Te presentamos a Angie Crabtree, la primera retratista de diamantes en el mundo

Ha impactado a la industria a tal grado que Chopard le ha comisionado, por séptima ocasión, que pinte otra de sus más distinguidas piezas.

A diferencia de otros niños, Angie Crabtree no comenzó pintando con crayolas. Desde los cuatro años escogió el acrílico; a los seis, despertó su pasión por el óleo (pidiéndole a su maestra de pintura que le permitiera usarlo). Estudió arte, a los 16 años impartió clases (por más de un lustro) y en 2015 decidió darle un despegue a su carrera, uno que jamás imaginó tomaría un rumbo tan brillante…

¿Cómo descubriste los diamantes?
En 2013, cuando tuve la oportunidad de trabajar para una muestra de arte sobre lujo en San Francisco. Tenía que pintar diversos artículos de lujo, pero solo una de ellas era un diamante. En ese momento sabía nada de diamantes, para mí todos se veían igual: muy bonitos. Al terminar, se convirtió en mi pintura favorita del show. A partir de ese momento me enamoré de ellos; comencé a investigar, los conocí de verdad.

Sabemos que en la última edición del Salón Internacional de la Alta Relojería, de la mano de Chopard, te apuntaste de nueva cuenta para pintar en vivo. ¿Sientes presión al hacerlo con gente a tu alrededor?
No, me encanta. Podría parecer una distracción, pero la gente se acerca para preguntarme qué hago y cómo lo hago. Les explico con gusto. Mucha gente me sigue en Instagram, ve mis obras, pero no tiene idea del proceso, ¡ni del tiempo que toma! Pinté la parte de atrás del reloj Mille Miglia, que cumple 90 años, y terminarlo me llevó un promedio de 150 horas. 

Angie Crabtree en plena faena.

¿Qué se siente ser la pionera en retratos de diamantes?
Es emocionante. Nunca me decidí por los diamantes por ser diferente u original. Escogí pintarlos porque descubrí cuánto me gustan. Se debe en parte a mi fijación por la geometría abstracta; los patrones, la simetría y reflexión con un toque de realismo. Que muchos profesionales de la industria te digan: “En todos estos años nunca había visto algo así”, es algo muy lindo. Me siento orgullosa y satisfecha.

¿Cuál es el siguiente reto con Chopard?
Estamos discutiendo la posibilidad de llevar esto un paso más allá con piezas de joyería.

¿Estás de acuerdo en que “los diamantes son los mejores amigos de una chica”?

Pienso que todas las mujeres podemos apreciarlos de distintas maneras… En mi caso, ¡sí son mis mejores amigos! Eso lo puedo confirmar (carcajadas). Estoy obsesionada con ellos, pero tuve que involucrarme con sus orígenes e historia. Son obras de arte desde un principio y luego cuando se transforman.

De las piezas que has pintado de Chopard, ¿cuál es tu favorita?

El reloj Happy Ocean. Trabajar con colores fue divertido. Fue este año que la marca me encargó pintarlo y disfruté plasmar, además de mis favoritos (diamantes), a los zafiros y rubíes. El cuadro lo acabé en la boutique de Chopard de Las Vegas cuando se realizaba el Couture show en junio.

¿Qué otro tipo de trabajo -que involucre diamantes, por supuesto- has realizado?
Aunque no lo creas, pinto muchos anillos de compromiso. Las futuras esposas me han pedido que se los pinte. Me di cuenta de que la tendencia es en amarillo y rosa, y es genial que se salga de lo tradicional.

¿“Cómo pinta” el futuro de tu carrera?
¡De colores! Me entusiasma la idea de incorporarlos en mis obras y qué mejor manera que con distintas gemas de colores. ¡No puedo esperar! El próximo año comienzo con la misión de llevar a cabo una serie de ópalos.