150 años de calidad y lujo

Desde su fundación, Frette estableció un nuevo estándar en la producción de blancos de lujo.

Pocas firmas mantienen una genética inmutable a lo largo de su historia. Cuando en 1860 los visionarios Jean Baptiste Edmond Frette, Alexandre Payre y Charles Chaboud establecieron Frette, Payre & Chaboud lo hicieron pensando en una compañía dedicada a la producción de ropa de cama y para el hogar que destacara por su excelencia en diseño, calidad de confección e innovación técnica.

El ambicioso sueño comenzó en Grenoble, Francia donde se gestaron los cimientos de la compañía que para 1879 sería totalmente italiana bajo el nombre de E. Frette & Co. Desde Monza, la empresa rápidamente se posicionó como pionera en el sector de los blancos de lujo y que hoy se sigue caracterizando por sus texturas impolutas como lino, algodón egipcio, satín, jacquard, seda y cashmere. con la que dan vida a sofisticada ropa de casa. Dada su alta calidad y diseño, el Ministerio de Relaciones Exteriores para el Reino de Italia ha elegido esta marca para engalanar todos los recintos del Ministerio y sus Embajadas en el mundo.

Sin importar si se trata de alguna almohada, sábana o ropa de dormir, cualquier producto Frette es concebido con maestría artesanal y confección impoluta, logrados con la implementación de innovaciones técnicas que han hecho de la firma una maquinaria de seducción elaborada a base de calidad. Prueba de ello son los manteles que revistieron los salones del banquete del Titanic. La nobleza italiana también se ha decantado ante sus sofisticados textiles, e incluso comisionan a la firma para la confección de ropa de cama concebida en exclusiva para ellos.

¿Imagina la clave para lograr lo anterior? En el íntimo universo de Frette se puede atribuir a una filosofía que quedó plasmada desde el primer catálogo de la marca, donde firmemente se estableció que quien poseyera algún artículo de la firma podría contar con “una garantía moral” de que había sido confeccionado con cuidado ulterior. Hasta la fecha, en las filas de la firma centenaria eso resuena y ha superado el paso del tiempo y barreras geográficas, convirtiéndose en el epítome del lujo de hogar. No en vano, Frette ha sido elegida como la casa diseñadora de los blancos para los hoteles más exclusivos de la orbe, como The Plaza, en Nueva York, o en latitudes tan inesperadas como The Peninsula en Hong Kong.

La exclusividad no se ha reservado solo para grandes recintos. Frette ha dado la posibilidad de acceder a su mundo de lujo indulgente y hacer del hogar una experiencia sibarita con una diversificación de productos que hoy incluye su propia línea de ropa para dormir y objetos de decoración disponibles sus boutiques en las principales ciudades del mundo: Milán, Venecia, Londres, París... México no ha sido inmune a la seducción de Frette. Aquí, aterrizó en 2007 con una tienda en Masaryk y la presencia de la firma se ha extendido a departamentales de lujo.

Hoy, tras haber creado un estilo de vida basado en calidad impoluta y en plena celebración de sus 150 aniversario, Frette reafirma la visión de que el verdadero lujo implica calidad infinita.

 

Voz de narración: Manuel Balbi