Orange Is the New Black: la inspiración de la vida real para la poderosa interpretación de Danielle Brooks

La nueva temporada del drama de Netflix es un barril de pólvora de emociones intensas, y el personaje de Brooks, Taystee, su poderoso centro.

Esta publicación contiene spoilers de los episodios del 1 al 5 de la quinta temporada de Orange Is the New Black.

Cuando Poussey Washington muere, al final de la cuarta temporada de Orange Is the New Black, parecía inevitable que algo sin precedentes iba a ocurrir en la Penitenciaría de Litchfield. Desde la privatización de la prisión, las condiciones se habían vuelto más duras, con guardias que abusaban de las reclusas, lo que generó un poderoso espíritu de rebelión. En la quinta temporada, el drama de Netflix llevó las cosas al siguiente nivel: las internas comenzaron un motín. La temporada abarca un periodo de tres días de agitación emocional y, por supuesto, divertida anarquía. Al centro del caos se encuentra Danielle Brooks, como Taystee Jefferson, la mejor amiga de Poussey, cuya devastación se transforma en determinación mientras se esfuerza por llevar a cabo una transformación en Litchfield, así como por lograr el arresto de C. O. Bayley, el autor de la muerte de Poussey (aunque involuntariamente), por sus crímenes.

“Se siente una gran responsabilidad”, comentó Brooks sobre su intenso papel en esta temporada. “Sabemos que la gente está realmente involucrada con los temas de los que estamos hablando. Se siente un gran peso sobre los hombros, pero en realidad es lo que queríamos —al menos lo que yo quería y lo que siempre soñé como artista—: contar una historia que realmente importe”.

La historia de Taystee está llena de abandono y de un potencial inexplorado. Como Brooks señaló, Poussey fue la única persona en su vida que realmente le demostró amor sin pedir nada a cambio, lo que hace que su pérdida sea aún más devastadora tanto para el personaje como para la audiencia de la serie.

Muchas veces los actores se esfuerzan por explotar su material más intenso. La dificultad para Brooks, sin embargo, es saber que la lucha que ella encarna es muy real para muchísima gente.

“Eso es lo que más me duele”, comentó Brooks. Ella relacionó su desgarrador discurso al final del episodio 5 con la manera en que Diamond Reynolds respondió cuando su novio, Philando Castile, murió a manos de la policía. El paralelismo se le ha quedado clavado a la actriz. “Eso es lo que me rompe el corazón y es difícil de sacudir al final del día, porque no puedo sacarme de la cabeza a esa niña de cuatro o cinco años, sentada en la parte de atrás del coche, mirándolo. Ésa es la parte más difícil de olvidar”

. En el episodio 5, las negociaciones entre las reclusas y las autoridades se tambalean cuando ellas se dan cuenta de que la oferta inicial de bocadillos y tampones es todo lo que están dispuestos a ofrecerles para concluir la revuelta. La indignación y el dolor de Taystee son evidentes cuando ella pronuncia un discurso entre lágrimas fuera de la prisión, diciendo: “Nuestra lucha es con un sistema al que no le importa la gente pobre, la gente de color y la gente pobre de color”.

Cuando se le preguntó qué estaba pensando al tomar esta emotiva dirección, Brooks fue muy clara: “Estaba pensando en Diamond Reynolds. Estaba pensando en sus audaces palabras. En que no necesitaba que nadie hablara en su lugar. En que no necesitaba un abogado que la representara. Ella dijo ‘Tengo algo que decir. Y todos ustedes van a escucharme. Y puedo hacerlo de manera elocuente y precisa, sin violencia ni lenguaje soez. Puedo hablar por él’. Y lo hizo. Y ése era el momento de Taystee. No iba a permitir que Judy King —el personaje tipo Martha Stewart cuya pronta liberación fue un catalizador del motín— fuera esa voz. Eso es lo que estaba pensando”.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.