Hoy sí circula: la CDMX en bici

Además de contar con 170 km de ciclovías, la capital cuenta con EcoBici, el sistema público de bicicletas más grande de Latinoamérica.

No todo en esta megalópolis es tráfico y contaminación. En los últimos años, la CDMX se ha convertido en una urbe mucho más amable para aquellos que optan por moverse sobre dos ruedas sin motor.

La tendencia ciclocida que fue implementada en la última mitad de siglo ha cambiado en los últimos años, por fortuna. Gracias a planes públicos locales para favorecer y promocionar maneras diferentes de desplazarse en una megalópolis congestionada de motores de combustión interna, hoy es posible moverse de diferentes maneras con relativa facilidad por la Ciudad de México.

De hecho, hoy por hoy, se cuenta con más de 170 km de ciclovías. Además, el Sistema de Transporte Individual EcoBici, que este año celebró su séptimo aniversario, es el sistema público de bicicletas más grande de Latinoamérica. Por si fuera poco, el Paseo Dominical en Reforma, incluido en el programa público “Muévete en bici”, es la tercera ciclovía recreativa más larga del mundo.

Así que quien no pedalee por la ciudad es porque no quiere; como diría Sabina, sobran los motivos. Ya no hay excusas para agarrar el casco y aprovechar los desplazamientos cotidianos para admirar la arquitectura y el streetart o, aunque solo sea, poder ver con un poco más de calma la cara de los chilangos que nos cruzamos en el camino.

LA BICI COMO MEDIO DE TRANSPORTE URBANO

Utilizar la bici en desplazamientos cortos, como para ir al trabajo, es una opción relajante, saludable y ecológica. Ya son varias zonas de la ciudad las que cuentan con una importante presencia de ciclovías y, lo que es más importante, conductores más acostumbrados a compartir las vialidades con ciclistas.

Tipo de ciclista:
La opción es buena para aquellos que cuenten con bici propia o con membresía de EcoBici. Tampoco es necesaria mucha experiencia detrás del manubrio, ni exige una gran condición física.

Tiempos:
Estos desplazamientos son rentables cuando son de menos de media hora, por lo que vivir cerca del trabajo es requisito indispensable.

Ubicación:
La zona central del valle –véase el Centro Histórico, los reinos hipsters de Condesa, Roma, Juárez, Cuauhtémoc o San Rafael y hasta los confines del territorio Ecobici allá por la Benito Juárez– es la más adecuada para aquellos que quieran llegar a su destino tranquila y rápidamente. No hay que dejar de lado el hecho de que las colonias sureñas de Coyoacán son cada vez más amables para los ciclistas y están comunicadas con el meollo de la urbe gracias al carril-bici que transcurre por las avenidas de Revolución y Patriotismo.

Para dominguear:
La misma infraestructura que utilizan los godínez de lunes a viernes puede ser aprovechada por los que quieren estirar las piernas en sus días de descanso.

Tipo de ciclista:
De todos los niveles. En este caso es mejor tener una bici propia, pero también sirve contar con tarjeta EcoBici o de otro tipo de servicios de renta.

Tiempos:

Depende totalmente de las ganas de pedalear que uno tenga, pero qué menos que disfrutar media hora del paseo.

Ubicación:
Dar un paseo por la Primera Sección del Bosque de Chapultepec puede ser una perfecta opción para principiantes; con posibilidad de alargar el paseo por Reforma hasta llegar a la Alameda Central.

La opción para los que no poseen vehículo propio.

Si de plano no se quiere interactuar con los automóviles mientras se pedalea, el Paseo Dominical en Reforma es la opción perfecta. El recorrido que se habilita el último día de cada semana de 8 a 14h (a excepción del último del mes) comprende más calles que el paseo porfiriano, como Mazatlán y Durango. El paquete dominical incluye opción de biciescuela, talleres mecánicos y actividades para todas las edades. 

La Segunda Sección del bosque ofrece varios kilómetros de ciclovías espaciosas en sus circuitos recién remodelados. Para deleite de ciclistas y paseantes, esta parte del bosque urbano por excelencia ha experimentado un sorprendente lavado de cara con fuentes de las que brota el agua de nuevo, un mayor número de árboles y una inesperada oferta cultural y museográfica. 

PARA LOS QUE BUSCAN SUDAR

Para los más aventureros y deportistas, las opciones son varias y a cuál más atractiva. Desaprovechar las montañas y espacios que rodean la jungla de asfalto resulta un pecado capital para aquel que se considere ciclista.

Tipo de ciclista:
Estos planes no son para todos los públicos. Es indispensable contar con bicicleta propia y bastante guerrera. La condición física también es un requisito, aunque con la intención se puede llegar muy lejos.

Tiempos:
Cuando menos, este tipo de planes absorben medio día. Ya que se sale un poquito de la ciudad, lo suyo es aprovechar un par de horas de pedaleo.

Ubicación:
Depende de lo lejos que uno esté dispuesto a llegar o, si las piernas aguantan, un muy buen plan es bajar hasta Ciudad Universitaria por la ciclovía de Revolución. Este espacio autónomo donde se cocina gran parte del conocimiento actual mexicano cierra la mayoría de sus circuitos al transporte motorizado los fines de semana, haciendo de las bicis las reinas del lugar. Naturaleza y cultura se fusionan de manera sublime en las Islas (Rectoría) o en el Espacio Escultórico, a tiro de piedra del Centro Cultural Universitario con museos como el MUAC y salas de conciertos, danza y teatro de primer nivel.

Para los más guerreros y amantes de la bicicleta de montaña, a media hora de la ciudad –dependiendo de dónde se salga– el Desierto de los Leones ofrece una senda de subida más propia de las etapas alpinas del Tour de Francia. Y si lo que se quiere es enlodarse, en las faldas del Ajusco existen numerosos circuitos de mountain bike para los más intrépidos.

¿A qué esperas? Desempolva tu bicicleta y deja el tráfico atrás.