Esos negocios que ha creado la violencia de género

El 19 de abril se estrena un servicio de taxis privados exclusivo para mujeres.

Espacios pintados de color rosa, lugares especiales para ellas, servicios públicos y privados que nada tienen que ver con cualidades físicas y específicas de las mujeres, sino que han sido creados para mantenerlas a salvo del acoso, la discriminación y, en general, la violencia hacia el género femenino.

En una tendencia mundial, las mujeres han comenzado a reclamar espacios exclusivos donde no tengan que sentir miradas de lascivia por como se vistieron, soportar piropos incómodos, verse acosadas o hasta agredidas por hombres, y ya han ganado que esos oasis de libertad broten poco a poco. Sin embargo, ¿por qué hemos tenido que llegar a eso?

El próximo 19 de abril se estrena Chariot for Women, un servicio que pretende ser no solo competencia de Uber, sino un salvavidas para aquellas mujeres que han sufrido acosos tanto por los conductores como por pasajeros al subirse a estos famosos taxis.

La historia de Chariot for Women surge del matrimonio formado por Kelly y Michael Pelletz. Él se volvió chofer de Uber por la necesidad de llevar dinero extra a casa; cierta noche, un pasajero que abordó su auto iba totalmente alcoholizado y le hizo pasar un momento tan desagradable que hasta la policía tuvo que intervenir. Lo único que pensaba Michael es ¿qué habría sucedido si en vez de ser un chofer hombre hubiera sido mujer?

De ahí, los Pelletz comenzaron a planear un servicio de taxis, con la misma estructura de Uber, pero donde los conductores fueran mujeres y solo se recibieran como pasajeros a mujeres y menores de 13 años. El servicio ya es una realidad y comenzará a probar qué tanto público pueden captar.

No mas comentarios machistas
Coquetear por chat con personas que no se conoce físicamente, pero sí se siente un atractivo real al ver una o cinco fotos fue el éxito de Tinder. Esos famosos match que se lograban concretar en citas y tal vez algún tipo de relación posterior fueron otros aciertos para la diversión de los usuarios. Sin embargo, con toda esta innovación, llegaron las incomodidades e imperfectos de cada sistema: el acoso y el machismo.

Tinder dejó de ser un paraíso para la coquetería y el ligue cuando comenzó a ser —en algunos casos— un martirio para las usuarias que se sentían agredidas por la falta de educación de los interesados. Algunos insistían en que ellas les mostraran fotos desnudas o ellos querían exhibirse sin que ellas lo consintieran, si no aceptaban, se llevaban insultos que solo se remediaban con un bloqueo, una notificación negativa o, simplemente, con salirse de esta red de ligue. ¿La solución? Bumble.

Whitney Wolfe,
una de las creadoras de Tinder, salió de esta empresa por el acoso sexual de Justin Mateen, su ex novio y jefe de Marketing en la app. La relación acabó en una demanda, pero le llevó a una mejor idea: una aplicación en la que las mujeres toman las riendas de ese coqueteo.

Y así nación Bumble, una app muy similar a Tinder, pero que tras hacer match, solo las mujeres pueden decidir si hablan con el chico o no, y para ello tienen 24 horas.

Califica al hombre
Otra app que juega con el tema del ligue, pero desde una faceta más “vengativa” es Lulu. Esta fue creada para contribuir a la inteligencia en las relaciones y a evitar malas experiencias por las que muchas mujeres han pasado. En en este espacio móvil, las mujeres pueden “investigar” a hombres con los que se hayan relacionado (o se piensen relacionar) de alguna forma.

Las usuarias suben los perfiles de los chicos con los que han salido y los califican de acuerdo a su comportamiento. Así, si una nueva usuaria desea investigar al hombre con el que sale o pretende hacerlo, puede tener un historial del comportamiento de este con otras mujeres. La app ofrece la ventaja de mantener la identidad anónima de las usuarias, ya que sus nombres nunca aparecerán en las reseñas que dejen.

Y aunque los hombre sí pueden acceder a esta app, ellos no tienen derecho de calificar a las usuarias, pero sí pueden ver cómo los han descrito a ellos y conocer qué impresión han dejado entre sus citas. Claro, los mejor calificados tiene la oportunidad de conseguir, ahí mismo, una cita con alguna de las mujeres que se ha interesado en ellos.

En palabras de la CEO y fundadora de Lulu, Alexandra Chong, esta aplicación “es una herramienta esencial para cualquiera que esté buscando con quien salir. Nosotros proveemos un conocimiento experto sobre cuáles son los chicos buenos, así como qué es lo que todo hombres debe saber y qué es lo que quieren las mujeres”.

Las apps para mujeres, tener que crear espacios para criticar a los hombres, recurrir a un transporte donde no se sientan acosos son ideas que parecen maravillosas para los empresarios y un campo de paz para muchas que han sufrido sexismo, pero también son una muestra de que algo en la sociedad no se logra cambiar de raíz y es necesario llegar a medidas tan extremas como estas.