El desnudo en la cultura pop: Una breve historia

Ahora que Playboy ya no publicará desnudos completos, analizamos la evolución de la desnudez moderna.

En una era en la que se pueden encontrar una gran variedad de imágenes eróticas a un clic de distancia, la reconocida revista Playboy anunció que ya no publicará fotografías de desnudos completos entre sus páginas.

La legendaria publicación dirigida por Hugh Hefner hará historia y buscará cambiar su imagen para adaptarse y competir con las nuevas tendencias del mundo digital en el que vivimos.

En su época dorada, Playboy bien pudo haber sido considerada “el Santo Grial del soft porn” y marcó un antes y un después en la historia del desnudo femenino, además de contribuir a movimientos como la liberación sexual, el feminismo y consumismo.

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Desde 1953, Playboy se convirtió en algo más que una revista para adultos, inspirando a otras publicaciones como Pentouse y Hustler que también empezaron a utilizar fotografías de mujeres desnudas en sus portadas e interiores. Además, Playboy mitificó un estilo de vida de lujo y excesos, el cual quedó reflejado en el reality show Girls of the Playboy Mansion .

Salir en la portada de Playboy automáticamente otorgaba cierta magia y un estatus especial a las celebridades que decidían quitarse la ropa para el famoso conejito, como fue el caso de Sharon Stone, Naomi Campbell o Ditta Von Teese, por mencionar algunas. Incluso personajes ficticios como Marge Simpson adornaron la portada de la revista, algo que sólo Playboy pudo lograr.

Claro que las imágenes de cuerpos como Dios los trajo al mundo no son nada nuevo, recordemos las estatuas griegas y las pinturas de Rubens, pero fue gracias a Playboy y esa icónica primera portada de Marilyn Monroe que el desnudo se introdujo en la cultura popular, saltando de entre las páginas para llegar a la televisión, el cine, los videos musicales, los cómics, videojuegos y el trabajo de fotógrafos como Annie Leibovitz y Spencer Tunick.

Para muestra basta un botón, los capítulos de series como Game of Thrones, Masters of Sex o True Blood incluyen imágenes gráficas que anteriormente era imposible imaginar en la televisión y menos en horario prime time.

En el ámbito musical actualmente nos encontramos con videos como el de “Bitch Better Have My Money” de Rihanna, “Blurred Lines” de Robin Thicke o “Wrecking Ball” de Miley Cyrus, los cuales incluyen desnudos frontales de sus protagonistas, o bailarinas con muy poca ropa y poses sugerentes. Recordemos que Madonna fue censurada en varias ocasiones por imágenes subidas de tono en sus videos para “Justify My Love”, “Erotica” y “Girl Gone Wild” y dichos videos palidecen ante las escenas explícitas que imperan en los clips que se publican actualmente.

Por otro lado, en la industria de los videojuegos la llegada de títulos como Leisure Suit Larry in the Land of the Lounge Lizards –cuyo objetivo era lograr que el protagonista tuviera relaciones con todas las mujeres que encuentra en el juego– inició una revolución en la que poco a poco se dieron a conocer títulos con escenas y temáticas más sexualizadas, como Playboy: The Mansion y God of War.

En el caso de otras revistas, ¿quién no recuerda la portada de Vanity Fair con una Demi Moore embarazada y al desnudo? ¿O la del elenco de True Blood, cubiertos de sangre y sin ropa para Rolling Stone? Hasta la portada de Kim Kardashian para Paper no habría ocurrido si no fuera por Playboy.

Y qué decir del cine, gracias a una visión más abierta de la sexualidad lograda por la revista de Hugh Hefner, pudimos disfrutar de cintas cargadas de erotismo como Magic Mike XXL, Striptease, Closer, Showgirls, Lovelace, Sin City y muchas otras más.

Ahora, quedará por ver qué nueva estrategia utilizará Playboy para inspirar a las generaciones futuras en su búsqueda por el desnudo perfecto.

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