México: Latitud del ‘Neolujo’

El ascenso de la clase media y la apertura comercial en México ha orillado a redefinir la narrativa del lujo.

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A ese ínfimo sector de la población mexicana que se puede catalogar como de “alto nivel” socioeconómico (6.8%), que se mueve en jet privado, conduce autos híbridos, va de safari a la sabana africana y tiene un ingreso mensual familiar mínimo de 98,500 pesos, las reglas les han cambiado. El ascenso de la clase media y la apertura comercial en México ha orillado a redefinir la narrativa del lujo.

Al 40% de este grupo poblacional no le agrada ser imitado. Por ello da un nuevo significado al lujo. Ahora este apela al minimalismo y, sobre todo, a las experiencias, aunque estas impliquen un downgrade que los lleve a adoptar códigos de los estratos con menos poder adquisitivo: el antilujo ha llegado a redefinir las reglas. Por eso, quizás no deba extrañarte que el CEO de alguna exitosa start-up (que apadrina algún artista oaxaqueño) sea asiduo a la lucha libre o beba mezcal. Pero no esperes que te revele el costo de la experiencia de recorrer Nueva York como vagabundo, pues el lujo de hoy es también discreto.

Te sorprenderá saber que los altos niveles actuales son tan colectivos como otros. Para quienes están en la punta de la piramide social la cohesión es una cuestión de supervivencia: mantener el hermetismo de su esfera.

Algunos datos:

  •  El ingreso mensual familiar mínimo de aquellos que forman parte de los niveles altos en México es de $98,500.
  • Las personas pertenecientes a los niveles altos realizan en promedio 7 viajes de placer al año: 3 viajes internacionales y 4 viajes nacionales.
  • 1 de cada 3 viaja para realizar deportes extremos.
  • 50% de las personas de este sector poseen un negocio o empresa. El giro más popular es el de los servicios.
  • Según el origen de sus fortunas y actitud ante su historia de vida, el nivel alto se divide en tres perfiles... y se mezclan entre sí: 32% golpe de suerte, 43% perseverante y 25% cuna de oro.
  • Downgrade: El lujo exige romper la burbuja y adoptar códigos de otros sectores sociales como acudir a la lucha libre y recorrer mercadillos populares.
  • 66% Compra su ropa, calzado y accesorios fuera.
  • En México el ‘shopping’ de piezas de lujo se hace en casos de emergencia. La mayoría compra en el extranjero.
  • La gastronomía y el turismo mexicano son un statement para el nuevo lujo. El mezcal es la bebida epítome en la narrativa del nuevo lujo.


*Publicado en nuestra edición impresa de enero.