La verdadera historia de la canción más grande del mundo

Canción más exitosa en el mundo de su año. Segunda de su década. Séptima de la historia: la Macarena.

MADRID, 1966
Hace casi 50 años dos jóvenes artistas sevillanos, Antonio Romero y Rafael Ruiz, pisaban Madrid por primera vez para actuar en un tablao flamenco. 29 años después, su canción Macarena se convertía en el hit del verano en España y conseguía poco después un éxito internacional sin precedentes. Si en los sesenta trabajaban en tablaos de la capital y comían bocatas de calamares en el bar de la esquina de la pensión donde se hospedaban, en los noventa verían como su canción se convertía en la séptima más exitosa de la historia de la lista Billboard (la única que importa en EEUU y en el mundo) y una de las únicas seis que, cantadas en un idioma extranjero, llegaron a número uno.

CARACAS, PRINCIPIOS DE LOS 90

Durante una fiesta en Caracas, en casa del empresario venezolano Gustavo Cisneros, el dúo sevillano quiso piropear de manera espontánea a una bailaora local de flamenco: Diana Patricia Cubillán, una profesora de flamenco de la ciudad que se arrancó a bailar ante los cantantes. Improvisaron la siguiente línea mientras tocaban las palmas: “dale a tu cuerpo alegría, Magdalena”.

“De corrido en el hotel Antonio escribió el resto de la letra en cinco minutos”, cuenta Rafael. Como ya existía una canción con ese nombre (del mexicano Emmanuel) y porque “las Magdalenas suenan a desayuno”), los autores cambiaron su nombre a Macarena porque una de las hijas de Antonio se llama Esperanza Macarena y porque son muy devotos de esta Virgen.

¿MACARENA O MAGDALENA?
Su musa inspiradora, Diana Patricia “la Macarena” –como se autoproclama desde entonces– se llevó su parte del pastel haciendo entrevistas y actuando en medio mundo. En 1997 Rafael Caldera la invitó para agasajar a Bill y Hillary Clinton con un baile durante una visita oficial del presidente al país. También protagonizó anuncios de televisión y acabó abriendo su propia academia de baile en Caracas.

NI ALEGRÍA NI COSA BUENA
La Macarena, en su versión flamenca original, formó parte del disco A mi me gusta y su ritmo pegadizo y desenfadado logró que se convirtiera en la canción del verano del 95 en España. La compañía discográfica quiso apostar por “una versión más discotequera” que incluía varias estrofas con una voz femenina cantando en inglés. Por aquellos arreglos se pagó "un dinero acordado", pero viendo el éxito que adquirió la canción, los artífices del remix pidieron más, un asunto que acabó en los tribunales.

El grupo al que se le pide ese remix es ni más ni menos que Fangoria, pero ni Antonio ni Rafael lo especifican y tampoco parecen querer entrar en ese tema. Alaska, mitad de ese dúo, sí lo hizo. "Nosotros hacemos una remezcla y esa remezcla vuelve a triunfar en España", nos explicó Alaska en una entrevista. "Entonces en Miami, de repente, unos productores nuestra remezcla y añaden unas voces. No es que sea otra remezcla, ¡era la nuestra! Eso llegó al Tribunal Europeo, pero está desestimado, así que no hay nada que hacer. Pero esto no es culpa de Los del Río, ¡ellos no encargaban sus remezclas! Es la discográfica lo que lo hace. De hecho, ellos mismos dicen que el éxito de la canción fue un milagro de la virgen de la Macarena".

Y MACARENA SALTÓ
El fenómeno musical surgido a raíz de ese nuevo remix que añade voces en inglés comenzó arrasando en Latinoamérica (llenaban los estadios en sus conciertos por Ecuador y Costa Rica y se mantuvieron 6 y 7 meses en las listas de los discos más vendidos). Después subió a México (donde llegaron a vender entre 35,000 y 40,000 discos a la semana) hasta llegar a Estados Unidos. Allí permanecieron catorce semanas seguidas número 1 en el Billboard, un hito que solo ha superado Mariah Carey.

Después llegaría la actuación en el intermedio de la Super Bowl, en “neworlins” (New Orleans según el curioso inglés de Rafael), donde aparecieron en una cama redonda de 20 metros empujada por bailarinas. Y la campaña electoral de Bill Clinton, donde salió reelegido. “Su gabinete fue muy inteligente para usar una canción que venía arrasando desde México”, argumenta el dúo. La fascinación en USA por La Macarena es absoluta, algo que forma parte de “la fiebre por lo español”. De hecho, en 1997 declararon el 14 de febrero como Día de la Macarena.

Conoce la segunda parte de la historia de La Macarena.