Todo lo que sabemos sobre el (des)amor lo aprendimos viendo Annie Hall

El 3 de abril de 1978 la cinta de Woody Allen se llevó el Oscar a Mejor película; 38 años después sigue vigente.

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A los fanáticos de la ciencia ficción casi les da un soponcio cuando en los Premios de la Academia de 1978 una comedia romántica sobre las relaciones de pareja le arrebataba a Star Wars el Oscar a Mejor película. La cinta era nada más y nada menos que Annie Hall, una de las más emblemáticas de la carrera de Woody Allen, la cual no solo le valió la estatuilla más esperada de la noche, sino también la de Mejor director y Mejor guión original, así como la de Mejor actriz para su coprotagonista, Diane Keaton.

La cinta sigue la historia entre Annie Hall (Diane Keaton) y Alvy Singer (Woody Allen), dos personajes un tanto dispares y amargados que entre salas de cine, langostas y psiquiatras logran encontrar el amor en la jungla de concreto que es Nueva York. Y aunque al final su relación no fue perfecta, nos dejaron valiosas lecciones para recordar.

Lección no.1
Sé tu misma. No importa que hayas quedado en ridículo manejando como una bestia o diciendo puras incoherencias y frases como “La-di-da, la-di-da” en tu primera cita, siempre cabe la posibilidad de que la persona con la que saliste trate de imaginar cómo te verías desnuda y quiera verte de nuevo para comprobarlo. Del sexo al amor, solo hay un paso.

Lección no.2
“Nunca es por algo que hayas hecho. Así es la gente, el amor se acaba”, le dice una señora mayor a Alvy después de que él y Annie tienen una pelea y, honestamente, cuando una viejita con experiencia te dice que el amor no es eterno es cuando realmente tienes que cuestionarte lo que piensas sobre las relaciones en pareja.

Leccion no.3
“Una relación tiene que ser como un tiburón. Tiene que moverse constantemente hacia adelante o muere”. Con esa frase de sabiduría marina, Alvy Singer resume lo que muchos no aprendemos hasta que es demasiado tarde: si tu relación con una persona ya no te permite crecer, lo más probable es que termines por cambiarla… por otra.

Lección no. 4
En una de las escenas más reveladoras sobre la psique humana aprendemos que la percepción sobre el sexo en una pareja es relativa. Annie y Alvy acuden por separado a sus psiquiatras de confianza (porque, aparentemente, en Nueva York todo mundo tiene un shrink),  y responden a la pregunta sobre qué tan a menudo tienen relaciones sexuales. Las respuestas son las siguientes:
Annie: Constantemente, yo diría que tres veces a la semana.
Alvy: Difícilmente, quizá como tres veces a la semana.

Lección no. 5
Si tu ex te llama a las tres de la mañana llorando y diciendo que tiene una “emergencia”, probablemente solo significa que quiere que vayas a su casa para decirte que quiere regresar contigo. Ojo: esto sucede justo la noche en que decidiste salir con alguien nuevo, porque así de irónica es la vida.

Lección no.6
El desamor siempre se ve mejor cuando estás bien vestido. Alvy y Annie podían estar peleando, de paseo o decidiendo quién se quedaba con los libros después de su separación, pero ella siempre lucía impecable. De hecho, su vestuario es considerado un icono de estilo. Así que al mal tiempo, buena ropa.

Lección no.7
Pensar que proponerle matrimonio a tu exnovia hará que regrese contigo y todo se solucione es un error, sobre todo si ella ya se encuentra viviendo en Los Ángeles en la mansión de un millonario productor. Lo mejor es que mantengas tu decencia y sigas adelante. Eventualmente te darás cuenta de que separarse fue la mejor decisión.

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