La supremacía del remake: cómo sobrevivir en un mundo de 'reboots'

El reciclaje en el mundo del entretenimiento puede ser agobiante. Por ello, preparamos un kit de supervivencia.

¿Has notado que la mayor parte de las “nuevas” propuestas están basadas en algo que ya tuvo éxito? En televisión los ejemplos sobran: la reinvención de Galáctica hace más de una década, el inminente regreso de X-Files y Prison Break, la adaptación de series extranjeras al formato local (The Killing, Homeland y Wilfred son remakes de una serie danesa, israelí y australiana, respectivamente).

En la música, la reinterpretación nota por nota de discos completos es una constante. El Sgt. Pepper de The Beatles y su homenaje/remake a cargo de The Flaming Lips; Blondie re-grabando el año pasado sus grandes hits en nuevas versiones, etc. Y en el cine, la respuesta para la clásica frase de Bugs Bunny “¿Qué hay de nuevo viejo?” es un matojo rodando en el desierto auspiciado por los productores que prefieren apostar por la misma idea ad infinitum.

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Si no tienes otro remedio que entrar al cine a ver un remake, aquí te pasamos al costo una guía de supervivencia.

1. Haz borrón y cuenta nueva
Si vas a ver la nueva versión de Las Tortugas Ninja, Juegos Diabólicos o la esperada Point Break, imagina que se trata de una idea nueva. Desapégate de la película original evitando verla previamente. Es complicado, pero así no harás comparaciones innecesarias que sólo te mantendrán a la defensiva.

2. Aprende a diferenciar entre remake, reboot y secuela
Cuando veas que se estrenará una nueva película de Ghostbusters (por poner un ejemplo advenedizo), ten en cuenta que recurrir al pasado no significa que se trate de una copia. El reboot es el relanzamiento de una vieja idea bajo un nuevo concepto (como Spiderman, que se ha reconstruído varias veces partiendo de cero). El remake es una nueva versión calcada de la original y la secuela es una nueva película que le da continuidad a una historia previa. Cuando se trate de una de esas secuelas o precuelas tardías, ahí sí es recomendable revisar las versiones anteriores para no naufragar.

Hace poco, alguien en las redes sociales criticaba Mad Max: The Fury Road alegando que era un “pésimo remake”. En realidad se trató de una secuela, porque ni inicia la serie desde cero (reboot), ni es una adaptación literal de una de las películas previas (remake). Si tienes claro lo que vas a ver, lo disfrutarás más.

3. Ve con las expectativas bajas
Si llegas al cine sin esperar mucho de la nueva versión, menos dura será la caída. El reboot de Pesadilla en la Calle del Infierno de hace casi una década tiró por la borda una decena de secuelas (no queremos asustarte, pero se avecina otro reboot) y no hubo punto de retorno. El remake cuadro por cuadro de la clásica Psycho fue totalmente innecesario. ¿Un remake que copia, toma por toma, hasta las gotas de sangre? Mejor ver la original. Desconfía, piensa mal e imagina que vas a ver la peor película de la historia y así magnificarás los buenos momentos. Ahora, que si ya estás en el cine sin posibilidad de escapar viendo Fantastic Four, no hay vacuna que te proteja.

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4. Desarrolla un radar selectivo y evita la nostalgia

Ese radar para detectar si el remake será bueno o malo es algo que puedes ir desarrollando poco a poco. Revisa quién dirige la película (de su bagaje deducirás muchas cosas), lee reseñas de críticos confiables, pregúntale su opinión a amigos con gustos afines, etc. Sé selectivo: si una película te encantó hace años, no significa que por nostalgia estés obligado ver los remakes de It, Tiburón y Back to the Future o el reboot de The Goonies (todas esas ya vienen en camino). No te dejes llevar por el hecho de qué el director de la cinta original esté involucrado, James Cameron habló maravillas de la nueva entrega de Terminator y las críticas fueron polarizadas.

5. Ten en cuenta que, a veces, el remake puede ser igual o mejor que la original
Se trata de tener la mente abierta, de analizar lo que vas a ver. Si el remake lo está realizando un director eficiente, seguro que el resultado será igual o hasta mejor que el original. Hay muchos casos: Cape Fear, la clásica cinta de Martin Scorsese, resultó más intensa que la versión original, y ¿sabías que Scarface, la película que hizo de Al Pacino el anti- héroe por excelencia fue un remake? Sí, y de la original nadie se acuerda. Con esto en el horizonte, puedes no sólo sobrevivir, sino descubrir el encanto de una buena nueva versión.