Google monitorea secretamente tus compras dentro y fuera de la red

El gigante de la navegación en internet ha comenzado a seguir el comportamiento de los consumidores a través de sus compras con tarjetas de crédito.

En la batalla entre la privacidad de los consumidores y los anunciantes en línea, no sorprende que las compañías tecnológicas sigan tratando de llegar más lejos a medida que la tecnología de los anunciantes se vuelve más sofisticada. El duopolio Google- Facebook ha generado miles de millones de dólares de ganancias anuales al rastrear la eficacia de los anuncios de una forma más confiable, mediante una enorme cantidad de datos que seleccionan a los consumidores y luego monitorean su comportamiento al momento de comprar. DoubleClick Search, Google Analytics, AdWords, Facebook Audience Network y otras plataformas de adtech han demostrado que es posible medir con precisión la respuesta de los usuarios, lo que hace que continúen las inversiones en publicidad. Pero a medida que la publicidad digital está alcanzando un punto de saturación y el consumo de medios digitales deja de aumentar, Silicon Valley debe utilizar mejor los datos que está recabando. Por ello, Google, en su esfuerzo por obtener aún más ingresos de la plataforma de publicidad más valiosa del mundo, ha comenzado a extraer datos de las tarjetas de crédito de los consumidores para saber cuánto gastan sus usuarios en comercios físicos después de dar clic a los anuncios digitales.

“Por primera vez, Google Attribution hace posible que cada comerciante mida el impacto de su mercadotecnia mediante dispositivos y canales cruzados, todo en un sólo lugar”, según Google, que asegura capturar cerca del 70 por ciento de las transacciones de tarjetas de crédito y débito en Estados Unidos, como anunció el martes.

Google parece estar consciente de los potenciales problemas concernientes a la privacidad del consumidor, y está tratando de apaciguar sus preocupaciones. El nuevo programa, que compara los clics en los anuncios de los usuarios registrados con las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito, no se realizará a nivel individual, según la compañía. No hay manera de saber cuánto gasta un individuo o lo que él o ella compraron. “Aunque desarrollamos el concepto para este producto hace años, se requiere un gran esfuerzo para desarrollar una solución que pueda cumplir con nuestros rigurosos estándares de privacidad de los usuarios”, dijo un portavoz a la BBC. “Para lograrlo, desarrollamos una nueva tecnología personalizada de cifrado que asegura que los datos de los usuarios serán privados, seguros y anónimos".

Sin embargo, algunos críticos están alarmados, sobre todo desde que Google se negó a explicar cómo funciona su sistema de seguimiento. “Lo que me encanta es que a medida que las compañías se vuelven cada vez más intrusivas en su recolección de datos, también se vuelven más secretas”, expresó Marc Rotenberg, director ejecutivo del Electronic Privacy Information Center, a The Washington Post.

Esta iniciativa de Google no es su primer intento por monitorear el comportamiento del consumidor en el mundo real, ni es la única empresa que lo hace. Google comenzó a rastrear los datos de ubicación de sus usuarios en 2014 para medir cómo el número de clics en los anuncios de la búsqueda de Google impactaban las visitas a las tiendas, a través de una medición de AdWords. El año pasado, Google comenzó a introducir anuncios locales en Google Maps como un medio para atraer a los usuarios a las tiendas cercanas que pudieran interesarles. Facebook también creó un servicio similar para los anunciantes el año pasado, utilizando los servicios de localización de los teléfonos de los usuarios para determinar cuántas personas que vieron el anuncio de un comercio terminaron visitándolo. Las tiendas que se anuncian en Facebook también pueden incluir mapas interactivos con detalles sobre su ubicación para que los usuarios puedan encontrarlas.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.