Los bancos de tiempo existen, ¿qué son y cómo funcionan?

El dinero no importa. Aquí lo que vale es tu tiempo

El banco de tiempo no es como cualquier otro banco. Aquí no se cobran comisiones, ni se hacen largas colas o se exige un depósito mínimo para abrir una cuenta. El dinero no importa: aquí lo que vale es tu tiempo.

Cada hora equivale a un peso. Se trata de un trueque de conocimientos y servicios. Por ejemplo, si Ana ofrece cuatro horas de un curso de diseño de modas, a cambio puede recibir una sesión de masajes con Joaquín que consta de dos horas. Por ende, Ana tiene dos horas libres para elegir o tomar cualquier otro servicio.

En entrevista con Vanity Fair México Carlos Del Ángel, miembro del Banco del Tiempo Solidario de México nos cuenta: “Cada persona pone su precio (o tiempo). Alguien que acaba de ingresar al banco no tiene horas acumulables, sino horas negativas que recupera con horas que vaya a dictar u ofrecer”.

Creatividad a partir de las crisis

La idea surgió en España a partir de la crisis económica de 2008 para cubrir los servicios básicos y dar oficio a los desempleados. Luego, se extendió a Italia, Argentina, Estados Unidos y, en 2013, a México. “La idea es apoyar a las personas que tienen poco acceso a ciertos servicios, como la educación”, nos cuenta Carlos.

Finalmente, al no haber dinero de por medio, todos pueden participar. En el Banco del Tiempo de México, por ejemplo, se ofrecen desde servicios de cursos online hasta viajes privados o mensajerías. Actualmente, participan 423 personas en el país, entre los 25 y 40 años, activos en esta cadena de favores en la CDMX, Toluca, Hermosillo, Guadalajara y Tlaxcala.

¿Interesados en este modelo? Abrir una cuenta es fácil. Se piden los datos básicos de la persona: nombre, correo electrónico, teléfono de contacto y las habilidades que se espera obtener del banco del tiempo y qué se ofrece a cambio. Se les hace una llamada y, si el servicio que ofrecen es especializado, se pide una copia de alguna certificación oficial que avale el conocimiento.

“De esta manera podemos prevenir que no haya un mal uso del banco y que surjan cosas que no estén dentro de nuestros reglamentos”, aclara Carlos. El primer paso para el registro es a través de la página de Facebook “Banco del Tiempo Solidario de México”; y luego las horas que se ofrecen quedan registradas en un sitio web en alianza con el Banco del Tiempo de España.

Hasta el momento, en México, el alcance de personas interesadas ha sido alto y el servicio ha ayudado a mejorar la convivencia en ciertas comunidades, ya que se aconseja organizar un banco del tiempo por grupos de personas con un mismo interés. Y así incentivar un entorno solidario.

Una alternativa, para muchos utópica, en momentos donde el tiempo que se destina al otro es mucho más difícil de conceder que un préstamo monetario. Es una suerte de trueque solidario que permite mantenerse activo, ofrecer servicios y recibir otros a cambio.