'Chaos magic', la tendencia de moda que no tiene que ver con ropa

Prepara tu mente –y tu guardarropa– para una experiencia cósmica, mágica e introspectiva.

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Olvida todo lo que creías saber sobre tendencias para el 2016 y pon en blanco tu mente, pues la firma de tendencias K-Hole, misma que implantó en nuestros cerebros –y en el mundo– el concepto de normcore que aún no terminas de entender, ha publicado un nuevo reporte llamado A Report On Doubt, en el que habla de la nueva gran tendencia: chaos magic, o "la magia del caos", un término que poco tiene que ver con Harry Potter y mucho con Miley Cyrus disfrazada de sol y luna, porque puede.

Como explicó Emily Segal, una de las fundadoras de K-Hole, a Vogue.com, se trata de “pasar toda la noche bailando en un bar” o "riéndose con los amigos”. En el chaos magic, “creer se convierte en una herramienta de cambio”, un cambio personal.

Básicamente, chaos magic es lo que sucede después de la voluntad. Es el antídoto a los problemas que surgen por pensar demasiado las cosas, es “mezclar tu propio Kool-Aid, decidir qué tan fuerte lo quieres y saber cuándo tomarlo y cuándo parar”, según K-Hole. Por ello, no es difícil imaginar que alguien con un libre albedrio ilimitado y lleno de brillantina, como Miley, se convierta en un icono de este movimiento que busca crear magia a través de la experiencias.

¿Y qué tiene que ver con la moda? Todo y nada. Pues aunque no habla de un estilo o silueta específica, sí se refiere a la forma en la que las firmas se relacionan con sus clientes. Se trata de “regresar al panorama emocional de los consumidores, en vez de hacia sus bolsillos”.

Por ejemplo, en un acto muy chaos magic que alude al positivismo y a la introspección, la diseñadora Mary Katrantzou mencionó que la inspiración de su colección primavera/verano 2016 “no fue tanto una reacción a las tendencias, que rara vez influyen en mi proceso de desarrollo, sino una búsqueda por resolver un rompecabezas personal, para dibujar un mapa de mi propio viaje estético”.

Por su parte, Riccardo Tisci también apeló a la magia de los sentimientos de la mano de Marina Abramovic, quien fue la directora artística de la pasarela de Givenchy primavera/verano 2016, un espectáculo con cantos tibetanos y modelos subiendo y bajando escaleras, que la propia artista definió como un acto de “perdón, inclusión, nueva vida, esperanza y, sobre todo, amor”.

Esta nueva mística ecléctica seguramente no tardará en encontrar una forma física en estampados cósmicos y esotéricos, en prendas y accesorios con historias sentimentales, así que no te sorprendas si de pronto te ves a ti mismo utilizando unos pantalones con constelaciones o una capa de lamé al mismísimo estilo de Walter Mercado, pero que conste que te lo advertimos.