Señoras desesperadas: Ep. I. Las mujeres salpicadas por grandes escándalos de corrupción en México

Karime Macías, la esposa de Javier Duarte, pidió asilo político en Londres, pues dice es una perseguida política. Pero no es la única dama salpicada por supuestas corruptelas. Hay más.

Karime Macías, la esposa del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, ha solicitado asilo político en Londres para ella y sus tres hijos porque se considera una perseguida política, “Todo era por órdenes de ella… Era lo que sabíamos. Ella decidía cuándo y a dónde iba el dinero”, confesó uno de los colaboradores del exgobernador de Veracruz Javier Duarte. Se refería a Karime Macías, la expresidenta del DIF de ese estado y de quien se dice se mueve hoy entre París y Londres, donde ha hecho efectiva la solicitud.

La Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la PGR y la Fiscalía General del Estado (FGE) aseguraron hace unas semanas un rancho ubicado en Coatepec, Veracruz. Ahí se hallaron dos caballos pura sangre (con un costo de entre 1 y 1.5 millones de pesos cada uno) cuya propiedad se adjudica a Macías, según documentos citados por el gobernador Miguel Ángel Yunes.

La exprimera dama estatal ha sido pieza clave en el caso Duarte. Sin embargo, junto a ella existen otras mujeres de la política que han estado en medio de grandes escándalos de corrupción. ¿Víctimas? ¿Cómplices? Presentamos la primera entrega de estos casos.

LA MERECEDORA DE LA ABUNDANCIA

Karime Macías y su familia son pieza clave para entender el saqueo que supuestamente Javier Duarte perpetró contra las arcas veracruzanas. Sí, la misma familia política que, vía el divorcio, hoy intenta deshacer todo vínculo con el exgobernador acusado de robarse al menos 35,000 millones de pesos mediante la creación de una red de corrupción que incluyó empresas fantasma, prestanombres, amigos y hasta familiares.

Pero la historia de asociaciones delictivas similares no es nueva en la genealogía de los Duarte Macías. El padre de Karime, Antonio Macías Yazegey, Tony para sus cuates, protagonizó en 2002 un episodio de malabarismo legal con tintes políticos. En aquel año fue contratado por Enrique Montiel, alcalde de Coatzacoalcos, para demandar a Pemex por incumplimiento del pago de impuestos locales. La jugarreta incluyó compartir las oficinas y hasta la papelería de su despacho Asesores y Abogados Internacionales con la empresa Orbe Servicios Legales Internacionales en la que trabajaban los abogados defensores de Pemex.

La demanda prosperó y el despacho de Tony Macías logró que la petrolera pagara más de 240 millones de pesos al municipio que, a su vez, pagó más de 44 millones al padre de Karime por concepto de honorarios externos.

Para evitar culpabilidades, Tony Macías grabó un video dirigido a la PGR en el que sostuvo que el origen de su fortuna se debe a que el 31 de diciembre de 2009 su yerno, el entonces diputado federal Javier Duarte, le regaló un billete de lotería que ganó el premio mayor. Ese golpe de suerte fue de 50,000,000 de pesos. Curioso, otro personaje que se ganó (dos veces) la lotería en Veracruz es el exgobernador Fidel Herrera, padrino político de Duarte.

En febrero pasado, el actual mandatario veracruzano, Miguel Ángel Yunes, citó a la prensa en una bodega en la que les mostró presuntos objetos pertenecientes a los Duarte Macías. El periodista Alejandro Aguirre estuvo ahí, en entrevista y recuerda haber visto “un mapamundi con alfileres rojos y azules donde supuestamente se marcaban las propiedades, las transacciones y la ubicación de los prestanombres de la pareja”. Pero sobre todo las libretas Montblanc con el mantra “Sí merezco abundancia” (repetido hasta el cansancio) escrito, presuntamente, por el puño y letra de Karime Macías.

En las pesquisas de la PGR, el abogado de Javier Duarte, Alonso Ortega López, confesó que ayudó a los prestanombres del exgobernador a mover dinero público vía las ya famosas empresas fantasmas. “Todo era por órdenes de ella (Macías)… Era lo que sabíamos. Ella decidía cuándo y a dónde iba el dinero”. Incluso, Ortega reveló que hace tres años viajó a la Ciudad de México exclusivamente para comprar algunas joyas (por órdenes de Karime) en la exclusiva Berger de Polanco: unos aretes de 40,000 dólares y un anillo de diamantes de 185,000 dólares).

El DIF es una de las instituciones documentadas en la trama del desvío de recursos y hay un faltante de 40 millones de pesos achacados a la ex primera dama, En tanto, Macías es investigada por la PGR, por los delitos de enriquecimiento ilícito y defraudación fiscal. Karime Macías o contra sus padres quienes, a la fecha, han tramitado (nomás) 14 amparos para prevenir su detención, citatorios, alertas migratorias, embargos y lo que se acumule.

LA PRIMERA JEFA DE GOBIERNO

Rosario Robles Berlanga mezcló el amor con la política y, sobre todo, con negocios muy arriesgados. La primera jefa de gobierno de la Ciudad de México, la exhuelguista de la UNAM, la activista social por la legalización del aborto, cometió el error de enamorarse del empresario Carlos Ahumada Kurtz, protagonista de los célebres videoescándalos de marzo de 2004.

La mañana del 3 de marzo de ese año, durante el programa de Brozo en el canal 4 de Televisa, se publicaba un video en el que, tras un círculo gris que pretendía ocultaba su rostro, se observaba a Ahumada entregando fajos de billetes amarrados con ligas a René Bejarano, el exsecretario particular de Andrés Manuel López Obrador cuando el tabasqueño ocupaba el cargo de Jefe de Gobierno del otrora Distrito Federal y aspiraba a convertirse, además, por primera vez, en candidato a la Presidencia de la República.

El romance con la entonces responsable nacional del PRD abrió las puertas para que Ahumada recibiera contratos para obras públicas en varias delegaciones de la Ciudad de México y en los estados gobernados por este partido. A cambio, el empresario donaría recursos millonarios para diversas campañas electorales perredistas (como los que entregó a Bejarano) y para ayudarle a la dirigente política con las deudas y la poca solvencia financiera del sol azteca.

Ahumada Kurtz, a través de su empresa Grupo Quart, cobró por adelantado el trabajo de obras en las delegaciones Gustavo A. Madero y Tláhuac. Fue demandado por el Gobierno de AMLO por el delito de fraude genérico por 31 millones de pesos. Fue detenido en Cuba, a donde se fugó en su avión privado y luego fue extraditado a México para permanecer tres años preso en el Reclusorio Norte. El romance terminó en varias demandas cruzadas y en la publicación de un par de libros en los que los protagonistas ofrecen su versión de la historia.

En Con todo el corazón, publicado en enero de 2005, Rosario Robles, actual secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano en el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, escribió: “cometí el error de relacionar lo personal con lo político (…). El amor y la vida privada son cosa de dos”.

Carlos Ahumada publicó Derecho de réplica en mayo de 2009. En el libro, el empresario aseguró que “fue un error garrafal haber mezclado mis sentimientos con los negocios. Fue un suicidio”. Sin embargo, lo más escandaloso fue que confesó haberse aliado con “los archienemigos de López Obrador” (Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos) para urdir un complot en su contra a cambio de un pago de 400 millones de pesos. Aunque precisó: “solo recibí 35 millones” de manos de dichos personajes.