Diego Pop, Frida Pop: una celebración de arte y estilo

Hablamos con el nieto de Diego Rivera sobre la exposición que recopila las memorias de su abuelo y Frida Kahlo durante su tiempo en Estados Unidos.

En otoño de 1930 Diego Rivera recibe una invitación para pintar un mural en la Bolsa de Valores de San Francisco. Solo hizo falta un “Nos vamos a Estados Unidos, güerita” para que Frida Kahlo preparara sus maletas y se embarcara, un año después, en una de las más grandes aventuras de su vida. Una recopilación de las historias que la pareja atesoró durante su tiempo del otro lado de la frontera y su influencia en la sociedad y corriente artística de aquella época es lo que se presenta en la Galería Torre de Reloj, en Polanco, a partir del próximo 13 de agosto y hasta el 7 de septiembre.

Consciente del peso de la moda en la historia del Pop Art y fiel a su espíritu americano, siempre en apoyo de las diversas expresiones artísticas, Tommy Hilfiger es la marca que ha concebido y promueve esta singular exhibición. El recorrido por la muestra Diego Pop, Frida Pop: una celebración de arte y estilo se proyecta como una experiencia interactiva y sin presedentes sobre una faceta poco explorada de estos íconos mexicanos.

Las lecciones fashionistas de Frida Kahlo

Nuevas tecnologías y presentaciones multimedia recrearán algunas de las principales obras que elaboraron durante su periodo en los Estados Unidos, junto con algunos eventos significativos en los que participó la pareja. “Pensamos que es una manera más natural de acercar al público joven a la figura de estos dos artistas”, cuenta Juan Coronel Rivera, nieto del desaparecido muralista y encargado de la curaduría y guión museográfico. Después de reunirse con otro nieto del pintor, Diego López Rivera, coordinador general de la iniciativa, ambos decidieron que la idea de la interactividad era mucho más atractiva, sobre todo por la evolución de las nuevas generaciones. Además, aunque el protagonista de esta muestra ni siquiera presenció el nacimiento de la televisión, probablemente se movería como pez en el agua entre los jóvenes de hoy en día. “Diego tenía la presencia necesaria y el suficiente mundo para encajar en muchos ámbitos”, comenta Coronel. “Una de las ideas centrales de esta presentación es mostrar cómo estos dos artistas fueron los precursores del Pop Art”, continúa.

Tras una interesante discusión sobre arte, con firmes argumentos sobre la influencia de Diego Rivera en el devenir creativo de la historia estadounidense, el curador desenvaina su espada para ensalzar a su abuelo: “Definitivamente fue inspiración para Andy Warhol, así como Jackson Pollock se deriva totalmente de David Alfaro Siqueiros. Los artistas mexicanos fueron los que dieron origen a la pintura estadounidense”.

El propio Juan Coronel Rivera comparte a su vez la vena creativa, pues es además escritor, fotógrafo y escultor. “Supongo que me viene por la parte familiar. Tengo pintores tanto del lado paterno como del materno, escritores, músicos... Personalmente, creo que la parte de la creación cultural, entendida como filosofía hasta su estado metafísico, es lo que realmente describe al hombre en su mejor esencia”.

Sobre el muralista, a quien por cierto no conoció, asegura: “Cuando me dedico a trabajar alrededor de él, lo hago motivado por su obra más que por la parte familiar. No me cautiva el hecho de que fuera mi abuelo tanto como el gran pintor que fue”.