No, no está mal visto pasarse de copas en vacaciones

Durante el verano el consumo de alcohol se dispara y está más que justificado.

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El alcohol y el verano son un binomio tan clásico como comer churros en invierno o palomitas de maíz en el cine. Durante la época estival el consumo de bebidas espirituosas se dispara y a nadie parece sorprenderle. ¿Por qué es el verano la época perfecta para dejarse llevar por los efluvios de los licores?

1. Porque el verano tiene sus propias bebidas alcohólicas
Hay bebidas alcohólicas que son estrictamente para los meses de verano. El tinto de verano, por ejemplo, surgió a mediados de los sesenta como una variante del kalimotxo y no puede llevar mejor nombre. ¿Lo pedirías en una terraza en pleno invierno? Es muy probable que el camarero te tome por loco. Si lo tuyo es más sofisticado, el Tom Cocktail Southside, mezcla entre el mojito y el gintonic, la Piña Colada, la Caipirinha o el Daiquiri son otros cocktails que, pedidos en la playa frente a un sol abrasador no sólo te refrescarán sino que te servirán como el perfecto atrezzo para una foto en tu instagram. ¿Tomarlos en invierno? Sólo si te encuentras en una fiesta de temática tiki o en un afterhours y ya se han terminado absolutamente todos los demás combinados.

¿Cuáles son las bebidas más hot del verano?

2. Porque existen las vacaciones familiares
Piensa en la siguiente ecuación: padres + hermanos + abuelos + sobrinos + primos. ¿Cuál es el resultado para solucionarla? Exacto. Cualquier escapada familiar que dure más de 48 horas exige evasión y, como es inevitable ignorarles rodeado de nuestros seres 'más queridos', el alcohol se convierte en nuestro más fiel compañero. Además, es probable que con un par de copas de más ese cuñado con cara de amargado que nunca se ríe acabe convirtiéndose en uno de nuestros mejores amigos. O que reúnas el valor suficiente para soltarle un bofetón. Ambas posibilidades supondrán un final feliz.

3. Porque existen las vacaciones con amigos
"¿Salimos de fiesta o cenamos tranquilamente en una terraza?". "¿Alquilamos un barquito o tomamos el sol la playa?". "¿Quién diantres escogió este cochambroso hotel?". "No quiero volver a verlos en la vida". Seguro que te suena. Son sólo algunas de las inocentes frases y cuestiones que pueden echar abajo unas vacaciones de un grupo de amigos, y que lo que se iba a convertir en unos días de asueto acabe convertido en Big Brother VIP. ¿La solución? Que al hacer la compra comunitaria no falten cervezas, vinos, tinto de verano, ginebra, tónica... Y cualquier cosa que pueda beber un celiaco en caso de que haya uno en el grupo. Con dos copas encima a nadie le importarán las decisiones que se toman.

4. Por las vacaciones en pareja
–Cariño, ¿recuerdas aquel romántico beso en la Costa de Caparica mientras bebíamos mojitos?
–No. ¿Recuerdas tú la cena con vinho verde en aquel mirador tan bonito de Lisboa.
–Tampoco. No recuerdo demasiado del viaje, a decir verdad.
–Ni yo. Oh, fueron unas vacaciones maravillosas.
–Lo fueron.

Hacer cualquier cosa con tu pareja debe ser siempre un placer, pero emborracharse y, más aún en una circunstancia que puede generar tantas tensiones como unas vacaciones, se convierte casi en una necesidad. Recuerda, eso sí, que al menos uno de los dos debe estar menos sobrio que el otro o serán declarados personas non gratas en ese hotel el año que viene.

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5. Por los amores de verano
Oh, los amores de verano... Lo que antes se ceñía a adolescentes que veraneaban en localidades costeras ahora, y gracias al mundo de las Apps para encontrar pareja, son otro de los protagonistas de nuestra temporada de vacaciones. ¿Te ha tocado el corazoncito esa chica que en unas semanas parte hacia su Australia natal? ¿O ese chico que en septiembre se muda inevitablemente a otra ciudad y con el que nunca te atreves a hablar del mañana? En el fondo, ambos saben que no deben hablar de nada que vaya más allá del próximo romántico paseo nocturno por la ciudad o de su próxima visita al cine, así que la mejor manera es cenar todas las noches con un nutrido número de copas de las que le seleccionamos en el punto #1. Así no pensarán mucho. Pero disfrutarán de su fugaz amor. Es probable que incluso se acuerden de algo en lo sucesivo.

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