La imagen del Che Guevara que se convirtió en moda capitalista

A 49 años de su muerte, la figura del emblemático revolucionario es punta de lanza en la iconografía y la mercadotecnia ideológica.

Muerto el Ché nació una leyenda. Su rostro junto a su boina con estrella comunista es una de las imágenes más reproducidas sobre una gran variedad de productos: ropa, gorros, tenis, portavasos y hasta latas de cerveza, trajes de baño o etiquetas de vodka.

La imagen del Che Guevara fue inmortalizada por el fotógrafo cubano Alberto Korda en 1960 en La Habana. Pero no fue hasta la muerte del revolucionario cuando se convirtió en un ícono atemporal de los ideales de libertad, justicia, rebeldía y lucha social, sobre todo en el mayo del 68 francés.

Se dice que Korda supo ver la belleza del revolucionario de izquierda, ya que esa era su especialidad. Fue fotógrafo de moda antes de convertirse en el retratista personal de Fidel Castro. La fotografía de Guevara también fue ilustrada por el artista irlandés de comics, Jim Fitzpatrick, en 1968. La imagen en negro sobre un fondo rojo fue utilizada por grupos izquierdistas y la que tenía un fondo blanco por jóvenes rebeldes. Pero sería el propio Andy Warhol quien modificara y suavizara la imagen del Che haciéndola accesible a las masas. La ilustración de Fitzpatrick fue usada por Warhol con el mismo proceso gráfico que había empleado en los retratos de Marilyn Monroe.

De pronto, la imagen del argentino-cubano Ernesto Guevara de la Serna se volvió una moda aplaudida del sistema capitalista contra la que el cubano luchaba.

UNA FIGURA COMERCIAL

Es tal la demanda que su imagen está tatuada hasta en el brazo del ex jugador de fútbol argentino Diego Maradona, quien ha dicho: “Fidel Castro y el Che Guevara son mis héroes, porque ellos se jugaron la vida”. Fidel Castro falleció el pasado 25 de noviembre de 2016.

El emblemático rostro del Ché también está en objetos de consumo como la portada del disco de Madonna, American Life, del año 2003, con el que la artista apostó por un humor revolucionario. La reina del pop se inspiró en la fotografía del guerrillero y cambió su imagen para parecerse a un soldado. Los colores rojo, negro y algunas estrellas comunistas fueron usadas en su portada.

En otras ocasiones, el Che Guevara –sin saberlo- juega con la ironía. En un capítulo de Los Simpsons en el que Homero, Burns y Smithers viajan a Cuba con un billete de un trillón de dólares, hay una publicidad de la cerveza “Duffo” con el rostro del Che Guevara. El anuncio de la cerveza tiene por leyenda: “Duffo o muerte”, en asociación a la frase revolucionaria cubana “Patria o muerte”. El Che también aparece en el videojuego 'Metal Gear Solid: Peace Walker', de 2010.

El argentino es el protagonista del juego, Naked Snake (alias Big Boss), ya que tiene un parecido físico por su barba, el uso de la boina y su traje de corbata verde. Y, siguiendo en el terreno audiovisual, la imagen de Ernesto Guevara interesó al mundo del cine. En el 2004, por ejemplo, se estrenó 'Diarios de motocicleta'. La película fue dirigida por Walter Salles, producida por Robert Redford y protagonizada por Gael García Bernal. En ella se narra el primer viaje latinoamericano que el Che y Rodrigo de la Serna realizaron juntos en 1952.

Ni hablar del mundo de los libros. Mucha tinta se ha dedicado al revolucionario latinoamericano. Desde la emblemática biografía Che Guevara: una vida revolucionaria, de Jon Lee Anderson hasta el Diario Boliviano de Ernesto Che Guevara y Diario del Congo, hasta recopilaciones de discursos en muy distintas circunstancias.

Por otro lado, por supuesto, hay imágenes de Guevara que resultan inapropiadas para muchos. Ejemplos: la de la monja que descubre su pecho para mostrar un falso tatuaje de su rostro guerrillero o la figura del Che gay, a favor de la comunidad homosexual. El revolucionario aparece con los párpados pintados de celeste y los labios color rojo, seguido de un fondo con los colores de la bandera de arcoiris.

Se cumplen 49 años de la muerte del Che Guevara en Bolivia. Para muchos aún es aquel revolucionario que desembarcó en Cuba para echar —con ayuda de los hermanos Castro— al dictador y general cubano Fulgencio Batista. Para otros tantos, una selectiva y fría máquina de matar en la Revolución. Sin embargo, no podemos ocultar que hoy se ha convertido en un digerible (o no) objeto de consumo del que no podemos librarnos.