Norland: la fábrica de las Marys Poppins de la aristocracia

El instituto inglés es el responsable de forjar a las futuras 'nannies' de la realeza y los millonarios.

Etiquetas:

Aunque el mundo del espectáculo ha convertido la figura de la niñera en la de una mujer joven, guapa y con muchas probabilidades de tener una aventura amorosa con su jefe (aunque la esposa de éste sea Jennifer Garner, Sienna Miller o Maria Shriver), en algún rincón de Inglaterra aún se cosecha una cepa de niñeras apegadas a las viejas tradiciones y buenas costumbres, de esas que, como Mary Poppins, podrían habitar las páginas de los libros de P. L. Travers.

El lugar mágico en el que estas educadoras se forjan es el Norland College, el instituto que desde 1892 forma a las niñeras predilectas de la realeza, millonarios y celebridades británicas. Mick Jagger, Kelly Brook y Zarah Phillips son algunos de los famosos que se han decantado por las profesionales de uniformes marrón, sello que las distingue como miembros de la prestigiosa institución. Pero, quizá, los clientes más famosos del instituto son los duques de Cambridge, quienes en 2013 (cuando nació su primer hijo, George) contrataron de tiempo completo a la “Norland nanny” María Teresa Turrion Borrallo.

Matrimonios arruinados por... ¡la niñera!

La niñera de origen español a menudo es vista en compañía de Kate Middleton durante los eventos familiares en los que siempre luce discreta, modesta y casi invisible. Y es que el código de etiqueta y ética de estas profesionales es tal, que parece propio de una secta de niñeras. No en vano pueden llegar a ser las niñera del futuro rey de Inglaterra.

Menos Mary Poppins y más Fran Fine, así son las niñeras de Hollywood

Las alumnas del Norland College pagan casi un millón de pesos por un curso de tres años en el que aprenden todo lo necesario para cuidar infantes. Saben cómo cocinar comida saludable, costurar un dobladillo, realizar primeros auxilios, psicología infantil, defensa personal, manejar sobre superficies peligrosas e incluso evadir a los paparazis, habilidades que les permiten cobrar un sueldo que va de los 500 mil hasta los 2 millones de pesos al año, dependiendo de la experiencia. Además de hospedaje, seguro médico y transporte. Nada mal, ¿cierto?