Sólo 800 personas compran Alta Costura en el mundo

En el marco de los desfiles ‘couture’, te contamos quién, cómo y por qué se participa en estas exquisitas pasarelas.

Comenzó el calendario de desfiles couture otoño-invierno 2015/16, así que te sugerimos que no te agarren desprevenido. Si te preguntas quién, cómo y por qué se participa en este tipo de pasarelas, tanto en lo que a diseñadores como en lo que a selecta clientela se refiere, sigue leyendo.

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¿CUÁNDO?
La Haute Couture se remonta al siglo XIX y a la figura del diseñador y padre de la Alta Costura Charles Frederic Worth. Su clienta más célebre, Eugenia de Montijo, precede a las compradoras actuales –unas 800 en todo el mundo, según la Féderation Française de la Couture– entre las que destacan celebridades y miembros de la realeza como Carolina de Mónaco; su cuñada Charlene, Christine Lagarde o la jequesa de Catar, además de millonarios rusos, chinos o árabes, principalmente. En 2010, el 30% de los compradores de Alta Costura procedían de los Emiratos árabes Unidos, por ejemplo.

¿CUÁNTO?
Esta selecta clientela desembolsa en promedio 60,000 euros por modelo. Pecata minuta si se tiene en cuenta que una prenda implica 330 horas de trabajo para los expertos artesanos –petites mains en el argot del sector– que se afanan para confeccionarla.

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¿DÓNDE?
París acoge invariablemente este tipo de desfiles. Durante la semana de la Alta Costura –cinco días, en realidad– las firmas presentan también sus colecciones de Alta Joyería. La Place Vendôme se convierte en un verdadero hervidero de prensa, famosos y compradores atentos a las novedades de Cartier, Chaumet o Mauboussin, también a las de Chanel, Dior, Louis Vuitton, Hermès o Versace, casas de moda que cuentan con líneas de Alta Joyería. Este año se les ha unido Ellie Top, artífice de la bisutería de Lanvin (sí, esos collares con mensajes como Love o Stop que hicieron furor en 2013).

¿POR QUÉ?
Quienes creen que los desfiles de Alta Costura son una sucesión de repollos y vestidos historiados, se equivocan; en los últimos años el oficio se ha modernizado hasta el punto de incluir colecciones deportivas como las de Christian Dior o Chanel (primavera-verano 2014). ¿El motivo? El paulatino rejuvenecimiento de una clientela que ronda hoy en sus 30´s. Ahí tienes a Carlota Casiraghi, sin ir más lejos.

¿QUIÉN?
A las maisons de toda la vida, léase Chanel y Christian Dior, se unió en 2005 el italiano Giorgio Armani con Armani Privé; su compatriota Giambattista Valli hizo lo propio en 2010, mientras la rusa Ulyana Sergeenko, otrora it girl, irrumpió en el calendario en 2012. La normativa pide el cumplimiento de requisitos como tener taller propio en París, emplear al menos 15 personas y que las colecciones consten de al menos 35 salidas. Y no crean que la Couture es ajena a la globalización: en los últimos años, el holandés Jantaminau –que vistió a Máxima de Holanda para su coronación– y hasta el español Josep Font (que desfiló invitado por la chambre Syndicale en 2008) han engrosado las filas.