Las 11 canciones navideñas que no creerías que existen

Si ya estás cansado de escuchar “cómo beben los peces en el río…”, descubre estas canciones navideñas que son realmente curiosas.

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No falla que en la fiesta, posada o reunión navideña, alguien pone com-ple-ti-to, el disco de villancicos navideños de Luis Miguel. Con esta lista, te demostramos que hay otras opciones musicales más allá del horizonte, aunque en algunos casos sean aún más terroríficas.

Si ya estás un poco cansado de escuchar todos los años el mismo sonsonete de “pero mira como beben los peces en el río…” y demás villancicos por el estilo, es hora de que mires (y escuches) más allá del árbol de Navidad. Para eso, enumeramos algunas canciones ad hoc (depende de cuánta sidra hayas bebido) que quizás no tenías idea que podrían existir. ¿Estás listo para ser el DJ sensación de la posada?

Bob Dylan conoce a Santa

Si los miembros del comité del Nobel hubiera escuchado esta canción, seguro la habrían pensado dos veces antes de darle el Nobel a Dylan. Es más, no se la muestren por favor, porque seguro se lo retiran. El video de ‘Must be Santa’, muestra a Bob Dylan con un sombrero de Santa Claus en una fiesta Godínez donde todos bailan alegremente una especie de polka mientras departen navideñamente. Papá Noel está incluido en tal colosal numerito. Ponla en la posada si hay algún fan exquisito de Dylan al que quieras mostrarle que Bob no es Dios.

31 minutos de reproches a Santa Claus

Ni siquiera durante el Festivus, la celebración anti-navideña de la familia de George Constanza (de la serie ‘Seinfeld’) habíamos visto tantos reclamos reunidos. Pues bien, los muppets chilenos lo lograron, y su canción navideña le da voz a todos aquellos frustrados de que “el viejo barbón” —como lo llaman estos personajes cantores—, les trajo “lo primero que se encontró”. Y eso nos hace pensar en suéteres, bufandas, libros horrendos de superación personal y demás objetos indeseables que nos regalaron en algún intercambio.

Una canción navideña del tío Bowie

En 1977, Bowie ya podía darse el lujo de decir que no. Y lo hizo cuando le propusieron cantar en el programa especial navideño de Bing Crosby, una versión de ‘El niño del tambor’ (y pensar que Beck lo hizo hasta por gusto). Pues bien, como los productores se pusieron en su plan de que Bowie cantara un tema navideño en el programa, encargaron una canción completamente nueva con una letra un poco más rara que lo convencional, para que Bowie se dignara a cantarla… amalgamada con ‘El niño del tambor’. Tras aclarar que estaba ahí solo por que su madre era fan de Crosby, Bowie accedió a interpretar el dueto con el conductor, una canción llamada finalmente ‘Peace on Earth/Little drummer boy’.

El resultado, un incómodo David Bowie al que solo le faltó un suéter “a la Cesar Costa” para verse más fuera de lugar (incluso entona el “ron-pon-pon-pon”). Obviamente, Bowie quiso borrar todo vestigio de aquel numerito, pero no contaba con YouTube, que nos trae a la memoria esta cursi joya navideña involuntaria que nos hace pensar que los “milagros navideños” podían tocar el alma hasta del mismo Ziggy Stardust.

Nate & Snoop Dogg: Santa Claus se vuelve gánster

Snoop Dogg simplemente tomó la idea prestada de una vieja canción de James Brown y la adaptó al barrio para hacer una denuncia al ritmo de ‘Santa Claus goes straight to the ghetto’. “¿Porqué Santa Claus no les trae nada a los niños pobres y a los vagabundos?” rapea... Además, Snoop filmó un video donde se pasea en un auto volador a manera de trineo, para exigirle a Santa que le traiga más drogas para Navidad. De paso nos muestra la posada más gansta-rap de que tengamos memoria.

Beck: moderno niño del tambor

Beck realizó una horrenda versión de ‘El niño del tambor’. Eso sí, se dio el lujo de modernizar el concepto y la bautizó como ‘Little drummachine boy’. ¿Qué estaría tocando un millennial si hubiera vivido en el año cero? ¿Un viejo tambor? No, seguro usaría una caja de ritmos y un vocoder para hacer una voz de robot, lo que sin duda provocaría que el camino que lleva a Belén se convirtiera en una fiesta rara con ruiditos electrónicos y cajas de ritmo a destiempo. O eso se imaginó Beck, tras, seguramente, fumarse el árbol completo.

Una canción que podría destruir la Navidad

¿Algo peor que el dueto de Mariah Carey y Justin Bieber y su canción ‘All I want for Christmas it´s you’? Seguro no sabías que Michael Hasselhoff el actor de Guardianes de la Bahía grabó una horrenda canción navideña (titulada, qué sorpresa, ‘The Christmas song’) que desde los primeros acordes llena de pena ajena la atmósfera en derredor. David, con un chalequito y un séquito de niños músicos que harían palidecer (aún más) de envidia a Michael Jackson (si estuviera vivo, claro), entona (es un decir) un villancico. Su interpretación es tan mala y sobreactuada que nos hace desear que haber nacido en otra época de la historia de la humanidad.

Navidad funky con New Kids on The Block

En los años 80 y finales de los 90, New Kids on The Block mandaban en el pop. Se trataba de un grupo de adolescentes con los que cualquier puberta normal hubiera deseado quedarse encerrada en un bunker en caso de que Ronald Reagan apretara el botón y comenzara una guerra nuclear. Pues bien, ni eso los salvó de que “Funky Funky Xmas” sea considerada una de las canciones navideñas más horrendas de la historia.

Pero por si eso no fuera suficiente, el grupo se atrevió a grabar un disco entero alusivo a la celebración navideña (en los créditos de composición, aparece Mark Wahlberg, en aquellos años conocido como Marky Mark). Al parecer, NSYNC no tomó nota lo que hicieron sus antecesores y grabó una canción navideña tremendamente mala, llamada ‘Merry Christmas, happy holidays’.

La navidad del Coronel Sanders

Este disco, realizado obviamente con el objetivo de incrementar las ventas de pollo frito en Navidad (los pavos deberían estar agradecidos), es de esos álbumes que nadie debería presumir tener en su colección. El LP que data de 1969, incluye una colección de temas navideños con lo que se supone que es la voz de creador de la receta secreta del famoso pollo, más algunos invitados como Harry Belafonte o John Gary, es decir, puras estrellas somníferas de esos años que sólo le gustaban a quienes eran ya bisabuelos en aquellos años. Si no sabías que existía este disco, perdónanos por hacértelo saber. De hecho, nosotros preferíamos no habernos enterado.

Navidad fascista, Navidad…

Porque los neonazis también tienen su corazoncito, esta banda radical formada en Atlanta a principios de los 80 (seguro Trump usaba una playera de ellos cuando iba a patinar y a golpear latinos) grabó una canción supuestamente navideña, que es una oda racista y agresiva en la que además de criticar la comercialidad de la temporada decembrina, acusa a Santa de pederasta y lo encumbra como neonazi: “Santa se rapó la cabeza y la barba para pelear por los corazones y las mentes con las habilidades de Himmler”, dice en cierta parte la letra. No intentes ponerla en casa.

Navidad con anarquía

Hasta los punks más aguerridos como The Ramones pueden darse una tregua en Navidad. Y es que el grupo neoyorquino cuyas letras por lo general versan sobre inhalar pegamento al lado de una chica llamada Judy o Sheena (da igual, siempre es la misma historia) o sobre estar sedado en un cementerio de mascotas, en esta navideña canción llamada ‘Merry Christmas (I don't want to fight tonight)’ se vuelven unos angelitos punks y hablan sobre “dar amor” ya que el 24 de diciembre es un día para “no rompernos en corazón”, dicen literalmente. Lo raro es que además de ser unos junkies, el cantante era judío, así que no entendemos porque les gusta tanto la Navidad… ¿será por que hacían muñecos “de nieve” en Brooklyn?

Las chicas sólo quieren conga navideña

¿Qué mejor forma de celebrar la Navidad que haciendo una conga con toda tu familia (abuelita incluida), alrededor del árbol? Pues aunque te horrorice pensarlo, a Cyndi Lauper le pareció que era una gran idea grabar una canción llamada ‘Christmas conga’, que incita a formar la tradicional rueda fiestera. Ideal para cuando quieres finiquitar la posada y correr a los borrachos de tu casa… Aunque no nos hacemos responsables si contrario a lo esperado, se arma la conga y la fiesta se prolonga hasta las 9 de la mañana con tus invitados dándole play una y otra vez a esta canción.

Y ahora sí, ¡feliz y musical Navidad!