Vicente Fox: Negocios bajo sospecha

Un libro revela los intereses económicos del expresidente de la República.

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En agosto de 2016, los periodistas Raúl Olmos y Valeria Durán se dieron a la tarea de verificar si efectivamente la pensión presidencial del exmandatario “apenas le alcanza para vivir” como ha asegurado en repetidas ocasiones.

"Mostrabamos a Fox documentos en donde se veían transferencias cuantiosas y él se mostraba sorprendido y solo decía ‘A ver Marthita explícame de qué es esto", explica el periodista Raúl Olmos

La investigación que presentan en su libro Vicente Fox: Negocios a la sombra del poder, una ruta de la prosperidad del expresidente mexicano (Ed. Grijalbo) demuestra lo contrario. El 22 septiembre de 2014, en una entrevista con Loret de Mola, el expresidente de México, Vicente Fox dijo al conductor de Televisa que la pensión presidencial que recibe le servía únicamente “para comer frijolitos”. Dos años más tarde, durante una rueda de prensa que tuvo lugar en el rancho San Cristóbal (Guanajuato), el ahora empresario dijo: “Frecuentemente estoy en cartera vencida y no puedo pagar mis tarjetas de crédito”. Estas son dos de las muchas aseveraciones que el exmandatario ha hecho públicamente para defender los 205.000 pesos que recibe cada mes desde que dejó la presidencia de México en 2006.

Fueron este tipo de declaraciones las que propiciaron que los periodistas Raúl Olmos y Valeria Durán iniciaran una investigación en 2016 para verificar si efectivamente Vicente Fox vivía casi al día. “Empezamos a revisar si había retomado la actividad empresarial que realizaba antes de ser presidente y nos topamos con la sorpresa de que los ingresos del exmandatario se habían diversificado”, relata Olmos en entrevista con Vanity Fair. “No solo había retomado su actividad empresarial sino que la había fortalecido”.

Fue en ese momento cuando ambos periodistas comenzaron a seguir la ruta de la prosperidad del mandatario. Conforme fueron avanzando se dieron cuenta de que tanto Fox como su familia habían ampliando su actividad empresarial justo cuando este tomó la presidencia de la República en el año 2000. “Cuando fue mandatario (Fox) reportó que ganaba dos millones y medio de pesos al año, pero ocultó otros 27 millones, la mayoría depositados en cinco cuentas bancarias a nombre de su esposa Marta Sahagún.

También escondió la propiedad de dos empresas y desvirtuó el valor de sus casas y terrenos, para aparentar que era pobre”. Lo anterior se puede leer en el libro que contiene la investigación de Olmos y Durán, Fox: Negocios a la sombra del poder. De acuerdo con Olmos, esta información que hasta ahora había sido secreta, fue revelada por una investigación que hizo la Secretaría de la Función Pública (SFP). El expediente se abrió en 2007, durante el gobierno de Felipe Calderón, y aunque suene increíble, todavía se mantiene bajo reserva, pues el caso se turnó a la Procuraduría General de la República (PGR) para que iniciara una carpeta de investigación. Como esta sigue abierta (después de 11 años) el expediente todavía no puede darse a conocer.

Esto no evitó que los autores del libro continuaran hurgando en registros públicos y recabaran información que les permitiera reconstruir una historia y comprobar que el crecimiento empresarial de Fox, Sahagún y familia –incluidos hijos y hermanos– estaba directamente relacionado a la estadía del primero en Los Pinos. Olmos señala que la recopilación documental fue lo más complicado. “Terminamos reuniendo un volumen muy grande de documentos. Hicimos consulta en por lo menos siete registros públicos de la propiedad del país”, comenta. “El libro es compacto, pero cada línea o cada parte de datos duros está sustentada siempre en documentos, parece breve pero detrás hay un soporte documental muy amplio".

Y en efecto, el apartado de anexos de la publicación incluye escrituras, reportes con detalles de cuentas bancarios, oficios del exmandatario a la SFP, copias de cheques, informes de la PGR y documentación diversa. “Nos costó meses reunir todo. Luego vino el análisis y el proceso de escritura. Nos interesaba que no solo fuera un libro de dichos, de afirmaciones de personas que entrevistamos sino de datos concretos y comprobados”, dice el periodista.

En el museo que construyó en su honor, Vicente Fox colocó su imagen en un estandarte gigante, al lado de figuras internacionales como Martin Luther King, Nelson Mandela, Gandhi y Lech Walesa.

Además de los 27 millones que el expolítico olvidó declarar, en Fox: Negocios a la sombra del poder, los autores comprueban información importante. Que de los 27 millones que ni él ni su esposa declararon, poco más de nueve provenían del Grupo Estrella Blanca, empresa en la que su hijastro Fernando Bribiesca fungía como accionista es un ejemplo. Que su esposa es socia de sus hijos en al menos cuatro negocios es otro; y que hay donativos al Centro Fox provenientes de Inglaterra que ni Fox ni Sahagún pueden explicar es uno más.

Al final de la investigación, Olmos explica que hubo una sesión de entrevista con el exmandatario y su esposa pues querían darle voz. En la reunión, que Olmos describe como rígida, los periodistas expusieron lo que habían encontrado y plantearon sus inquietudes y dudas sobre cada caso cuestionable. “Hubo operaciones que no supo explicar. Le mostrabamos documentos en donde se veían transferencias cuantiosas y él se mostraba sorprendido y solo decía ‘A ver Marthita explícame de qué es esto".

De acuerdo con el autor, los Fox quedaron de proporcionar información complementaria porque en ese momento no la tenían, pero solo lo hicieron parcialmente. En un fragmento de Fox: Negocios a la sombra del poder se lee:

“–Ahora que sabemos que usted tiene diversos ingresos, participando en distintas empresas, ¿mantiene su dicho de que su[…]

—¿Estaría usted dispuesto a renunciar a su pensión?

—No. No. —

¿Usó usted el poder para beneficio propio o de su familia? —¡No!, y te lo repito una y mil veces, nunca.”

Réplica del centro de mando y del salón del consejo de la ONU que Fox mandó colocar en San Cristóbal.