De manteles (y otros blancos) largos

La casa italiana Frette se prepara para celebrar 10 años en México.

Los dormitorios son parte fundamental para el funcionamiento de la sociedad, no solo por las funciones biológicas que cumplimos y disfrutamos ahí, sino también porque es en este espacio en el que nos permitimos soñar.

Desde la tabla periódica hasta el personaje de Terminator, muchas ideas millonarias y revolucionarias se han originado a partir de un sueño. Pero así sean avances tecnológicos o blockbusters millonarios, estos momentos de eureka no serían posibles sin un buen descanso algunos afortunados sabrán que no hay mejor portal para llegar a esta tierra fértil de ideas surrealistas que unas buenas sábanas.

Frette lleva más de 150 años resguardando los sueños de sus conocedores y convirtiendo el descanso en una experiencia de lujo, al ser la marca de ropa de cama y finos blancos con calidad digna de la realeza europea, los distinguidos comensales del Titanic y de cualquier diplomático que pernocte en las embajadas italianas en el mundo, tradición que permanece desde los 1800.

Nacida de un encuentro fortuito entre un comerciante de telas, Edmond Frette, y Carlo Antonetti, un joven recién estudiado en las técnica de tejido más modernas de Suiza y Bélgica; Frette se ha establecido como un estandarte del lujo internacional, con más de 25 puntos de venta en Asia, nueve en Estados Unidos y celebrando este 2017, 10 años de haber llegado a nuestro país.

Aunque la historia entre México y Frette parezca corta en comparación con la cronología completa, la relación ha entretejido momentos muy especiales, un buen ejemplo de esto es la edición inspirada en diseños mayas y mexicanos de la colección primavera verano 2017.

A lo largo de toda su historia, Frette ha mantenido viva su misión de ofrecer lujo a través de calidad insuperable, maestría artesanal y la elegancia de sus diseños; reafirmándose como la opción más exquisita para transformar el descanso en un sueño.