El nuevo documental sobre López Obrador, ¿es acaso la mejor propaganda?

Epigmenio Ibarra y Verónica Velasco realizaron ' Esto soy', documental sobre el presidente de Morena y virtual candidato a la presidencia de 2018. Ya lo vimos y te contamos un poco de él.

“A Palacio o a la chingada”, dice Andrés Manuel López Obrador mirando hacia el Palacio Nacional, símbolo del poder presidencial en México. Una vez más, el político tabasqueño intentará ser el mandatario oficial del país y desea que la próxima elección se cumpla su mantra: “La tercera es la victoria”.

Al decir “a la Chingada”, AMLO se refiere a una quinta que tiene en Palenque, Chiapas, explica entre risas. Así comienza el adelanto que ya se presentó sobre el documental Esto soy, realizado por Epigmenio Ibarra y Verónica Velasco. En el largometraje, el presidente nacional del partido Morena narra su infancia en Tabasco, los inicios de su carrera política y se deja ver cómo convive con su familia.

En una ola de protestas contra el gobierno actual, de casos de corrupción que salen al por mayor y de indignaciones por los gastos del gobierno, la estrategia del equipo y seguidores del precandidato —y del mismo de López Obrador— parece apelar a mostrar su lado más humano. Esto en contra parte a haber sido comparado con figuras como Donald Trump, Hugo Chávez o Nicolás Maduro.
 

EL TABASQUEÑO
Luego de ver a López Obrador en el Zócalo (en una escena grabada justo unas horas antes del terremoto del pasado 19 de septiembre), el documental lleva hasta Tepetitán, Tabasco, donde él nació el 13 de noviembre de 1953. Con fotos y una caminata por su antiguo hogar, presenta a su madre Manuela Obrador, a sus abuelos y explica cómo ellos se dedicaban al comercio.

Por medio de una cámara que lo sigue, AMLO da muestras de sus orígenes sin ostentación, la imagen que ha jugado siempre. Nos lleva hasta su casa donde está sentado a la mesa con sus hijos José Ramón, Andrés Manuel, Gonzalo Alfonso López Beltrán (fruto de su primer matrimonio con la fallecida Rocío Beltrán Medina) y Jesús Ernesto López Gutiérrez, el más pequeño, quien tuvo con su esposa Beatriz Gutiérrez Müller. Es justo Jesús Ernesto quien le pone diversión al documental, pues su padre dice que su familia es tan tolerante que incluso ha aceptado que su hijo menor sea fanático del América (equipo de futbol de Televisa).

Ya en asuntos más serios, “El Peje” habla con desenfado sobre su visión política, de que quiere ser presidente y mermar el descontento de la población hacia la inseguridad y la corrupción: “becarios sí, sicarios, no”, dice a un grupo de mexicanos que le preguntan cómo va a lograr ese cambio.

¿UNA GRAN PROPAGANDA?
Ya hay documentales que hablan de de López Obrador. El más famoso hasta ahora es ¿Quién es el señor López?, del director Luis Mandoki y que ha sido usado como propaganda.

Sin embargo, el mismo realizador ha dicho que se trata de un trabajo cinematográfico: “No tengo ninguna razón personal para hacer este documental, lo hago porque creo en su proyecto, en lo que ese hombre podrá hacer por la gente cuando llegue a la presidencia. Es una muy buena opción para el país, lo digo abiertamente”, comentó en una entrevista con el diario La Jornada.

Esto soy, el nuevo documental llega a cuatro meses antes de que los partidos políticos definan quién será su candidato a la presidencia. El de Morena es el más cantado de todos y el único virtualmente definido, alguien que espera que la tercera sea la vencida.

De acuerdo con información dada por su equipo, Esto soy fue hechoen tres meses. El mismo Epigmenio Ibarra grabó la mayoría del material, no tiene grandes trucos de edición ni mayores efectos de postproducción; incluso, hay partes que se grabaron con un iPhone. La intención fue lograr un trabajo sin filtros, para reflejar la figura de este político tan polémico.

Algunos de los puntos clave del documental es cuando AMLO visita Ciudad Universitaria, donde él estudió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Ahí, un grupo de jóvenes alumnos se acerca a tomarse fotos con él y a saludarlo. La imagen no puede ser más contrastante con el recibimiento que tuvo el actual presidente Enrique Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana aquel 11 de mayo de 2012, donde tuvo que terminar escondido en los baños para evitar los abucheos de alumnos que se manifestaban en su contra con consignas y pancartas.

Sea o no propaganda política, este documental llega en un momento de efervescencia social en México, cuando se vive un hartazgo tras saber que octubre de 2017 fue el mes más violento en 20 años —con 2,300 homicidios— tras un incipiente 10% de aumento al salario mínimo (de 88.36 pesos al día) y un hartazgo por la corrupción de los gobernantes —gente de Morena incluida.

El adelanto publicado en su página de Facebook ha resultado ser un éxito y lleva ya cerca del millón de reproducciones. Este dura 17 minutos, pero pronto mostrarán una versión para televisión que es de 45 minutos y la extendida, de más de dos horas de duración.