'What The… Broadway!'

American Psycho llega a Nueva York con el éxito casi asegurado, pero no todos los musicales son tan buenos como parecen.

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Ahora que se definió el 24 de marzo como fecha de estreno para el musical de 'American Psycho' en Broadway (todo un suceso en Londres ovacionado por la crítica), decidimos hacer un repaso sobre aquellas obras que prometían ser un éxito, pero resultaron todo lo contrario y nos obligan a preguntarnos: “¿En qué estaban pensando?”. Porque no todos los libros, películas o hechos de la vida real se pueden adaptar de manera satisfactoria y “original” para llenar grandes foros y convertirse en clásicos.


Copperfield
Nadie se imaginaba que una obra de Charles Dickens pudiera ser ejecutada de una forma tan mediocre y, sobre todo, alejada de la versión original del libro publicado en 1850. En 1981, The New York Times la comparaba con un melodrama en el que, como un cuento para niños, los villanos se identificaban por su vestimenta negra. Con aspiraciones más enfocadas en el entretenimiento en lugar de la calidad, le bastaron 39 presentaciones para lograr uno de los más aplaudidos trucos del otro David Copperfield: desaparecer.
 

Lennon
La idea del director, Don Scardino, estaba inspirada en 'I Am The Walrus' y consistía en representar a John Lennon con hombres y mujeres de diferentes edades y razas. Antes de llegar a Broadway se consideró que lo más sensato era tener a un solo actor como el protagonista. Resuelto aquel detalle, solo faltaba des-YokoOno-nizarla. Parte del mal recibimiento se debía al ego y control de Ono, pues formaba parte de la producción y era quien tomaba las decisiones finales que consistieron en omitir canciones de John con The Beatles, la aparición de May Pang (su interés amoroso mientras estaba separado de Yoko) y el agregar en los créditos: “Con agradecimiento especial a Yoko Ono Lennon”. Entendemos por qué tuvo una corta temporada (de agosto a septiembre de 2005).

Spider-Man: Turn Off the Dark
Hace 16 años la mayoría de los personajes de Marvel comenzó a generar éxitos taquilleros, por lo que llevar a Peter Parker a la escena musical en 2011 no parecía una idea descabellada. Por supuesto que no se escatimó en dólares, y así se convirtió en la producción más cara de la historia con una inversión de 75 millones. Sin embargo, tanto dinero no garantizaba el éxito. El desastre se vio desde un principio; los actores se tomaron muy en serio el “Break a leg”, seis se lastimaron de gravedad en las primeras funciones y después demandaron. ¿Sobre las canciones? No importa que las haya compuesto Bono de U2, varias fueron eliminadas del programa al ser despedido el director. Spiderman perdió esta batalla… Pero con un solo triunfo: el robo del récord a Wicked en ventas de boletos en una semana con 2.9 millones.


Carrie: The Musical
Se pensó estrenar en 1986, pero fue hasta finales de 1987 que se consiguió el dinero para llevarlo a cabo en Inglaterra. La producción tuvo problemas con el libreto y los efectos especiales, pues la falsa sangre de Carrie provocaba ruidos en su micrófono. Un año después arrivó a Nueva York y en su primera semana ya se escuchaban abucheos al final de la obra. Después de 21 funciones fue cancelada, consiguiendo, según The New York Times, el título del fracaso más rápido en la historia del más famoso distrito de los teatros. En 2012 –parece que con algo de temor– se decidió hacer un remake para Off-Broadway.


Bonnie & Clyde
Una buena mancuerna no lo puede todo, por lo menos no en el escenario. Así lo demostró, desafortunadamente, una de las parejas de criminales más famosas de todos los tiempos. A pesar de haber conquistado al público en 2011, no impresionó a los expertos en musicales. Las butacas vendidas no fueron suficiente para mantener la puesta en escena con vida, y en cuatro semanas el par de bandidos no tuvo de otra más que decir adiós.