Locuras en el aire

Cuando un pasajero viaja en avión espera no verse en alguna de estas situaciones totalmente fuera de lo común.

Pareciera de película pero no, de ahí que sea tan cierto ese dicho de “la realidad siempre supera a la ficción”. Esas peculiaridades que ocurren al abordar un avión —y de las que muchos pasajeros un poco paranoicos temen— han construido un historial de hechos que pueden no solo contarse, sino documentarse.

Hicimos un repaso de los más locos e increíbles acontecimientos inusuales en los aviones. Algunos del terror, otros simplemente insólitos con aquellos pasajeros que a muy pocos les gustaría encontrarse en el asiento de al lado.


Cinturón explosivo falso
Un hombre, quien decía tener un cinturón con explosivos logró secuestrar un avión de la compañía Egyptair y hacer que aterrizara de emergencia en el aeropuerto de Lárnaca, en Chipre.

Dentro del Airbus A320 iban unos 60 pasajeros y el incidente lo obligó a desviarse de su ruta (Alejandría- El Cairo). Según informó la agencia Efe, el secuestrador de doble nacionalidad (egipcia-estadounidense) se llama Seif Eldin Mustafa y tras seis horas del secuestro, se entregó.

Los pasajeros tuvieron que negociar con el secuestrador para que dejara salir del avión a mujeres y niños y él accedió a dejarlos ir poco a poco. De las 11 personas que mantenía retenidas —siete tripulantes y cuatro viajeros extranjeros— se liberaron tres de la tripulación y un pasajero. Ante la desesperación, uno de ellos huyó por la ventana de la cabina de pilotos y los otros tres lo hicieron por la escalera. Al final liberó a los últimos siete.

Según dijo el presidente chipriota Nicos Anastasiades, el secuestrador no estaba relacionado con el terrorismo, sino que podía tener motivos personales y que “parece que es una persona en un estado psicológico inestable”. Nadie salió herido o muerto, pero ¿y el susto?


Misión imposible

Un chico de 20 años llamado Gabriel Varela Lemus hizo que el vuelo 631 que iría de Cancún a Guadalajara fuera detenido.

Comenzó a gritar que la nave iba a explotar y creó cierto pánico. Las aeromozas lograron calmar al chico que se supo tenía trastornos mentales y continuaron con el abordaje.

En aparente calma y con el avión andando por la pista, Gabriel comenzó a gritar que “debía tomar el control de la nave”; nuevamente, lograron tranquilizarlo, pero pocos minutos después se dirigió a la cabina de sobrecargos, tomó un altoparlante y gritó que el avión se iba a estallar.

La historia no termina ahí. Gabriel logró llegar hasta la puerta trasera, la abrió e intentó lanzarse a una altura de unos cuatro metros. Al terminar el incidente, el chico fue llevado ante la policía y los médicos, quienes le diagnosticaron trastorno bipolar.
 

El caminante de las nubes
Algo así como Luke Sky Walker, pero verdadero. En un vuelo que iba de Austria a Irlanda, a más de 9 mil metros de altura, el pasajero Nick O'Donoghue captó una extraña imagen de lo que parecía ser un enorme robot que caminaba por las nubes.

La fotografía ocasionó un mar de comentarios de asombro en las redes sociales. Muchos usuarios de internet dijeron que la figura extraña se parece al “gigante de hierro” de la famosa película. Sin embargo, el autor de la foto dijo que lucía más como el muñeco corporativo Michelin.

 

Si me dejas, los mato
Este episodio podría ser de una comedia con tintes trágicos, pero no, es la pura vida real. Un desesperado piloto italiano de 40 años sintió que su esposa lo abandonaría y enloqueció: decidió mandarle un mensaje en el que amenazaba con estrellar el avión —con 200 pasajeros a bordo— que iba a manejar si osaba alejarse de él.

El vuelo iba de Roma a Japón, pero para fortuna de todos, la mujer tuvo tiempo de avisar a las autoridades del aeropuerto italiano de Fiumicino, Roma, de lo que pretendía hacer su esposo. Con suma discreción, las autoridades pudieron detener al hombre y cambiar al piloto. Los pasajeros no se dieron cuenta del incidente en ningún momento, claro, ya después lo sabrían y más de uno habría valorado más su vida.

De infarto
Una escena como salida de alguna película hollywoodense de acción ocurrió en el aeropuerto Barcelona-El Prat, en España, donde un avión de Aerolíneas Argentinas estuvo a nada de ocasionar una tragedia en julio de 2014. La aeronave cruzaba una de las pistas cuando otro avión, de la empresa UTair, estaba a punto de aterrizar justo en el mismo lugar.

En la imagen se percibe ese momento en donde un choque parece inminente, pero el piloto de la compañía rusa logra maniobrar hacia arriba para evitar el impacto.

Los expertos aseguraron que de haber aterrizado el avión proveniente de Moscú, no habría ocurrido colisión. De cualquier modo, no nos habría encantado estar en ninguna de esas aeronaves.