciones de amor, política y ética que aprendimos del videojuego más popular de todos los tiempos.

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1. Si te preocupa la situación geopolítica de México preferirás no saber sobre la del mundo donde vive Super Mario. El Reino Champiñón es un conjunto de pueblos habitado por setas parlantes, tortugas y plantas carnívoras inmersos en plena guerra civil, pero la princesa Peach es humana, guapa y rubia y tiene un castillo con un retrato suyo más grande que cualquier de los de Kim il-Sung en Pyongyang. Hay un terrorista llamado Bowser que maneja un ejército de dinosaurios molestos que quieren reventarlo todo. ¿No será que, desde el principio, la princesa Peach era una fascista de libro y Bowser solo quería traer la democracia?

2. Lo que sí, es que con toda seguridad la princesa Peach es completamente estúpida o muy confiada. O necesita renovar su contrato con su compañía de seguros. Un plomero llamado Mario la ha salvado ya en 17 ocasiones y Bowser sigue secuestrándola, de media, cada dos años otra vez. Que te secuestren una vez es una desgracia. Que te secuestren dos es casualidad. Que te secuestren 17 es que lo estás pidiendo a gritos.

3. Pero Peach no es la única princesa existente en este mundo. Hay otra, Daisy, a la que conocimos en Super Mario Land, que era la princesa de un reino llamado Sarasaland. Sí: Sarasa-Land. No es broma.

4. Antes de Caitlyn Jenner o cualquier otra representación no normativa de la sexualidad estuvo Toad: el fiel amigo de Mario... ¿era un chico? ¿Era una chica? ¿Era ambas cosas o ninguna? ¿Y tenía apetito sexual? ¿Se reproducía por esporas?

5. Y antes que cualquier otro icono sexual estuvo Luigi. Luigi era más joven que Mario, más alto que Mario, más fuerte que Mario. Cuando en Super Mario Bros 2 pegaba largos saltos y sus piernas ágiles se sacudían en el cielo, como si trepase sobre millones de moléculas que le sujetaban con amor, no nos quedaba más remedio que suspirar y acariciar suavemente aquel mando cuadrado y feo de la consola NES.

6. Puedes caminar sobre las nubes, sobre las aguas y luchar contra un montón de bellísimas tortugas voladoras si previamente te has comido un hongo.

7. El dinero crece dentro de los ladrillos, de los árboles y de las tuberías. Y es paradójico porque jamás hemos visto un solo supermercado en todo Mushroom Kingdom. ¿Cómo va a haber un supermercado si esa fascista de la princesa Peach considera que la única propiedad privada aceptable es su enorme castillo?

8. Puedes pasarte la vida entera vistiendo el mismo oberol azul y el mismo suéter rojo y seguirás ocupando portadas.

9. Los goombas, koopas, lakitus, whomps, grubbas y fantasmas tímidos no están considerados animales ni por la National Pet Register, así que puedes golpearlos o lanzarlos en todas direcciones sin preocuparte de que PETA o Greenpeace vayan a tu casa a rociarte con spray.

10. Las monedas, el dinero en general por consiguiente, dan la felicidad.
 

11. Si sufres un accidente de coche y el automóvil sale rodando de la carretera deberás esperar exactamente tres segundos a que una tortuga subida a una nube aparezca con una caña de pescar y te devuelva a la calzada. Esto no lo dicen en los anuncios de la Dirección General de Tráfico.

12. Si vas en coche y colisionas contra un pingüino gigante no temas: rebotarás.

13. Como el karma, todo lo que lances para hacerle daño a alguien volverá hacia ti. Especialmente si lo que estás lanzando es un caparazón de tortuga.

14. La estrella invencible, como cualquier clímax sexual, como cualquier subidón de una sustancia psicotrópica, como cualquier alegría, es efímera.

15. Los mapaches pueden volar. Moviendo la cola. No lo intentes en casa si tienes un mapache.

16. Golpear violentamente la cabeza contra un ladrillo trae riqueza y gloria.

17. Siempre que tomes el camino más difícil y complicado puedes encontrar bellas sorpresas y recompensas. O la muerte, claro.

18. Los dinosaurios siguen existiendo a día de hoy y son pequeñitos, amables y pueden llevarte sobre su lomo para hacer la vida fácil.

19. Las plantas carnívoras existen, tienen dientes y disparan fuego.

20. Pero resulta que tú, si comes una flor de fuego que aparece cuando golpeas tu cráneo contra una caja, también.

Conoce más lecciones sobre Super Mario.