La aclamada 'Call Me By Your Name' demuestra el poder de la moda en el cine

La selección de vestuario de la película ha estado a cargo de Giulia Piersanti, diseñadora de Céline.

Dirigida por Luca Guardagnino, Call Me By Your Name ha logrado erigirse como una de las cintas preferidas por la crítica y el público en su paso por los festivales de cine internacionales y cuenta ya con tres nominaciones a los Globos de Oro, incluyendo mejor película y actor (Timothée Chalamet). El filme, que se estrenará en México en febrero, presenta una historia de amor adolescente plagada de nostalgia, situada en algún punto del norte de Italia durante un verano de principios de los ochenta. Basada en el libro de André Aciman, quien ya ha declarado estar satisfecho con la adaptación y preferir el desenlace escogido por Guardagnino antes que el suyo propio, se trata de la película más personal del italiano, en parte por el rol de anfitrión que ejerció mientras filmaban, debido a la cercanía de las locaciones con su propio hogar de adolescencia.

Más allá de las precisas interpretaciones, la maravillosa ambientación (a cargo del decorador Violante Visconti, que usó muebles de su propio padre) y la sensibilidad que destila la cinta, hay algo que ayuda de forma notable a redondear la experiencia del espectador: el vestuario. 

Conformado por una mezcla de piezas antiguas y nuevas creaciones cuidadosamente escogidas por Giulia Piersanti, diseñadora de Céline, formada en grandes firmas como Missoni, Fendi, Balenciaga o Lanvin, cada una de las prendas es resultado de un riguroso método de investigación que llevó a la estilista a ver muchas películas de la época y surcar múltiples álbumes de fotos de su familia y de algunos residentes del área de Lombardia, al mismo tiempo que se adentraba en numerosas tiendas de ropa vintage. El guardarropa de los personajes resultante de dicho proceso transmite ese amor por la nostalgia tan presente en la moda de nuestros días y guarda estrecha relación con el carácter y el origen de cada uno de los integrantes de la historia. 

Si bien era imperante hacer encajar la ropa con el período y el lugar en el cual tiene lugar la película, Piersanti no quería abusar de prendas estrictamente ligadas a la época ni de clichés que hicieran muy obvias las referencias y no ayudaran al público a implicarse con la narración. Lo que buscó finalmente fue provocar con sutileza ese sentimiento de añoranza asociado al calor del verano, la sensualidad adolescente y el despertar sexual. Un sentimiento con el que cualquier espectador pudiera conectar. 

Para vestir a la señora Perlman, madre de Elio –el protagonista–, usó camisas mostaza y verde militar y pantalones cortos de seda, basados en piezas Armani. Para diferenciar el aspecto del estadounidense Oliver, Piersanti eligió camisas grandes Ralph Lauren y pantalones cortos que lo hicieran lucir como un hombre saludable y sexy de los 80, inspirándose en las primeras fotografías de Bruce Weber. Mención aparte merecen sus trajes de baño de colores, protagonistas totales de una de las escenas más memorables del filme. Para el caso de Elio, la apuesta fueron muchas prendas Lacoste, así como una reveladora y atrevida camisa que consiguió en una tienda vintage de Milán, que enfatiza la evolución del personaje hacia el final. Todo ello completado con ropa del marido de la diseñadora.

Tras trabajar en una de las películas más estilosas de 2015, A Bigger Splash, Giulia Piersanti se consolida con Call Me By Your Name como una de las diseñadoras de vestuario más talentosas del momento, capaz de aportar un discurso estético propio con sus elecciones de ropa. Tanto así que la cámara se acerca a los atuendos, que lejos de quedarse en meros detalles edifican la imagen del verano italiano perfecto. Porque la moda no solo puede, sino que debe contar historias.