Independencia en Cataluña y artículo 155 en España: Las amenazas se han materializado

En apenas unas horas el Parlamento catalán ha declarado la independencia y el Senado ha aprobado la suspensión del autogobierno de la región.

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Día histórico y gris en Cataluña. E incertidumbre, mucha incertidumbre. La Declaración Unilateral de Independencia se ha materializado tras semanas de tensión. Alegando que el Gobierno español no ofrecía garantías de paralizar la aplicación del artículo 155, el Presidente de Cataluña Carles Puigdemont dio marcha atrás ayer y decidió, en lugar de convocar elecciones autonómicas, dejar que el Parlamento catalán votara si se declaraba o no la independencia. Una votación secreta que se ha saldado hoy con 70 votos a favor y que ha dado paso a la constitución de “una república catalana como estado independiente, soberano, democrático y social”. Cabe destacar que en dicha votación han estado ausentes los representantes de tres fuerzas políticas (Ciutadans, PP y PSC), que han abandonado la sala justo antes a modo de protesta.

A raíz de esto, el Senado español ha aprobado la aplicación del mencionado artículo 155, que permite al Gobierno de Mariano Rajoy intervenir la autonomía, cesar al President Carles Puigdemont y al resto de miembros del ejecutivo catalán y convocar elecciones para el próximo 21 de diciembre. Inmediatamente después, el Presidente español ha pedido tranquilidad a los ciudadanos y ha anunciado que tomará medidas “con mesura, pero con eficacia” para recuperar la legalidad. Según Rajoy, la proclamación de una república nacionalista pone de manifiesto la necesidad de aplicar el artículo y de frenar el golpe independentista. El paso dado por las autoridades catalanas, ha asegurado el presidente, es un delito. “El Estado reaccionará" y España, “que es una gran nación”, resolverá la crisis e impondrá la vuelta a la democracia y a la ley. Para finalizar, Rajoy ha sentenciado: “España es un país serio y no estamos dispuestos a que algunos quieran liquidar nuestra Constitución y nuestras reglas del juego. Tengan la seguridad de que estaremos a la altura de las circunstancias”.

Por el momento, el Tribunal Constitucional no ha suspendido este viernes los efectos de la votación sobre la Declaración Unilateral de Independencia y, en su lugar, ha decidido dar tres días a las partes para que se pronuncien. En cuanto a la Fiscalía General del Estado, se sabe que tiene previsto presentar el próximo lunes en el Tribunal Supremo una querella contra los miembros de la Mesa del Parlamento catalán y del Gobierno de Cataluña por un delito de rebelión. Las penas pueden ascender hasta 30 años.

Mientras tanto, en Cataluña, tanto Puigdemont como Oriol Junqueras, los dos principales líderes políticos del sector independentista, han hecho un llamamiento a la calma, la prudencia y el civismo. El primero ha asegurado que “somos una sociedad que siempre ha respondido pacíficamente y así ha de volver a ser”, mientras que el segundo se ha dirigido a todos los catalanes, poniendo especial énfasis en aquellos en contra de la independencia, para lanzarles un mensaje de tranquilidad e inclusión.

En este momento, el reto por delante para ambas partes es gigante. La aplicación de un artículo como el 155 es algo sin precedentes en el país, que nadie sabe muy bien qué grado de efectividad es capaz de alcanzar ni que consecuencias puede llegar a desencadenar. Por el otro lado, nadie sabe tampoco con certeza qué medidas tomará el Gobierno catalán para defender sus instituciones ni cómo se organizará la resistencia, que previsiblemente contará con movilizaciones masivas en las calles de Barcelona.

Eso por no hablar de la supuesta labor que supondría dar forma a un nuevo estado. Sobre todo si tenemos en cuenta las primeras reacciones por parte de la comunidad internacional. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha asegurado que, “para la Unión Europea, nada cambia”. “España sigue siendo nuestro único interlocutor”, ha dicho, tajante.

“Cataluña es una parte integral de España, y Estados Unidos apoya las medidas constitucionales del Gobierno español para mantener a España fuerte y unida”. Así ha reaccionado la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, dejando en claro su apoyo al Gobierno de Mariano Rajoy. De igual forma, el Gobierno de Alemania tampoco ha reconocido la declaración de independencia. En su representación, el portavoz del Ejecutivo, Steffen Seibert, ha afirmado en un comunicado que su país apoya al presidente del Gobierno español en su defensa del "orden constitucional” y que la “soberanía y la integridad territorial de España son y se mantienen inviolables”. Además, ha aprovechado para agregar que esperan “que los afectados aprovechen todas las oportunidades para el diálogo y la distensión”.

En Francia, el presidente Emmanuel Macron ha dicho que el "único interlocutor" de su país con España es Rajoy y que la situación en Cataluña es un "asunto interno”. Y, en Bélgica, el primer ministro, Charles Michel, ha pedido una solución "pacífica" de acuerdo al "orden nacional e internacional”. Por su parte, la OTAN ha afirmado que la crisis en Cataluña debe ser resuelta "dentro del marco constitucional español”.