Hospédate en la mansión de Gianni Versace en Miami

El lugar ha sido usado como escenario durante la filmación de la nueva temporada de American Crime Story.

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La espera está a punto de terminar. El 17 de enero se estrenará al fin la esperada segunda temporada de American Crime Story, titulada The Assassination of Gianni Versace. Inspirada en los sucesos que rodearon el asesinato del diseñador a manos de Andrew Cunanan en 1997, la serie fue filmada en el transcurso de un mes en el lugar donde tuvieron lugar los hechos: la mansión de Versace en Miami Beach.

Para el productor Ryan Murphy, poder grabar en la casa original fue un sueño hecho realidad que nunca creyó que se materializaría. “No creo que hubiéramos podido hacer la serie sin esa casa”, aseguró recientemente en una entrevista con el New York Post. “No había forma de construirla de cero. Dos de las habitaciones están hechas con conchas marinas. Donatella Versace se llevó casi todo el mobiliario y las obras de arte cuando vendió la casa, pero gracias a las imágenes pudimos recrearlos”.

Pese a ello, los Versace ya han criticado el proyecto y se han desvinculado por completo de él. Según un comunicado emitido por la propia familia, ellos no han autorizado ni se han visto envueltos de ninguna forma en la serie sobre la muerte de Gianni. “Dado que no autorizamos el libro en el que se basa ni hemos tenido nada que ver con el guion, este trabajo será considerado como mera ficción”, han dicho. 

Sea como sea, se espera que la serie tenga una acogida estelar gracias a un elenco encabezado por Darren Criss, Penélope Cruz, Ricky Martin y Édgar Ramírez. Es muy probable, además, que su estreno reavive el atractivo turístico del que ya gozaba la mansión, hoy reconvertida en hotel de lujo. 

Conocido como The Villa Casa Casuarina, el edificio de tres pisos fue concebido en 1930 como un complejo de apartamentos. El arquitecto responsable del mismo fue ni más ni menos que Alden Freeman, heredero de la petrolera Standard Oil. En 1992, Versace compró el inmueble por casi 3 millones de dólares. También adquirió el hotel Revere, que se encontraba justo al lado, por 3.7 millones. Por si esto fuera poco, invirtió la friolera suma de 32 millones de dólares para renovar el edificio y convertir los 24 apartamentos en 10 impresionantes suites. Además, demolió el Revere y en su lugar dio forma a una alberca forrada con azulejos de oro de 24 quilates, un jardín de ensueño y un ala sur donde construyó dos suites adicionales, una de ellas la Suite Venus, estancia pensada para su hermana Donatella. Fue ella, de hecho, quien vendió la casa a Peter Loftin por 19 millones de dólares tras la trágica muerte del diseñador. En 2013, la mansión pasó a ser propiedad del grupo Victor Hotels, que la adquirió en una subasta por 41.5 millones de dólares; Donald Trump participó en ella, pero no logró quedársela, por suerte.

Conocido como The Villa Casa Casuarina, el edificio de tres pisos fue concebido en 1930 como un complejo de apartamentos.

Hospedarse hoy en una de las despampanantes suites de Casa Casuarina cuesta entre 750 y 1,600 dólares por noche, un precio acorde a la exclusiva y lujosa experiencia que sus 1,700 metros cuadrados frente al océano Pacífico ofrecen, vivencia que ya han saboreado Madonna, Liz Taylor, Tom Cruise o Elton John. 

Y es que sus huéspedes pueden presumir de alojarse en un lugar repleto tanto de opulencia como de historia, ya que en él se realizaron numerosos pases de modelos y grandes fiestas a las que asistieron personalidades del mundo del espectáculo, la política, músicos, arquitectos, escritores, gente de la moda y actores de la época. Pese a que no se puede decir que el lugar luzca como entonces, parte de las obras de arte que Versace encargó para decorar la propiedad permanecen en su lugar y es posible dormir en la antigua habitación del modisto, de nombre Villa Suite.

Pese a que no se puede decir que el lugar luzca como entonces, parte de las obras de arte que Versace encargó para decorar la propiedad permanecen en su lugar.

Para aquellos que no quieran pasar la noche en el hotel, otra opción es visitar el bar o reservar mesa en su restaurante, Gianni’s, especializado –por supuesto– en alta cocina italiana de inspiración mediterránea. Los gnocchi di granchio, el parmigiano-reggiano, las trufas o el filetto di manzo rossini son algunas de sus opciones más suculentas.