¿Cómo se preparó Río para los Juegos Olímpicos?

Comienza el evento deportivo más importante del mundo y así es como esta esta ciudad se alistó para la fiesta.

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Hace dos años y un par de meses, Brasil recibió a millones de visitantes en ocasión de la Copa del Mundo. Para el país más grande de Sudamérica, la experiencia de albergar un gran evento deportivo no es nueva. Pero, ¿cómo le fue en 2014, qué ha cambiado desde entonces, en qué áreas tendrá que mejorar y cómo se ha preparado para los Juegos Olímpicos, sabiendo de antemano que hay algunas diferencias muy marcadas entre ambos eventos?

Dos veranos atrás, cuando Brasil organizó la Copa del Mundo de fútbol, la logística brillo por su ausencia en el tema del transporte. Era entendible que la dimensión del país dificultaba el desplazamiento terrestre para los turistas que deseaban moverse entre una sede y otra siguiendo a su selección, pero es que en muchos casos ni siquiera había vuelos. Muchos mexicanos lo vivimos en carne propia al quedarnos con entradas para el México-Holanda de los octavos de final, pues trasladarnos de Sao Paulo a Fortaleza era una tarea titánica.

Si persistiera este problema, seguro será menor en Río 2016, puesto que el 90% de las competencias se desarrollarán en la ciudad sede. De cualquier forma, los Juegos ya han comenzado a dejar un legado para la población carioca. Se ha inaugurado una nueva línea del metro para facilitar el traslado de los turistas y aficionados, y a partir del 22 de agosto, un día después de que finalicen los Juegos, quedará esta herencia que mejorará el día a día de los cientos de miles de ciudadanos que utilizan este medio para transportarse.
 

Doce ciudades fueron elegidas para el certamen futbolístico y ahora tenemos solo una, como lo marcan los cánones del Olimpismo. Se han elegido también algunas subsedes que por logística eran necesarias, para dar cabida a tantos y tantos eventos simultáneamente. De otra forma sería imposible ver competir a más de 10,000 atletas en un lapso de poco más de dos semanas.

Ciudades como Salvador, Belo Horizonte, Brasilia, Manaus y Sao Paulo acompañarán a Río como anfitrionas del futbol, uno de los deportes que más escenarios requieren para desahogar el pesado calendario de partidos de 16 selecciones masculinas y 12 femeninas. Una gran ventaja para el Comité Organizador es que estas cinco subsedes ya tenían toda la infraestructura del Mundial 2014, de tal manera que una nueva inversión para el certamen olímpico ha sido prácticamente innecesaria.

Uno de los grandes atractivos en la Copa del Mundo fueron los espacios conocidos como Fan Fest, un punto de reunión para todos los fanáticos que no alcanzaban entradas para los estadios pero querían seguir las incidencias de los partidos desde pantallas gigantes, al tiempo que apaciguaban los efectos del calor bebiendo una cerveza y conociendo gente de todos los rincones del mundo en la playa de Copacabana, el venue ideal para la ocasión. El éxito previo ha llevado a los organizadores a replicarlo en este 2016, aderezándolo con una programación cultural.

La preparación de una sede olímpica en cuestión de construcciones y remodelaciones abarca muchísimos aspectos, pero hay tres fundamentales: la villa olímpica, el centro de prensa y el estadio Olímpico, como el más destacado de todos los recintos deportivos.

El centro de prensa consta de 27,000 metros cuadrados y será el centro de trabajo de 6,000 periodistas de todo el mundo, aquellos que consiguieron la preciada acreditación para cubrir el evento. Si te imaginas que el centro de prensa es solo una bodega inmensa llena de computadoras, estás muy equivocado. Este impresionante espacio cuenta con un centro médico, farmacias, bancos, lavandería, oficina de correos (sí, a la antigüita) y la tienda oficial de productos bajo licencia de Río 2016.

La villa olímpica, ubicada muy cerca del Barrio de Tijuca, es como una ciudad aparte, o al menos una colonia con servicios de primer nivel, y sirve como hogar para los mejores atletas del mundo. La villa está conformada por 31 edificios (los más altos de 17 pisos) a razón de poco más de un centenar de departamentos por torre, lo que nos da la impresionante cifra de 3,604 habitaciones.

El complejo cuenta con una clínica de primer mundo, un comedor enorme con capacidad para dar servicio a 5,000 personas al mismo tiempo y servir 60,000 comidas en un día. Además cuenta con áreas de entretenimiento para disfrutar de películas o juegos de mesa, ciclovías, un colosal gimnasio y otros espacios de recreación. Incluso hay áreas de oración para los atletas, guías espirituales, capellanes y representantes de todas las religiones.
 

El Maracaná, uno de los recintos deportivos más míticos del mundo, será la sede tanto de la ceremonia de inauguración como de clausura, así como de la final de fútbol, el evento más esperado por toda la hinchada brasileña por dos motivos: es el deporte más popular del país y nunca han ganado la medalla de oro en ese deporte. Entonces, ¿cuál será el escenario de las grandes hazañas de Usain Bolt en atletismo? El Estadio Olímpico, construido para los Panamericanos de 2007, que ha sido modernizado y ampliado a 46,000 asientos para estos Juegos. Aunque sin duda resultará extraño ver un estadio austero en comparación con lo que ocurrió recientemente en Beijing y Londres, y más extraño aún, que las ceremonias más importantes se lleven a cabo en un recinto que no sea el de atletismo.

Hay un cuarto ingrediente especial en la preparación de las Olimpiadas, pero no se trata de una modernizada construcción ni tampoco es algo que podamos predecir. Se trata de la ceremonia de inauguración, un espectáculo único que se puede ver solamente cada cuatro años y que reúne a millones de ojos, algunos críticos y otros festivos, en todos los rincones del planeta. Ceremonias espectaculares han dejado una huella indeleble en los espectadores. ¿Qué sorpresa nos tendrá preparada Río? Para develar esto no hay más que esperar unas cuantas horas.