El deporte inspirando al cine

A continuación te presentamos las cinco películas con grandes actores, que nos han hecho mirar el deporte desde otra óptica.

En la cotidianidad del deporte siempre habrá una historia que contar: el que ganó, el que perdió, el héroe, el villano… Quizá por eso, el deporte ha inspirado a muchos cineastas a plasmar esos momentos inspiradores, épicos y dramáticos en obras que quedarán para la posteridad. Por esta ocasión dejamos fuera a los documentales (que los hay, y muy buenos) y nos enfocamos en cinco películas con grandes actores, que nos han hecho mirar el deporte desde otra óptica.

  • Día de patriotas

Lo que era un día de fiesta en Boston se convirtió en una tragedia. La tradicional Maratón, que convoca a miles de corredores provenientes de todos los rincones del mundo, se tiñó de rojo en su edición del 2013, con un atentado terrorista que sacudió al país y al planeta entero. La historia, tan conmovedora como infausta, fue llevada al cine y protagonizada por Mark Wahlberg y Kevin Bacon, quienes, en su papel de policías locales, tienen el doble propósito de encontrar a los culpables y devolverle la tranquilidad a una ciudad que en su momento más complicadol, encontró la fortaleza gracias a la unión de todos sus habitantes.

  • Un sueño posible

A menos que seas un verdadero fanático de la NFL, el nombre de Michael Oher jamás lo hubieras escuchado de no ser porque la historia de su vida fue llevada a la pantalla grande en una película protagonizada por Sandra Bullock, que eventualmente ganaría el Oscar a mejor actriz por su interpretación de la madre adoptiva de este jugador que tuvo una infancia muy sufrida, marcada por la pobreza, una familia resquebrajada y los problemas inherentes de un barrio bravo: drogas, violencia, abusos y alcohol. En la vida real, Oher sigue como jugador activo y está por disputar su octava temporada como profesional.

  • Amor en juego

Jimmy Fallon y la guapísima Drew Barrymore protagonizaron una historia de amor que si bien es una fantasía creada por los hermanos Farrelly, está aderezada por hechos deportivos completamente reales. En la temporada 2004, cargando una pesada losa de 86 años sin ser campeón, Boston perdía 3-0 la serie de campeonato con su acérrimo rival, Nueva York. Como buen aficionado, Fallon puso en práctica todas las cábalas de su repertorio para ayudar a su equipo. Los Medias Rojas le ganaron cuatro partidos consecutivos a los Yanquis y después se coronarían en la Serie Mundial, con la misma emotividad que se puede ver en este filme que contiene escenas auténticas del campeonato.

  • El juego de la fortuna

Los jugadores, y en menor medida los entrenadores, son los principales protagonistas del deporte, las estrellas que se roban las portadas de los diarios todos los días. Lo que casi nadie se detiene a pensar, es que detrás de un escritorio hay personas con la responsabilidad de administrar estas gigantes entidades deportivas. Un genio llamado Billy Beane logró la admiración de propios y extraños con su ejemplar gestión al frente de los Atléticos de Oakland, club de beisbol que con uno de los presupuestos más bajos logró llegar hasta la serie de campeonato. Brad Pitt interpreta de manera magistral a este ejecutivo deportivo de gran liderazgo.

  • Rush

La Fórmula 1 ha vivido grandes rivalidades a lo largo de la historia, pero una de las más intensas fue la que protagonizaron a finales de la década de los 70, el británico James Hunt (Chris Hemsworth) y el austriaco Nikki Lauda. Tan grande fue su competencia, que casi 30 años después fue llevada al cine, lo que nos permitió a las nuevas generaciones conocer esa historia llena de velocidad, drama y pasión. Ambos reflejaban su personalidad en la pista. Lauda era disciplinado, frío y calculador, y Hunt era agresivo, carismático y provocador, aunque eso sí: ambos tenían un gen competitivo que los llevaba al límite, poniendo incluso en riesgo su propia vida.